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El “PRODE” complica la
distribución de combustibles
El Comité de Producción y Demanda de
Combustibles (PRODE), que se lo realizaba en
las oficinas regionales de la
Superintendencia de Hidrocarburos, para
fijar los volúmenes requeridos por cada
departamento, a inicios de año se trasladó a
la ciudad de La Paz donde solo participan
funcionarios de la Superintendencia de
Hidrocarburos y YPFB, sin la participación
del sector minorista (estaciones de
servicio).
La Ley de Hidrocarburos en el art.138,
establece el comité PRODE e indica como
participantes, a empresas productoras,
refinadoras, transportadoras,
comercializadoras, YPFB y la
Superintendencia de Hidrocarburos.
Al respecto, Martha Parada, gerente general
de Asosur – Santa Cruz, dijo que al negar la
participación del sector minorista, estos
desconocen la información sobre los
volúmenes que se asignan para cada
departamento y no tienen la oportunidad de
solicitar mayores volúmenes en función a lo
que demanda cada departamento.
Ante esta situación dijo que Asosur hace
permanentes reclamos antes las autoridades
del sector, dando alternativas y propuestas
para normalizar el abastecimiento de
combustibles, pero no somos escuchados y por
el contrario, son atacados como
especuladores, contrabandistas y
ocultadores.
Para algunos entendidos, a la falta de
producción de carburante que padece el país,
se suma el problema de la logística que
constituye el 80% de las causas de
desabastecimiento.
Para una fuente consultada, el primer error
cometido por YPFB ha sido la ruptura de la
cadena de distribución conformada por los
productores, refinadores, trasportadores,
distribuidores y comercializadores.
“Hasta el 2006 (antes de que se compren las
refinerías), Petrobras tenía un sistema de
distribución para los compradores (surtidor,
engarrafador, terminales en el aeropuerto),
que les permitía comprar en refinería, según
volúmenes pactados en contratos y pagar
después gracias a la garantía de una boleta
bancaria. Hoy en día eso se acabó y la
compra de los surtidores a YPFB es al quien
gane”, dijo la fuente que señaló que antes
la cadena funcionaba porque había contratos
y cada surtidor tenía su cupo.
Esto hace que en un mercado con un frágil
equilibrio de oferta y demanda (GLP y
gasolina), cualquier descoordinación se
traduce en faltante. A esto se suma, un
evidente tema político, que hace que los
primeros en ser abastecidos sean los
actuales bastiones del gobierno y no así
Santa Cruz y Tarija.
“Con el antiguo sistema en caso de faltante
se distribuía la producción de tal manera
que falte un 5% en cada ciudad y la
población no lo sienta”, indicó la fuente.
A esto se suma que el PRODE, desde marzo se
lo realiza a puertas cerradas. Esto hace
pensar que Después de más de 80 días de
desabastecimiento de combustibles en el
departamento de Santa Cruz, la crisis de
carburantes en el país iría agravándose en
los próximos meses como consecuencia de la
falta de aumento en los niveles de
producción de hidrocarburos en Bolivia que
haría que la falta de combustibles, se
generalice a todas las regiones.
“Por supuesto que se va agudizar la escasez,
por supuesto que va seguir la sequía de
inversiones, no debe olvidarse el proyecto
de nueva Constitución que establece una sola
modalidad de contratos que es de servicios,
los 44 contratos actuales son de operación
por tanto debe esperarse una nueva
negociación”, precisó el senador de Podemos,
Roberto Ruiz.
MERCADO NEGRO
Adicionalmente a este problema, una fuente
del sector advirtió que el surgimiento de un
mercado negro de combustibles sería lo más
normal de continuar esta situación.
“Las colas para cargar combustible van a
seguir por la deficiencia de YPFB e
inevitablemente se creará un mercado negro,
porque el ciudadano común no se va a quedar
sin gas o sin diesel. Esto hará que suba el
precio y baja la calidad. Ya no se comprará
una garrafa de 10 kilos sino una de 8 -
mezclada con algo más- y no se podrá
reclamar, porque el consumidor agradecerá lo
que haya. El principal afectado será el
consumidor final que estará totalmente
desprotegido”, vaticinó.
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