EMPRESAS

Contratos: las amenazas de las «empresas golondrinas»

Las empresas bolivianas de servicios petroleros enfrentan una nueva oleada de empresas extranjeras que amenazan su estabilidad.

Las empresas bolivianas de servicios petroleros están exhaustas. A los golpes recibidos por la caída de los precios del petróleo, le han seguido algunas medidas que aprobó el Gobierno del ex presidente Evo Morales, como el Doble Aguinaldo, que han motivado a las compañías a “achicarse” despidiendo personal o reduciendo sueldos. Algunas simplemente decidieron cerrar sus puertas.

Sin embargo, la mayor intranquilidad para el grueso de las firmas bolivianas son las llamadas “empresas golondrinas”, es decir aquellas que llegan del exterior del país, ganan contratos y se van al poco tiempo.
En octubre del año pasado, un grupo de empresas de servicios manifestaron esta y otras preocupaciones en una carta dirigida a la Presidencia de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), solicitándole transmitirlas a los organismos de Estado.

Uno de los pedidos consistía en gestionar que las empresas llamadas “golondrinas” deben necesariamente asociarse a una local, en un porcentaje mínimo del 30%. Así también se pidió que, en la calificación de propuestas, se debería considerar un porcentaje adicional por ser empresa nacional, similar a épocas pasadas.

En una reciente convocatoria para dos proyectos EPC en las plantas de separación de líquidos Río Grande y Carlos Villegas, entre las normativas para poder participar, YPFB estableció que las empresas proponentes deberían ser empresas nacionales y asociaciones accidentales legalmente constituidas en Bolivia. La convocatoria no aplicaba para empresas extranjeras y asociaciones accidentales constituidas en el exterior.

Aún así, de las cuatro empresas que se presentaron, dos eran de origen chino, aunque se autodenominaban como “Sucursal Bolivia”. Extraoficialmente se supo que éstas fueron descalificadas, pero quedó sembrada la duda, sobre la forma cómo lograron ingresar a la presentación de propuestas, ya que en otras convocatorias, algunas empresas de este tipo o con estas características logran adjudicarse servicios.

CLAMOR EMPRESARIAL

Para el presidente de la empresa Bolpegas, Carlos Carrillo, el sector de las empresas de servicios petroleros en Bolivia “está en su peor momento”, situación que está demostrada por el cierre de algunas empresas en los últimos años. “Empresas que eran íconos en Bolivia han desaparecido, como es el caso de Serpetbol; Conpropet; Petrosur o Bolser”, dijo Carrillo, al recordar “los buenos tiempos”, de cuando se dio inicio a la construcción del Gasoducto Bolivia-Brasil (Gasbol) y otras obras consideradas mayores.

En aquella época -recuerda Carrillo- las empresas debían demostrar que su capital era mayoritariamente boliviano o que la misma estaba radicada hace muchos años en Bolivia. “Ahora las exigencias son menores para las empresas extranjeras. A nosotros nos ven hasta el pelo en la sopa”, puntualizó.

“Yo siempre repito la frase del ex presidente de la CBHE, José Magela (Bernardes) -añadió Carrillo-, es obligación de todas las petroleras asentadas en el país apoyar a las empresas nacionales porque no queremos empresas golondrinas”.

SIN PRESENCIA

Para el ex presidente de la CBHE y gerente de la empresa Kaiser, Carlos Delius, la estructura de los contratos para que trabajen las empresas bolivianas en los grandes proyectos, es lo que ha estado fallando, dado que se han incrementado los “créditos condicionados” de países que envían a sus empresas a ejecutar los proyectos que financian. “Tenemos obras que han sido adjudicadas directamente, por ejemplo todas las financiadas por el banco Eximbank chino. Yo veo en la prensa que a veces se trata a los chinos como si fueran inversores. No son inversores, ellos nos han prestado plata y hacen el servicio para lo cual nos han prestado la plata”, aseveró.

En tal sentido, destacó que la mayoría de las empresas no han desaparecido debido a que han tenido que diversificar sus servicios, como en el sector inmobiliario o las obras municipales. “Ya no hay la presencia que tenían los bolivianos en los años 70 cuando se tenía empresas como Bartos, que tenían un fuerte pie en el mercado, eso ya no existe”, sostuvo Delius.

AUTOCRÍTICA

Para el ex presidente de la CBHE, también es hora de hacer una autocrítica: “Unos le echan toda la culpa al Gobierno, el Gobierno le echa toda la culpa a los constructores y al final de cuentas no sabemos realmente lo que ha pasado”.

Consideró que las empresas bolivianas no han sido capaces de sobrevivir a “la bonanza” de trabajo que hubo. “En algunos casos hemos tomado riesgos más grandes de los que se debió haber tomado y los resultados están ahí. El mercado fue la oportunidad y el mercado fue la tumba también”, aseveró Delius.

La invasión china

El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), en su publicación Plataforma Energética, precisó que a causa de la caída del ahorro nacional y la necesidad de aumentar la inversión, el entonces Gobierno de Evo Morales acentuó una política de atracción de capitales de origen chino. Esto ha sido acompañado por la flexibilización de la normativa laboral, ambiental y de contratación pública o “licenciamiento automático de proyectos”.

“Los contratos ‘llave en mano’, consecuencia de tal flexibilización, han cambiado los procesos de inversión pública, contratación y adjudicación, para abrir el país a la llegada de más de 60 empresas chinas”, que impone condicionalidades para beneficiar la internacionalización de sus transnacionales.

OPINIÓN

«Hay que brindar incentivos»

Claudia Gutiérrez Roca
CEO GEOIL

Las empresas extranjeras, siempre que se encuentren legalmente establecidas en Bolivia, a través de sucursales y/o subsidiarias, y cumplan los requisitos exigidos por el contratante en los Documentos Base de Contratación (DBCs), es decir, requisitos técnicos, legales, financieros y de experiencia requerida, sí podrían participar.

Las empresas extranjeras se pueden establecer en Bolivia a través de cualquiera de las modalidades establecidas en el Código de Comercio. Usualmente los hacen a través de Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) y Sociedades Anónimas (SA) pero también pueden establecer Sucursales, conforme al artículo 413 y siguientes del Código de Comercio.

También están las Asociaciones Accidentales que no tienen personalidad jurídica y carecen de denominación socia. Las asociaciones accidentales básicamente constituyen un contrato por el que dos o más personas (naturales o jurídicas) toman interés en una o más operaciones determinadas y transitorias, a cumplirse mediante aportaciones por uno o más o todos los asociados, según convenga en el contrato, tal cual señala el mismo Código de Comercio en su artículo 365.

Si cumple todos los requisitos exigidos por ley, entonces puede realizar sus operaciones legalmente.

El precautelar la salud de las empresas bolivianas pasa por fortalecer la oferta nacional y brindar incentivos a la producción de bienes y/o servicios locales.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios
A %d blogueros les gusta esto: