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Infidencia
Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco
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Los medios de comunicación informaron que
una ciudadana de nacionalidad cubana ejercía
el cargo de Directora de Desarrollo
Energético en el Ministerio de Hidrocarburos
y Energía. La noticia fue comentada por
distinguidos juristas, indicando que de
acuerdo a la Constitución y las leyes,
ciudadanos extranjeros no tienen el derecho
a desempeñar cargos públicos. Se le atribuyó
al Sr. Mariano Dupleich, Director de
Industrialización y Comerciali-zación del
Ministerio de Hidrocarburos y Energía,
haber pasado el dato a la prensa. La
reacción del Poder Ejecutivo fue fulminante,
relevando de su cargo al Sr. Dupleich. Pero
ahí pare Sr. lector. El Sr. Dupleich no fue
exonerado por haber contratado a una señora
extranjera, sino por haber pasado el dato.
Si no se conocía públicamente la situación,
hubiera sido ilegalmente normal, pero al
haberlo hecho de conocimiento público, el
Director Dupleich es castigado y tildado de
infidente. ¿Qué extraño, no?
Tuve que recurrir al Diccionario de la Real
Academia Española para tratar de entender lo
que sucedía. Me encuentro con lo siguiente:
“Infidencia, violación de la confianza y fe
debida a alguien. En la legislación española
era sinónimo de traición o falta de lealtad
prometida o debida a una persona,
normalmente al rey”. Por lo visto a los
funcionarios públicos se les exige confianza
y lealtad que vaya más halla de lo legal.
Preocupante, ¿Por qué se establecerá la
transparencia de los actos públicos, con
funcionarios amedrentados?.
Desagradable incidente, que créame Sr.
Lector, me es también muy desagradable
citarlo, pero sirve para entender e ilustrar
muy bien el hermetismo y falta de
información que se tiene en el sector de
hidrocarburos. Algunos ejemplos:
Las reservas de gas y petróleo. Esta
información básica y fundamental para
cualquier planeamiento energético, se ha
convertido en un embrollado misterio. En
Abril del 2006, YPFB anuncia que las
reservas de hidrocarburos habían sido
“infladas para manipulaciones en las Bolsas
de Valores por las compañías petroleras”,
habiéndose cancelado el contrato con la
firma que certificaba cada año este
importante dato. Ha pasado año y medio y
hasta la fecha no se conoce ningún dato
oficial actualizado. El último dato oficial
que se conoce y se utiliza es el de las
reservas al 1º Enero del 2005. Sin embargo,
hace un mes, Energy Press ha divulgado un
informe interno de YPFB de cálculo de
reservas, calificado de “secreto” por su
autor, en el cual se consignan cifras que
son preocupantes. Según ese informe las
reservas de gas y petróleo al 1º de Enero
del 2005 hasta Abril del 2007 (fecha del
informe), han disminuido en mayor cantidad
que las extraídas o producidas en ese
tiempo. En palabras simples, el país parece
haber perdido un gran volumen de gas. Lo
suficiente como para otro contrato con
Brasil o Argentina, ± 7 trillones de pies
cúbicos, quedando reservas de gas ajustadas
para cumplir sus actuales compromisos. En
petróleo, casi cuatro años de consumo
interno se han esfumado o desaparecido.
Volúmenes producidos y exportados, precios
del gas exportado, pozos perforados y en
perforación, cumplimiento de los compromisos
de las empresas en exploración y otra serie
de datos eran publicados por YPFB en un
informe bimensual de amplia circulación.
Esos datos ahora están en Internet en el
mismo formato, con la pequeña diferencia que
los datos son a Diciembre del 2006,
históricos o casi obsoletos para cualquier
examen.
Ahora que YPFB controla toda la producción y
la comercialización de los hidrocarburos, y
que a su vez retiene el IDH, paga a las
regiones y a las empresas sus costos
reembolsables, el contar con información
oficial es indispensable para cualquier
examen y rendición de cuentas, conforme lo
exige la proclamada transparencia en los
actos de gobierno.
Lo sorprendente. Varios comentaristas sobre
el sector petrolero comentan que vez que se
solicita información del Ministerio o de
YPFB, invariablemente se les contesta que es
información confidencial.
Pero se avizora una luz al final de este
túnel de falta de información. El Congreso
debe tratar esta semana las observaciones
presidenciales a la Ley de Desarrollo
Sostenible del Sector Hidrocarburos que fue
aprobada conjuntamente con los contratos y
que ya debería haber sido promulgada. Esta
ley tiene dos aspectos fundamentales. Por un
lado elimina el Surtax al sector,
permitiendo que se pueda aplicar el Anexo F
de los contratos y dotar, al fin, a YPFB
de una fuente de ingresos. El otro. Se hace
obligatoria la certificación de reservas y
su publicación, además de datos de
producción, costos reembolsables, precios
pagados y fondos distribuidos al TGN,
Departamentos y empresas, etc.
Esperemos que esta ley “cuasi vetada” y
nuevamente en discusión, sea aprobada sin
mayores cambios, para que así el suministro
de información no sea calificado de
“infidencia”.
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