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Ing. Carlos Miranda |
Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco
CMP ART - 216
En la discusión nacional
sobre el futuro de nuestros hidrocarburos, uno de los
temas centrales constituye el nuevo rol que debe asumir
YPFB. El rol de la empresa estatal petrolera y su
relacionamiento con las empresas petroleras
internacionales es de permanente actualidad no sólo en
Bolivia sino en todas las regiones petroleras, donde
están presentes estos dos actores. Por este motivo
desde varios años se están hallando nuevas formas de
lograr un aprovechamiento óptimo y equitativo de esta
riqueza natural a través de asociaciones, pactos
estratégicos y otro tipo de acuerdos contractuales.
Estos entendimientos están basados en el principio de ir
eliminando o suprimiendo ese sentido de desconfianza
entre empresa estatal y empresa petrolera internacional
a través de la construcción de una relación fecunda
entre Estado, empresa privada y la sociedad del país en
cuestión. Así se puede llegar a situaciones de mutuo
beneficio denominadas “win – win situations”. Se pueden
citar muchos ejemplos exitosos, comenzando de Arabia
Saudita hasta Trinidad y Tobago que han irrumpido de
forma espectacular en el comercio del LNG. Por otro
lado, debemos ser conscientes que esos son ejemplos no
necesariamente a ser copiados porque no existen
compañías estatales petroleras iguales, su desarrollo y
comportamiento son el fruto de complejos procesos, de
factores internos y la competitividad externa donde se
encuentren.
En nuestro caso, no sería
nada prudente que YPFB acometa emprendimientos de alto
riesgo como ser la exploración en búsqueda de nuevas
reservas o procesos industriales que todavía no están
comercialmente probados. Para un Estado nacional como
el nuestro, en el calamitoso estado económico financiero
en que se encuentra, sería un despropósito que una
empresa estatal se lance a incrementar los 54 trillones
de pies cúbicos de gas que tenemos bajo tierra y que no
estamos pudiendo comercializar. El propósito de un YPFB
remozado debe ser el lograr objetivos comerciales y al
mismo tiempo cumplir con obligaciones nacionales.
El hecho que nuestras
reservas son fundamentalmente gasíferas nos está
abriendo las puertas para que YPFB se desarrolle con una
nueva fisonomía más moderna adecuada no sólo a las
necesidades nacionales, sino también incorporada a los
caminos que están recorriendo empresas petroleras
estatales en otras partes del mundo.
Con estos antecedentes todo
parece señalar, como se ha propugnado en diferentes
ocasiones (“YPFB debe ingresar al middle stream” Energy
Press, Nov. 2003) que a corto y mediano plazo YPFB
dedique sus esfuerzos a extracción de los licuables del
gas (mid stream), su comercialización y participe en su
industrialización petroquímica como una empresa
testigo. En el “mid stream” como operador sólo o
asociado y en la petroquímica como un socio minoritario
pero presente en los directorios.
Por todo lo anterior, son
muy importantes y laudatorios los acuerdos de YPFB de
las pasadas semanas:
El 25 de febrero pasado,
YPFB ha suscrito en Tarija un Memorandum de
Entendimiento (MDE) con Repsol-YPF para avanzar
conjuntamente en el estudio de un proyecto de producción
de GLP para abastecer el mercado de Tarija. Una vez
concluido el estudio, y que este muestre resultados
satisfactorios, ambas partes definirán de mutuo acuerdo
las condiciones de participación de cada una de ellas en
la ejecución del proyecto. Este acuerdo reviste una
singular importancia porque el abastecimiento nacional
de GLP está en un peligroso balance de producción y
consumo. Todo hace prever que, si no se incrementa la
producción de GLP a corto plazo, probablemente este
invierno, pero con toda seguridad el subsiguiente,
enfrentaremos serias situaciones de escasez de este
combustible de uso popular.
Asimismo, en Santa Cruz, el
18 de febrero pasado YPFB ha suscrito otro MDE con la
empresa petroquímica Braskem S.A., estableciendo “un
plan de acción concreto y efectivo que posibilite la
realización de un estudio de viabilidad técnica,
económica y financiera” para la “implementación de un
Complejo Petroquímico binacional destinado a la
producción de polietileno a partir del etano contenido
en el gas boliviano que será exportado al Brasil”.
Braskem es la empresa petroquímica más importante en
América del Sur y la mayor productora de polietileno.
Al igual que en el caso anterior, una vez que el estudio
demuestre la viabilidad, también se acordarán los
términos de la participación de cada una de las partes
del MDE con el antecedente que ya se cuenta con un
estudio inicial realizado el año 2000. En esta forma se
estaría dando inicio a un estudio final. Dependiendo
del resultado del estudio se puede pensar que la ansiada
petroquímica podría estar a la vuelta de la esquina.
Si bien los dos MDE
suscritos no son acuerdos de implementación, porque todo
MDE es un acuerdo para acordar, ambos constituyen pasos
efectivos de “un buen comienzo” que pueden significar la
presencia de YPFB en el “mid stream” y en la
petroquímica. Por tanto, son acuerdos que merecen ser
apoyados, más aún si ambos han sido celebrados sin
bombos ni platillos.
Los acuerdos deben también
ser aplaudidos porque están mostrando a YPFB, Repsol y
Braskem con mentalidad y actitudes modernas acordes con
los tiempos políticos que se viven en el país y en el
resto del mundo. Con el panorama desolador de
conflictos que estamos enfrentando, al fin tenemos dos
noticias alentadoras de mejores días.
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