ELECTRICIDAD

Expectativa en el norte argentino por la llegada de electricidad desde Bolivia

La Secretaría de Energía de la provincia argentina de Salta convocó a la audiencia pública para quienes tengan interés o derecho para expresarse sobre el estudio de impacto ambiental y social (Eiays) correspondiente al proyecto de construcción de la línea de alta tensión 132 KV – interconexión eléctrica frontera Bolivia – Argentina – Estación Transnoa de Tartagal, presentado por la empresa ESE&CC SA, informó el diario El Tribuno de Salta, el pasado fin de semana.

Según el portal electrónico de dicho medio, la audiencia se realizó el 16 de abril en la localidad de Aguaray, y es uno de los últimos pasos para concretar un proyecto que se comenzó a gestionar en el año 2014, cuando Bolivia inauguró la Central Térmica Gran Chaco, ubicada en las afueras de la localidad de Yacuiba a pocos kilómetros de la frontera con Argentina y con capacidad para generar varias veces la electricidad que el norte argentino requiere para tener un servicio continuo y eficiente.

“Transmisión Argentina SA, Etasa, una sociedad entre capitales argentinos y el Estado boliviano, recibió el 4 de abril pasado, mediante la resolución 54, la concesión del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) de Argentina para el transporte de energía eléctrica de interconexión internacional entre los nodos Tartagal Salta y la frontera. La entidad reguladora también aprobó el contrato de concesión de transporte de energía eléctrica de interconexión internacional”, destacó El Tribuno.

El primer acuerdo había sido firmado en el mes de octubre de 2015 y el año pasado ENDE y Etasa obtuvieron un certificado de conveniencia y necesidad pública para realizar las obras de transporte que permitirán a la Argentina importar energía eléctrica generada en la Planta Termoeléctrica del Sur.

Una vez cumplimentadas todas las exigencias de los organismos argentinos de control, Etasa llevará adelante la construcción de un electroducto de alta tensión de 2 x 132 Kv desde la estación Tartagal, Salta, hasta el nodo frontera Bolivia – Argentina, fijado en el límite internacional.

Energía suficiente

El interconectado “Juana Azurduy de Padilla”, tal la denominación que se le dio, representa una obra que puede solucionar los problemas en forma definitiva en materia de energía eléctrica de todo el departamento San Martín, que al ser “cola de línea” del interconectado nacional se queda sin el servicio aunque los inconvenientes se presenten en cualquier otro punto, puntualizó El Tribuno.

Tiene un costo de alrededor de 30 millones de dólares pero será financiado en su totalidad por el gobierno de Bolivia, el más interesado en venderle la electricidad que produce la planta de Yaguacuá y que excede varias veces la demanda interna que tiene esa región del sur de Bolivia.

El tramo es de 70 kilómetros de línea eléctrica de extensión desde la línea de frontera hasta la estación transformadora de Transnoa, ubicada en el acceso sur de Tartagal. Yacuiba y San José de Pocitos gastan la misma electricidad que Tartagal (unos 50 MW) pero la planta inaugurada el 27 de setiembre de 2015 por Evo Morales genera 160.

La inversión fue de 120 millones de dólares financiados a través del Banco Central de Bolivia y construida por ENDE, la empresa nacional del vecino país. Sergio Leavy, diputado nacional por Salta y uno de los principales impulsores de la iniciativa desde que era intendente de Tartagal, recordó que “la mirada que tenemos es regional, sobre todo en materia de energía. Bolivia necesita vender la electricidad que produce, por eso financia la obra del lado argentino porque los 40 kilómetros que corresponden a su territorio ya está finalizada. Y nosotros -consideró- necesitamos contar con electricidad eficiente”.

Varios fueron los pasos que se cumplieron para autorizar la construcción del interconectado que requerirá de mano de obra calificada. Una primera audiencia se realizó con el fin de poner a consideración de los organismos nacionales y provinciales de control de la iniciativa, le siguió otra donde se otorgó el certificado de conveniencia y necesidad pública, la autorización de los 130 permisionarios que cobrarán un canon por la servidumbre de paso a lo largo de los 70 kilómetros de extensión hasta la planta de Transnoa.

La semana pasada correspondió la realización de la audiencia para evaluar el impacto ambiental y social del proyecto. Mientras eso sucede, ENDE ya tiene alquilado un predio entre Tartagal y Mosconi donde se ubican bases de algunas empresas petroleras que operan en la zona.

Puestos de empleo

Pero otro de los temas que en la zona generan buenas expectativas, además de la inyección de electricidad al interconectado nacional, es la generación de puestos de empleos de calificación, porque -salvo para tareas generales de desmalezado o acopios de materiales- la construcción de una línea de alta tensión de 71 kilómetros de extensión con torres de más de 40 metros de altura requiere de obreros capacitados.

José “Pepe” Barraza, dirigente político de la zona pero también operario en el sector eléctrico desde hace más de 30 años, fue quien promovió en todos estos meses anteriores la capacitación de 35 operarios de trabajo en altura, de rescate y otras temáticas, contando con el apoyo económico de municipios, legisladores y algunos comerciantes del departamento San Martín.

“Actualmente queremos promover otro curso complementario con gente que tiene experiencia internacional, porque la idea es que la empresa adjudicataria contrate a personal capacitado; no hay empresas que se dediquen a la construcción de líneas de alta tensión y nosotros hoy contamos con ese staff de trabajadores”, precisó Barraza.

(El Tribuno de Salta)

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios