La venta de gas a la Argentina     

 

Octubre de 2006     

 

Ing. Carlos Miranda

El contrato de venta de gas firmado entre YPFB y ENARSA es tan importante como el que tenemos con Brasil.  Lamentablemente, no se puede entrar en gran detalle porque el documento no ha sido todavía difundido.  El firmado con Brasil fue publicado en la prensa, dos meses antes de su firma oficial. Evidentemente el contrato con la Argentina fue firmado frente a cerca de 10.000 personas, pero de esa multitud, a lo mucho una decena conocía lo que se estaba firmando.  Se nos asegura que estará en la Página Web de YPFB.   Como esa página está muy atrasada, recién está reportando producciones de Abril, es de esperarse que la publicación tome su tiempo.

Pero las declaraciones oficiales son tan rotundas, que algo ya se conoce.  Se nos informa que el precio será sujeto a una fórmula similar a la que se tiene con Brasil, pero que el punto de referencia es $US 5/MMBTU. Al mismo tiempo, se indica que se percibirán $US 49.800 millones por el gas, petróleo asociado, licuables y etano, en forma tan repetitiva que daría la impresión que todos esos precios o son fijos o no pueden bajar de cierto nivel y que los volúmenes de producción son infalibles. No es prudente que, como desde hace varios años, se abrume a la gente con esas pirámides de dólares, de las cuales no recibe nada, o tan poco que no se da cuenta.  Cuidado que los 8 millones de expertos agrupados en organizaciones sociales, bloqueen para recibir $US 6.225 dólares por persona que les corresponde.

También probablemente, acordándose de las multitudes de El Alto que pedían: Industrializar y no exportar; se indica que se ha iniciado la industrialización.  Atención y cuidado, separar los licuables del gas y obtener etano, no es industrializar.  Industrializar es utilizar el gas seco y esos licuables que se van a separar y transformarlos químicamente en otros productos.  Esos son los que obtienen valor agregado.  En este caso, el usuario de ese futuro etano será el industrializador.  Ojo que los 8 millones de expertos estarán atentos para ver quién se hace del negocio.

Lo que está en duda en Bolivia y afuera, es si se podrá realizar la venta.  Primero la preguntita: ¿Tenemos las reservas suficientes?  Paradójicamente, oficialmente se ha tratado de disminuirlas.  Primero el desacuerdo con DeGolyer & McNaugthon que las certificaba, sin que se sepa, qué volúmenes reportó a principios de año.  Después, se indicó que se contrataría otra empresa especializada, que PDVSA daría una mano y finalmente, que las auditorias establecerían la verdad.  Hace unos días, al explicar la reducción de reservas que aparentemente ha reportado una de las empresas auditoras, brindó una clase muy pintoresca sobre el cálculo de reservas.  Las compañías especializadas son pocas y son conocidas porque son utilizadas por los bancos y bolsas de valores.  Personalmente yo no abrigo dudas pero creo que ya es hora que el país tenga datos oficiales de reservas.

Los volúmenes comprometidos son casi iguales a los con el Brasil (30 MMm3/d versus 27.75 MMm3/d) con la diferencia que el volumen tope se debe alcanzar rápidamente el 2010.  Para esta operación, debemos duplicar todas nuestras instalaciones, porque estamos operando al máximo de capacidad.  Lograr en tres años unos 15 pozos productores, por lo menos, cuando cada uno toma casi un año de perforación, construir plantas de tratamiento de gas, ampliar gasoductos secundarios y uno principal y tender un oleoducto para el petróleo que se producirá, además de la tan mentada planta de separación de licuables, requerirá no solo una inversión de más de mil millones de dólares, por sobre todo capacidad técnica y gerencial que YPFB, ni ENARSA las tienen.
La primera y mejor opción sería realizar las obras con las compañías que el 28 de Octubre deben firmar nuevos contratos o marcharse del país.

El contrato de venta a la Argentina ha cambiado las condiciones de negociación.  El gobierno no quiere que se vayan y a las compañías les conviene quedarse.  Se tiene la posibilidad de monetizar reservas mucho más rápido.  Con cordura y prudencia de ambas partes, esta situación puede convertirse en una de gana gana (win - win) para beneficio de todos.  Sólo no olvidemos que una situación gana - gana que no se resuelve, se convierte en un resultado pierde - pierde.

 

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