Un buen comienzo     

 

2004     

 

Ing. Carlos Miranda

Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco

CMP ART - 216

 

En la discusión nacional sobre el futuro de nuestros hidrocarburos, uno de los temas centrales constituye el nuevo rol que debe asumir YPFB.  El rol de la empresa estatal petrolera y su relacionamiento con las empresas petroleras internacionales es de permanente actualidad no sólo en Bolivia sino en todas las regiones petroleras, donde están presentes estos dos actores.  Por este motivo desde varios años se están hallando nuevas formas de lograr un aprovechamiento óptimo y equitativo de esta riqueza natural a través de asociaciones, pactos estratégicos y otro tipo de acuerdos contractuales.  Estos entendimientos están basados en el principio de ir eliminando o suprimiendo ese sentido de desconfianza entre empresa estatal y empresa petrolera internacional a través de la construcción de una relación fecunda entre Estado, empresa privada y la sociedad del país en cuestión.  Así se puede llegar a situaciones de  mutuo beneficio denominadas “win – win situations”.  Se pueden citar muchos ejemplos exitosos, comenzando de Arabia Saudita hasta Trinidad y Tobago que han irrumpido de forma espectacular en el comercio del LNG.  Por otro lado, debemos ser conscientes que esos son ejemplos no necesariamente a ser copiados porque no existen compañías estatales petroleras iguales, su desarrollo y comportamiento son el fruto de complejos procesos, de factores internos y la competitividad externa donde se encuentren.

 

En nuestro caso, no sería nada prudente que YPFB acometa emprendimientos de alto riesgo como ser la exploración en búsqueda de nuevas reservas o procesos industriales que todavía no están comercialmente probados.  Para un Estado nacional como el nuestro, en el calamitoso estado económico financiero en que se encuentra, sería un despropósito que una empresa estatal se lance a incrementar los 54 trillones de pies cúbicos de gas que tenemos bajo tierra y que no estamos pudiendo comercializar.  El propósito de un YPFB remozado debe ser el lograr objetivos comerciales y al mismo tiempo cumplir con obligaciones nacionales.

 

El hecho que nuestras reservas son fundamentalmente gasíferas nos está abriendo las puertas para que YPFB se desarrolle con una nueva fisonomía más moderna adecuada no sólo a las necesidades nacionales, sino también incorporada a los caminos que están recorriendo empresas petroleras estatales en otras partes del mundo.

 

Con estos antecedentes todo parece señalar, como se ha propugnado en diferentes ocasiones (“YPFB debe ingresar al middle stream” Energy Press, Nov. 2003) que a corto y mediano plazo YPFB dedique sus esfuerzos a extracción de los licuables del gas (mid stream), su comercialización y participe en su industrialización petroquímica como una empresa testigo.  En el “mid stream” como operador sólo o asociado y en la petroquímica como un socio minoritario pero presente en los directorios.

 

Por todo lo anterior, son muy importantes y laudatorios los acuerdos de YPFB de las pasadas semanas:

 

El 25 de febrero pasado, YPFB ha suscrito en Tarija un Memorandum de Entendimiento (MDE) con Repsol-YPF para avanzar conjuntamente en el estudio de un proyecto de producción de GLP para abastecer el mercado de Tarija.  Una vez concluido el estudio, y que este muestre resultados satisfactorios, ambas partes definirán de mutuo acuerdo las condiciones de participación de cada una de ellas en la ejecución del proyecto.  Este acuerdo reviste una singular importancia porque el abastecimiento nacional de GLP está en un peligroso balance de producción y consumo.  Todo hace prever que, si no se incrementa la producción de GLP a corto plazo, probablemente este invierno, pero con toda seguridad el subsiguiente, enfrentaremos serias situaciones de escasez de este combustible de uso popular.

 

Asimismo, en Santa Cruz, el 18 de febrero pasado YPFB ha suscrito otro MDE con la empresa petroquímica Braskem S.A., estableciendo “un plan de acción concreto y efectivo que posibilite la realización de un estudio de viabilidad técnica, económica y financiera” para la “implementación de un Complejo Petroquímico binacional destinado a la producción de polietileno a partir del etano contenido en el gas boliviano que será exportado al Brasil”.  Braskem es la empresa petroquímica más importante en América del Sur y la mayor productora de polietileno.  Al igual que en el caso anterior, una vez que el estudio demuestre la viabilidad, también se acordarán los términos de la participación de cada una de las partes del MDE con el antecedente que ya se cuenta con un estudio inicial realizado el año 2000.  En esta forma se estaría dando inicio a un estudio final.  Dependiendo del resultado del estudio se puede pensar que la ansiada petroquímica podría estar a la vuelta de la esquina.

 

Si bien los dos MDE suscritos no son acuerdos de implementación, porque todo MDE es un acuerdo para acordar, ambos constituyen pasos efectivos de “un buen comienzo” que pueden significar la presencia de YPFB en el “mid stream” y en la petroquímica.  Por tanto, son acuerdos que merecen ser apoyados, más aún si ambos han sido celebrados sin bombos ni platillos.

 

Los acuerdos deben también ser aplaudidos porque están mostrando a YPFB, Repsol y Braskem con mentalidad y actitudes modernas acordes con los tiempos políticos que se viven en el país y en el resto del mundo.  Con el panorama desolador de conflictos que estamos enfrentando, al fin tenemos dos noticias alentadoras de mejores días.


 

Cerrar Ventana