BOLIVIA

 Edición 419 - 27/10/2008

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Análisis: El no conocer las reservas exactas de gas frena inversiones

 

La Sociedad de Ingenieros de Bolivia, filial Santa Cruz, SIB, juntó a expertos en hidrocarburos para responder, mediante el análisis técnico ¿Por qué Bolivia no cumple sus compromisos internos y externos en el aspecto energético.


EEn el marco de la mesa redonda “¿Por qué Bolivia no cumple con sus compromisos internos y externos en el aspecto energético? organizada por la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), filial Santa Cruz, Carlos Miranda fue contundente al decir que el primer defecto para que Bolivia pierda la oportunidad de ser el centro de abastecimiento y transporte de gas del Cono Sur, es no saber cuánto de reservas tiene.


Afirmó que desde el 2006 no hay cifras oficiales de reservas, a raíz de la desaparición de la certificadora DeGolyer & MacNaughton y la falta de otra que la sustituya. A partir de ese año, el especialista hace una estimación de 18,1TCF probables, lo que significa una caída considerando que en 2003 Bolivia tenía reservas probadas de 28 TCF, probables 26 y posibles 24 TCF, y se tenía una producción de líquidos de hasta 36 mil bbl/día y 989 MMpcd de gas.


“Esas eran las reservas con las que el mundo nos veía y ahora la realidad es que estamos disminuyendo reservas porque no estamos descubriendo más”, afirmó Miranda enfatizando que desde hace tres años la producción se estabilizó generando una escasez interna e incumpliendo el compromiso con Cuiabá y Comgas.


Sobre esto manifestó que Bolivia es el único país en el mundo que tiene un gasoducto que no utiliza por falta de gas y por el que se pagaron más de 10 millones de dólares a los originarios. Como sugerencia dijo que es necesario reformular la ley para garantizar la continuidad de la industria.


Por su parte, Carlos Delius, vicepresidente de la Cámara de Hidrocarburos, coincidió con que la principal receta para incrementar la producción gasífera, estancada en 41 MMmcd en los tres últimos años, es reactivar las inversiones que han caído a los niveles mínimos.


“La producción actual corresponde en un 95% a la inversión realizada en el periodo previo a la nacionalización”, destacó Delius a tiempo de analizar que la inversión anunciada por el gobierno para este año de 1.266 millones de dólares en realidad no es más que de 332 millones de dólares, cifra que considera insuficiente para abastecer el mercado interno.


Explicó que de los 1,266 millones de dólares anunciados, 876.53 millones (69,2%) corresponden a los contratos. De este monto: 218.7 millones de dólares serían invertidos por YPFB en el marco de su Plan Operativo Anual 2008, principalmente en: 100 mil construcciones e instalaciones de redes de gas domiciliario (87.1 millones de dólares); en la rehabilitación de 43 estaciones de servicio para gasolina, diesel oil y gas natural vehicular ($US 71 millones); en refinación ($US 36.3 millones) y en la adquisición de 70 cisternas para el transporte de combustibles líquidos y GLP y de 164 vehículos para el transporte de GLP, para áreas comercial y fiscalizaciones de los Contratos de Operación.


“En otras palabras, YPFB habría decidido abocar en 2008 casi el 100% de su programa de inversiones a la adquisición, construcción, instalación, ampliación y transporte de facilidades de comercialización de hidrocarburos y sus derivados cuyos niveles de producción, como se ha mencionado anteriormente, están estancados; no parecería, en cambio, estar previendo ningún monto de inversión propia o en asociación para la exploración, desarrollo o producción de hidrocarburos”.


Según el experto entre las inversiones programadas para la presente gestión, se habrían incorporado además $US 170.8 millones en la construcción de ductos de transporte. Previsiblemente, estas incluyen como principal componente dentro del plan de inversiones 2008-2009 de Transredes, la construcción del Gasoducto Carrasco-Cochabamba (GCC) con un costo estimado de $US 120 millones, la ampliación del Gasoducto al Altiplano (GAA) en su fase III b de $US 24.9 millones y la fase II del Gasoducto Tarija-Villamontes por $US 19.6 millones.


Delius recalcó que para cumplir con los compromisos contractuales se requiere una inversión de 5.000 millones de dólares en cuatro años.

POSIBLE RACIONAMIENTO ELECTRICO
Rudy Peredo, técnico de la Cooperativa Rural de Electrificación CRE, aprovechó el encuentro para exponer que el sector eléctrico corre el riesgo de afrontar un racionamiento de energía en el año 2009, en caso de no instalarse nuevas plantas de generación y garantizar un suministro sostenido de gas combustible para las existentes.


Dijo que la potencia efectiva para este año es de 1.085 Megavatios (MW), 470 MW de energía hidroeléctrica y 615 MW de termoeléctrica. Como la demanda llegará a los 983MW, en teoría quedará un saldo de 102 MW de reserva; pero si se le quita la reservas rotantes y paradas sólo quedará disponible 7 MW para el 2008 y para el 2009 se prevé 25 MW de saldo.


Peredo considera estas últimas cifras insuficientes porque cualquier falla en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), podría derivar en racionamiento de electricidad. Informó que la potencia efectiva instalada circunda los 1.100 MW, y que se espera que la oferte se incremente el próximo año con las ampliaciones de Guaracachi que aumentaría su producción en 87 MW; además de las termoeléctricas de Entre Ríos (Cochabamba) que debe empezar a operar en agosto de 2009 y con la que sumarían 100MW al SIN.


También será necesaria la concreción de la hidroeléctrica Misicuni que, según anuncios del gobierno, tendría previsto su arranque el 2012, dijo Peredo, a tiempo de señalar al susceptibilidad que puede generar al sector la refundación de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), que mediante decreto participara en la generación, transmisión y distribución de electricidad, además de la exportación y sistemas aislados.
 

 

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