Ing. Carlos Miranda

Inversiones, el tema del día

 

Argentina y Bolivia han contraído recíprocamente compromisos muy importantes a corto plazo, que la crudeza del invierno los ha hecho más evidentes y notorios.  Para ser concretos, el contrato de venta de gas entre YPFB como vendedor y la empresa estatal de energía argentina ENARSA como compradora, compromete a YPFB a exportar 7.7 MMm3/d el 2007, hasta 16 MMm3/d el 2008 y 2009, para el 2010 llegar y mantener 27.7 MMm3/d.

Por su lado, para el 2010, el comprador deberá haber construido un gasoducto de cerca de 1.500 Km. con una inversión de ± $US 1.500 millones, además de una planta, en Bolivia, para la extracción de los licuables contenidos en el gas que estaría siendo exportado.

Por el nuestro, el cumplir con los compromisos de entrega para el 2010 significará el lograr la inversión de más de $US 2.000 millones por las compañías petroleras que están en el país en la perforación de pozos, plantas de tratamiento de la producción, oleoductos y gasoductos para transportar la producción.  Como todo el sistema de producción está funcionando al máximo de su capacidad (pozos, plantas, ductos, etc.), y los volúmenes para el 2010 son similares a los que actualmente exportamos al Brasil, en palabras simples, prácticamente tenemos que duplicar nuestras instalaciones en 2 años y medio.  En síntesis, un gran desafío.  Algo similar, no tan complejo, se logró hacer de 1996 a 1999, para exportar al Brasil. Aún así no deja de ser un gran desafío y no agota el tema de las inversiones petroleras.

Por el contrario, a lo anterior se debe añadir el extraordinario anuncio - que en su tradicional estilo, sin advertencia ni anestesia - del Sr. Presidente de la República, que espera, en un par de años, La Paz esté produciendo petróleo y azúcar. Dos viejas y anheladas aspiraciones paceñas.

¿El anuncio - promesa? para el Norte de La Paz es extraordinario. De cumplirse el 2010 el Norte paceño habría entrado al mundo energético moderno, con petróleo y azúcar para biocombustible. En esta ocasión hablaremos del petróleo.

La existencia de petróleo en esa zona, por donde corre el mítico Arroyo Kerosén, es parte de la imagen de la “Bolivia Trono de Oro”, a raíz de unos afloramientos de petróleo por donde pasa un arroyo, cuyas aguas acarrean una película de petróleo inflamable.  Pero esa es la tradición.  La historia petrolera muy resumida se remonta hasta los 60 del siglo pasado, con los trabajos de Cerro Boya realizados por Bolivian Gulf  (BOGOC).  Si bien no es en el departamento de La Paz precisamente, sino en Cochabamba, pero por su cercanía con el Norte Paceño, la perforación realizada en una estructura de “libro”, por lo clásica y casi perfecta, debía arrojar información fundamental para evaluar toda la zona. Las posibilidades eran tan alentadoras que Gulf montó una base de operaciones en Caranavi, desde la cual transportó por helicóptero un equipo diseñado especialmente para este propósito, siendo una de las primeras operaciones de ese tipo en el mundo. El pozo Boya X-1 salió improductivo y BOGOC abandonó la zona. Casi en la misma época, YPFB y Shell realizaron exploración superficial y gravimétrica. Shell no se animó a ninguna perforación, YPFB menos. Años después, el año 1975, Sun Oil perforó en la zona el pozo Tuichi-X1, también sin éxito. Con la información acumulada hasta esa fecha, los años 92 a 95, YPFB perforó otros 3 pozos en la zona, el Tuichi-X1 y 2 pozos en Tacuaral. Lamentablemente sin éxito. Finalmente, el 1995, Total perforó el pozo Yariapo-X-1, sin encontrar producción. Con la Ley 1689, se firmaron tres contratos de riesgo compartido, dos con Repsol--YPF y uno con el grupo Total-Petrobrás, que ahora son 2 contratos de operación, que están esperando la licencia ambiental, para ingresar al área con equipos y maquinaria. Las áreas son Tuichi en el Norte de La Paz y el Beni, con Repsol-YPF y Río Hondo en La Paz y Cochabamba con Total-Petrobrás, muy cerca del Madidi.

Si bien la declaración presidencial no precisó dónde esperaba producción, no se debe pasar por alto que ahora YPFB cuenta con un área justamente en el Parque Madidi. Por otro lado, cualesquiera que sea el área en el Norte de La Paz, demandará fuertes inversiones cuyo origen tampoco ha sido aclarado.

Adicionalmente, por el área geográfica de la futura producción, la declaración del Sr. Presidente, implícitamente está indicando que los trámites para lograr permisos ambientales para ingresar en áreas protegidas serán agilizados. Sólo así se podría tener producción para el 2010.  Política que también afectaría positivamente el desarrollo de los trabajos en el sur para tener producción y ductos nuevos el 2010 en la zona tradicional para la exportación a la Argentina.

Parece que en materia de energía, el tiempo del discurso político está dando paso al de la concreción de proyectos a través de inversiones que además de dinero, deben ser acompañadas de tecnología y adecuado manejo gerencial para que sean efectivas.

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