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Ing. Carlos Miranda |
Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco
Analista energético
Con ese hermoso y sugestivo nombre
se ha bautizado el primer proyecto de aprovechamiento de energía
geotérmica en el país, que está inconcluso. La energía geotérmica,
querido lector, se la obtiene utilizando el calor de la tierra que
calienta aguas subterráneas, lográndose en la superficie agua y
vapor a gran temperatura mediante la perforación de pozos similares
a los petroleros o gasíferos. Ese vapor súper calentado es utilizado
en turbinas a vapor para generar electricidad en muchas regiones del
planeta.
En la década de los 70 del siglo
pasado, el mundo fue sacudido por dos shocks de precios petroleros,
que causaron una verdadera debacle. El barril de petróleo subió de
$US 2.- a 3.-/bbl, que era el nivel de precios acostumbrados a $US
20-30.- En esos años, en la búsqueda de sustitutos del petróleo, la
geotermia cobró un gran impulso para buscar campos de vapor
geotérmico en el cinturón volcánico que corre desde Tierra del Fuego
hasta Alaska, a lo largo de las costas occidentales de las Américas,
que teóricamente son las zonas más favorables.
En el país, pensamientos
progresistas en el entonces Ministerio de Minas y Petróleo,
acompañados por un fuerte impulso de la Organización Latinoamericana
de Energía (OLADE), pusieron sus ojos en los geyser, o fumarolas
cerca de Laguna Colorada, en la provincia Sud Lípez de Potosí.
Se recurrió a la ayuda de Italia,
que era y continúa siendo líder en esa industria. Así en la década
de los 80, el Ministerio de Energía e Hidrocarburos celebró un
convenio con el gobierno de Italia y Naciones Unidas designando a
ENDE para promover el aprovechamiento de la energía geotérmica. El
gobierno italiano en forma generosa prestó asistencia técnica y donó
$US 10 millones y Naciones Unidas donó un equipo de perforación.
ENDE contrató a YPFB para la perforación, como contribución de
contra partida, porque el equipo, materiales y operación del mismo,
no le eran nada extraños.
Se desplegó una intensa actividad
en esa remota y desolada zona. Primero se perforó un pozo piloto de
140 mts. de profundidad, que evidenció la existencia de yacimientos
geotérmicos con la producción de vapor a más de 140°C de
temperatura.
En base a esa evidencia, ENDE
realizó un extenso trabajo de investigación utilizando técnicas con
el “estado del Arte” de esos tiempos, logrando establecer la
existencia de varios campos geotérmicos en la zona aledaña a Laguna
Colorada. Con esos conocimientos se perforaron 5 pozos exitosos.
Así ENDE, en 1988, inauguró el primer pozo profundo geotérmico en
el país, perforado por YPFB.
La actividad exploratoria y
perforación de pozos, no era un emprendimiento científico solamente,
se buscaba proveer de energía eléctrica abundante y barata para la
minería en Sud Lípez. Zona que en el subsuelo contiene muchos
yacimientos mineros conocidos desde la colonia, que no pudieron ser
desarrollados porque cuando las labores mineras entraban a más de 25
mts. de profundidad, quedaban anegadas por las aguas subterráneas y
no se contaba con la energía disponible para evacuarlas.
Concluida la perforación de los
pozos correspondía proseguir con la generación de electricidad
mediante turbinas a vapor. Para tal efecto Italia debía proveer un
turbo generador de 3 a 5 megawatts de potencia para ganar
experiencia en la operación de una planta eléctrica geotérmica a
5.000 mts. de altura.
Experiencia única en el mundo. En
ese momento comenzaron las dificultades. La economicidad de la
electricidad geotérmica se tornó dudosa. Siendo los Lípez reserva
fiscal, el desarrollo minero no acompañó el desarrollo geotérmico.
En esos años no se intuía la existencia de San Cristóbal, tan solo a
120 Km. de Laguna Colorada. La otra posible alternativa era conectar
a la red eléctrica interconectada del país. La distancia era
demasiado grande, elevando los costos y precio de la electricidad a
niveles intolerables de esos años.
La posibilidad de exportar al norte
chileno estaba bloqueada por trabajos similares que estaba
realizando Chile en la zona del Tatío que, dicho sea de paso, han
sido infructuosos, a la inversa de los obtenidos en Bolivia, que en
la jerga técnica-geotérmica han sido calificados como “yacimientos
de libro”. Hasta ahí llegó la historia de éxitos.
La turbina experimental nunca llegó
y la falta de mercados colocó todo el proyecto de Laguna Colorada en
un plan de espera por un tiempo indeterminado, no obstante que se
esperaba un rendimiento de 40 a 50 MW e inclusive, opiniones
autorizadas, estiman que se puede llegar a generar 500 MW. Más aún,
también opiniones autorizadas especulan que las aguas de los
manantiales (no río) del Silala están comunicadas, formando parte de
una gran cuenca de agua subterránea en esa parte del Altiplano.
La capitalización de ENDE no ha
afectado este proyecto. Todos los trabajos y estudios de Laguna
Colorada están en propiedad de ENDE.
En estos años, la zona de Laguna
Colorada es solo objeto de actividad turística. Los pozos están ahí
cerrados, esperando su utilización. Los tiempos han cambiado. San
Cristóbal, el proyecto minero más grande del país, está a meses de
ser conectado a la red eléctrica interconectada del país, mediante
una línea de alta tensión, la cual podría fácilmente llegar a Laguna
Colorada para reforzar todo el sistema eléctrico nacional.
La operación y desarrollo futuro de
la minería en el norte chileno se han vuelto muy vulnerables por la
falta de gas natural para generar electricidad. Energía eléctrica
geotérmica puede ser una manera de exportarles electrones sin entrar
en el laberinto de un gasoducto o generar con gas en nuestro
territorio en la búsqueda de valor agregado.
Seamos optimistas, si el tiempo
del Pachakuti esta llegando podría ser que el Sol de Mañana esta
amaneciendo.
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