Ing. Carlos Miranda

Venta de “caballos de fuerza” en el cono sur

 

Por Ing. Carlos Miranda Pacheco

 

Hace casi un siglo atrás, la venta de caballos y otros animales era materia de transacción en ferias tradicionales en determinados lugares y a ciertas fechas. En esta parte del mundo, esto sucedía en la feria del Domingo de Ramos, en las afueras de la ciudad. Los personajes infaltables eran los “gauchos” y “chalanes” que ofertaban caballos. En esas ocasiones, también inevitablemente, sucedían incidentes desagradables por la venta doble de los mismos caballos. Es decir, la venta del mismo animal a 2 personas en la misma ocasión o el hato comprado que no llegaba nunca. Esas “ventas” eran solucionadas con duras sanciones, multas y otro tipo de compensaciones.

 

Increíble, pero en estos tiempos, algo similar a la venta de caballos está sucediendo con el gas en el Cono Sur. Para ser muy benevolente, digamos que son similares: en antaño caballos para transporte, tracción o reproducción, y ahora “caballos de fuerza”, porque el gas es energía, fuerza.

 

Empresas chilenas contrataron con empresas petroleras argentinas hasta 22 MMm3/día que debían recibir a partir del 2004. El total comprometido nunca se cumplió, y más bien por el contrario, las entregas fueron progresivamente disminuyendo, al punto que el pasado invierno, días enteros no se tuvo ninguna entrega y en los que se pudo, era extraordinario contar con cerca de 1.1/2 MMm3.

 

Naturalmente que hubieron airados reclamos de las empresas y Estado chileno, hasta que el gobierno argentino contestó que el suministro lo habían suscrito compañías, no el Estado argentino, para el cual primera prioridad para la producción de gas argentino es cubrir el consumo interno y si se presentaba algún faltante, se disminuían las exportaciones.

 

Reuniones, declaraciones, promesas durante 3 años, no valieron de mucho. Inexorablemente, los volúmenes de gas argentino fueron disminuyendo al extremo indicado anteriormente. Chile “mordió la bala” y sustituyó el gas, utilizando el carbón, diesel-fuel, etc., que habían sido desplazados por el gas, gracias a los maravillosos precios del cobre, pero los caballos prometidos no llegaron nunca.

 

Desde Chile se informa que sólo el 2007, el incumplimiento en las entregas de gas implicaron $US 2.700 millones de costos adicionales a las empresas chilenas.

 

Pero esta historia de caballos continúa. Argentina, el 2004, al ver que no podía cumplir con sus compromisos de exportación, recurrió en emergencias a nosotros. Bolivia, muy gustosa y con una generosidad extraordinaria, celebró un contrato temporal de entrega, al precio increíble de $US 1.-/MMBTU. Como el problema argentino no tenía solución, se celebró otro contrato temporal, esta vez ya no $US 1.-/MMBTU, y finalmente un contrato a largo plazo con una fórmula de ajuste que co-mienza con $US 5.-, cuando el precio al Brasil llegaba a $US 4.-/MMBTU. El contrato especifica la entrega de 7.7 MMm3/d durante 2007 y de 7.7 a 16 MMm3/d el 2008. Los apagones ya han comenzado en la Argentina y el gas boliviano entregado el 2007, a duras penas llega a un promedio de 4 MMm3/d y lo que es peor, el gobierno nacional indica que la producción de gas programada para este año, con suerte daría un margen de 4 a 5 MMm3 para entregar a la Argentina.

 

Nuevamente, los caballos no llegarán en el tiempo comprometido. Las sanciones en el contrato de venta de gas, por no entregar lo comprometido, son el volumen faltante por el precio convenido.

 

Un grueso estimado alcanza a ± $US 270 millones que Bolivia (YPFB) estaría en deuda con Argentina (ENARSA).

Bolivia, además de suministrar gas a Petrobras, lo hacía con Comgas de Sao Paulo y la termoeléctrica de Cuiabá. A semanas de la “nacionalización”, se eliminó el suministro a esos dos compradores. Los caballos dejaron de ser entregados.

 

¿Qué está sucediendo? ¿Es que esos mañosos vendedores de caballos han retornado para hacerse cargo de las ventas de gas en el Cono Sur?

 

Todo comenzó con la “pesificación” argentina, que congeló el precio del gas en boca de pozo, tarifas y precios al consumidor final. Esto representó la pérdida de 2/3 de ingresos. Hasta la fecha los productores argentinos no aceptan los cambios y la producción y reservas están en pleno declive, habiéndose llegado a una crisis energética.

 

En Bolivia no se tiene el aumento de producción, que se necesita para cumplir con sus compromisos internos y externos por la incertidumbre que se generó en el país desde el 2004 y que hasta ahora no se disipa.

 

En gran síntesis, no hay mañosos vendedores, sino la ejecución de medidas políticas de tipo populista, como el congelamiento de precios en la Argentina, en Bolivia la “nacionalización” y absoluto desprecio a la inversión privada y finalmente la campaña anti gas de los gobernantes brasileños en el primer período del actual Presidente.

 

Por eso, es muy interesante que se esté preparando una reunión cumbre Bolivia, Brasil, Argentina, para acordar la distribución de las ventas de gas. Es conveniente y poéticamente justo.

 

Los 3 mandatarios actuales introdujeron o propugnaron medidas populistas, cuyos resultados estamos ahora viviendo y, son ellos los que deben solucionar la crisis del gas en el Cono Sur.

 

Cerrar Ventana