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Las misteriosas reservas
de hidrocarburos del país
La
prédica política ha mentalizado a la mayoría de la
población que las reservas de gas descubiertas entre el
2000 y 2004, más de 30 trillones de pies cúbicos (TCF)
de gas, prácticamente nos garantizaban el alcanzar un
desarrollo sin precedentes. El discurso de recuperación
de nuestros hidrocarburos que acompañó la llamada
nacionalización, ha logrado convencer a la mayoría de la
población que a ± 5.000 mts. de profundidad tenemos
ingentes cantidades de reservas de gas, que serán la
solución de todos nuestros problemas.
Desde
inicio de la exportación al Brasil el 1/VII/99, cada día
estamos retirando cantidades crecientes de esa cuenta
gas-plata, adicionales a los modestos retiros para el
mercado interno. A partir del 2010, los retiros serán
realmente fuertes por que además de los volúmenes de
exportación al Brasil se enviaran cantidades similares a
la Argentina.
Entonces, la primera pregunta es, con cuánto contamos en
esa cuenta gas-plata, o sea cuáles son las reservas de
hidrocarburos, gas y petróleo. Ese dato fundamental no
se lo conoce desde el 1ª de Enero del 2005.
El
reglamento de comercialización de la anterior ley, la
Ley de Hidrocarburos Nº 1689, estipulaba que YPFB, hasta
el 30 de Abril de cada año, informe y publique las
reservas de hidrocarburos al 1ª de Enero del año en
curso. Ese mandato de la ley se cumplía con una
regularidad y puntualidad aceptables. Posteriormente,
no obstante, el D. S. 27329 llamado Decreto de
Transparencia y del Art. 3º de la Ley de Hidrocarburos
que asegura transparencia en el sector, desde hace un
par de años, la publicación de las cifras de reservas
ha sido suspendida. Esa información se ha convertido en
un gran misterio.
A
principios del 2006, se nos informó que el informe que
presentó la compañía certificadora, como lo hacía los
años anteriores, había sido rechazado y cancelado el
contrato con la compañía que había sido elegida en un
concurso público internacional. Se indicó, que el
rechazo se debía a que los datos de reservas habían sido
manipulados a voluntad de las compañías petroleras y que
con la ayuda de PDVSA, en unos meses más se contaría con
los cálculos correctos certificados por una compañía
especializada.
Mientras tanto, y a hasta la fecha, YPFB continúa
publicando los datos de reservas probadas conocidos
hasta el 1ª de Enero del 2005 (26,7 TCF) A lo anterior,
se debe agregar que al aprobar los contratos, el
Congreso Nacional aprobó la Ley de Desarrollo Sostenible
del Sector Hidrocarburos, que entre otras cosas
importantes, instruía a YPFB el publicar los datos de
reservas en forma regular.
Pero,
qué ha sucedido. La mencionada ley, fuera de término,
ha sido devuelta al Congreso con observaciones
presidenciales. El Congreso no la ha promulgado y por
algún lugar anda. ¿La promulgará el Presidente del
Congreso, como se hizo con la Ley 3058? No se sabe. Ese
es un pleito político que lo dejamos por el momento.
Lo
grande es que hace un par de semanas, una prestigiosa
revista del sector ha publicado los datos de un informe
interno de YPFB, calificado de “secreto” por su autor,
en el que se comunica que el volumen de reservas
probadas de hidrocarburos del país al 31 (SIC) de Abril
del 2006, son 19,37 TCF de gas y 374,8 millones de
barriles de condensado. Si tomamos los datos de
reservas oficialmente publicadas al 1º de Enero de 2005
y descontamos lo producido hasta el 31/IV/06 (mercado
interno y exportación), deberíamos tener prácticamente
las mismas cifras que las del informe secreto. Pero no
es así. Haciendo esa operación, resultamos 26 TCF de
gas y 440,6 millones de barriles de condensado, más que
las del informe secreto. Entonces, si el informe
secreto está correcto, se han esfumado 6.7 TCF y 65,8
millones de barriles. Esos volúmenes son enormes,
equivalen a otro contrato con la Argentina y casi 5 años
de consumo interno de petróleo.
¿Qué
ha pasado? YPFB debería ratificar o desconocer el
informe secreto y explicar cualquier diferencia.
Pero
eso no es todo. Si las cifras del famoso informe o
similares son correctas, las reservas para los próximos
20 años ajustadamente nos alcanzarían para cumplir el
contrato con la Argentina, entregar lo que falta al
Brasil y nuestro consumo interno, incluyendo el Mutún.
Pero
son 20 años. En ese período, se deberían descubrir más
reservas. En ese caso, indirectamente la Ley de
Hidrocarburos y la seriedad del país se han puesto a
prueba. Ya han transcurrido 2 años de la ley y todavía
no se ha iniciado ningún esfuerzo exploratorio por YPFB
o con el concurso de alguna empresa petrolera. Con la
Ley 1689 abrogada, en menos de 3 años se descubrieron
cerca de 20 TCF. Veremos cómo nos va con la nueva ley.
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