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¿Un año nomás?
Por: Ing.
Carlos Miranda Pacheco
>> ©
www.columnistas.net
La prensa nos informa que entre las
múltiples gestiones que está realizando en
estas últimas semanas, nuestro Ministro de
Energía contempla el lograr un acuerdo para
diferir por un año el contrato de
exportación de gas a la Argentina.
Nuestra relación gasífera con el vecino del
sur comenzó el 1955 con la producción del
campo Madrejones. Ese es un campo cuyos
yacimientos ignoran la frontera política y
están en el Norte Argentino y Sur Boliviano.
En la década de los 50 del siglo pasado, se
intentó entre YPFB e YPF llegar a un acuerdo
de producción compartida y un manejo
unitizado (ese es el término que se utiliza
para estas situaciones). Para ese efecto,
inclusive se llamó a una célebre licitación
para que una empresa privada ejecute las
labores que le correspondían a Bolivia. Para
un YPFB, en su adolescencia, la figura era
complicada, no solo era un campo con
propiedad compartida, sino además era el
primero de gas y condensado que el ente
estatal debía manejar. Ahora prácticamente
todos los campos bolivianos son de esa
naturaleza. Fruto de la licitación se
instaló en el país un consorcio bajo el
nombre de Bolivian Oil Co. (BOC) y se inició
la exportación de gas de los pozos en el
lado boliviano a la Argentina al precio de
$US 0.12/MPC.
A los pocos años, la producción de
Madrejones boliviano se tornó antieconómica
y por tanto, se concluyeron los contratos
con BOC y la Argentina.
Años después en 1967, la entonces Bolivian
Gulf Oil Company (BOGOC), suscribió un
contrato de exportación de gas con Gas del
Estado (monopolio estatal argentino) para la
provisión de 141 MMPCD por 20 años al precio
fijo de $us 0.25/MPC. Según ese contrato,
las entregas debían comenzar el 1º de Mayo
de 1970. Una serie de acontecimientos
ocurrieron, culminando en la nacionalización
del petróleo en 1969. La provisión de gas se
inició el 1º de Mayo de 1972 y funcionó con
la precisión de un reloj suizo hasta 1999.
Con arreglos de corto plazo, se continuó
abasteciendo hasta el 19/X/2006, cuando en
Santa Cruz se firmó un nuevo contrato por 20
años a partir del 1º de Enero del 2007, con
un calendario de entregas de 7.7 MMm3/d el
2007, hasta 16 MMm3/d para el 2009 y el 2010
llegando a la capacidad de 27.7 MMm3/d,
hasta el fin del contrato el 2026.
Creo que no ha habido un gobierno más
advertido que el actual, que el cumplimiento
de ese plazo se tornaba cada día más difícil
por la forma en la que maneja el sector,
habiéndose demorado más de 2 años en
negociar nuevos contratos con las mismas
compañías y una posible porción adicional al
Mutún de 8 MMm3/d.
Sumando a lo anterior, el contrato con
Brasil, renovar el suministro a Cuiabá y
COMGAS, además del mercado interno, se llega
a la cifra aproximada de producción de ± 75
MMm3/d, frente a los casi 40 que producimos
ahora. Para el manejo de esa producción,
plantas de tratamiento, gasoductos,
oleoductos que acompañarán la producción de
gas y ampliación de refinerías, estamos
hablando de duplicar todas nuestras
instalaciones petroleras para el 2010.
Agravando la situación, esa labor debe ser
realizada dentro de un proceso espectacular
de subida de precios del petróleo, que está
ocasionando una fiebre en su búsqueda, con
los efectos colaterales de falta de equipos,
demora en la entrega de materiales, etc.,
todo acompañado también de subidas de
precios.
Para completar, un detalle que pocos lo
mencionan: personal calificado. Dos
consultoras muy prestigiosas, a pedido de
varias empresas, han dado a conocer los
resultados sobre las necesidades de personal
que muy resumidas son las siguientes. Haber
estudiado más de 400 proyectos importantes
en curso o programados para el 2010, y
establecido que al presente se cuenta con un
15% menos de personal calificado (ingenieros
y técnicos calificados) necesarios. Como un
gran resumen, indican que a la fecha se
utilizan aproximadamente como promedio 92.6
millones de horas hombre para el
planeamiento y gerenciamiento de las labores
de producción de petróleo (upstream). Las
consultoras informaron que para el 2010 para
trabajos similares se estiman 100.2 millones
de horas hombre. En síntesis, que la
industria al momento tiene un déficit de
55.000 ingenieros. Con ese panorama, ya se
puede adelantar que la demora de un año será
insuficiente, más aún, en la forma
pintoresca que se está planteando: que
Petrobrás invierta en un campo (Itaú) que
está bajo contrato con otras compañías
(Total y Exxon), y que el Estado compensaría
en alguna otra forma. Realmente es triste
que ahora se trate de persuadir a Petrobrás
que invierta en un campo en el cual no tiene
contrato. Por lo visto nuestros directivos
petroleros no se han dado cuenta que como
reglamento de la ley “maldita” 1689, ya se
tenía previsto un reglamento de unitización.
Y eso no es novedad. El problema de campos
compartidos por varios dueños es tan antiguo
como la industria misma y la unitización es
una disciplina muy conocida, si es que se
conoce la industria.
A este punto, el consejo sería que reevalúen
sus fuerzas y pidan un plazo más razonable.
Un año no será suficiente.
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