Christian Inchauste Sandoval

La Bolivia del Gas  

Noviembre 2005     

 

Victoria Boliviana en tiempos inflamables

 

Bolivia ganó la batalla del anillo del gas…sin mover un dedo…y en medio de un despelote de proporciones bizantinas y algo inflamables.
Primero el lío. Un torbellino de eventos internos y externos se cerraron esta semana con una repartición de escaños por decreto que toma en cuenta el peso demográfico creciente de los departamentos de Santa Cruz y a Cochabamba en desmedro de los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí. Para resolver algo tan simple, la misma desorganización del Congreso alentada por el maremoto de los llamados “movimientos cívicos” crearon una onda de choque desestabilizadora por algo que debió ser simple y llanamente una formalidad administrativa. Ya lo dijo Humberto Vacaflor, citando a un catedrático inglés amigo suyo, que los políticos bolivianos “son expertos en crear problemas complicados a soluciones fantásticas”.


Como siempre, detrás de las bravatas que fueron vertidas por unos y otros, están los grupos de poder y habituales intereses económicos. El ciudadano de a pie no le quedó otra en esta de decirse en sus adentros que todo se resolvería en el último minuto como por encantamiento. Dentro de todo, Bolivia es una sola y por lo tanto si deberían haber “cívicos” deberían ser nacionales. Por lo mismo, el Presidente Rodríguez cortó el nudo gordiano como le faculta la Constitución en casos extremos y sólo así se resolvió el asunto. De no mediar nuevos “problemas complicados” a buenas soluciones, tendremos elecciones el 18 de diciembre y el paisaje político boliviano cambiará radicalmente con nuevo Presidente y Prefectos. Bolivia entrará así al año 24 de la era democrática.


Pero una crisis esconde otra y ese no fue el único tema de discusión en nuestro país. Las famosas garrafas amarillas de GLP volvieron a convertirse en la manzana de la discordia.


La crisis del GLP destapó un secreto a voces (destacado por Winston Estremadoiro y Andrés Soliz Rada hace tiempo) : que Bolivia exporta dentro del gas natural a Argentina y Brasil sus licuables. Tal vez no son volúmenes tan grandes como apunta la industria, pero si los suficientes para cubrir la demanda creciente de gas licuado, garrafas amarillas, que son el combustible del ama de casa de Bolivia, en particular de los sectores populares del país. Otro secreto a voces es que las garrafas amarillas, a pesar de ser gorditas, caminan prácticamente solas y se van en dirección del Perú, donde valen mucho más.


La solución no es tan complicada pero va a llevar tiempo. Las variables de ajustes serían las siguientes .


1) Primero el Estado Boliviano tiene que tomar una decisión de política estructural : controlar mejor las fronteras para evitar el contrabando de productos desde y hacia Bolivia. Dada la amplitud del fenómeno lastimosamente no quedará más que formalizar algo que se está dando hoy en los hechos : tener una fuerza conjunta permanente entre la Aduana de Bolivia, el Senasair, los COA y las Fuerzas Armadas de Bolivia. Se requerirán equipos que el país probablemente no tiene hoy. Más helicópteros por ejemplo. Se requerirá construir centros aduaneros dignos de ese nombre en nuestras fronteras (con equipos de Rayos X y con personal formado) y sobretodo atacar la raíz del problema : las fronteras de Bolivia están abandonadas. Salvo el polo de Puerto Suárez y las hermosas Cobija y Guayaramerín, nuestras poblaciones de frontera son “ciudades de nadie”. Parte de las asignaciones del IDH y Participación Popular tiene que ir a las fronteras y atacar el problema de raíz :  invertir en infraestructura y en proyectos de desarrollo para crear empleos durables. Sólo así se frenará el contrabando en varios años más.


2) Bolivia necesita acelerar las conexiones de gas natural a domicilio y la conversión de vehículos a este combustible. Durante el no menos bizantino debate del proyecto Pacific LNG se decía que a Bolivia le quedaban 500 años de reservas para el consumo interno. ¡Pues que esperamos! Hay que usar las reservas ya. Con el desarrollo (sin mucha publicidad) de los proyectos de líneas de transmisión (Urubó-Punutuma-San Cristóbal y Potosí-Tarija) podemos hoy por hoy aspirar a construir las generadoras de electricidad a boca de pozo en el Chaco y proveer con energía competitiva al país y luego a la región.


3) Del lado de la oferta, se debe corregir de inmediato el tema de la separación de licuables. Se debe licitar de inmediato, una planta de separación de GLP a boca de pozo, en alguno de los tres municipios del Chaco : Caraparí, Villamontes y Yacuiba. Mejor. Planear una para cada municipio en función de los contratos existentes y futuros con Argentina y Brasil. Sabemos que YPFB y grupos privados de inversores están en ello, pero las condiciones de inversión, financiamiento y rentabilidad deben aclararse. Sólo así se podrá cubrir adecuadamente la demanda interna (el tema del subsidio es otra historia) y destinar volúmenes de exportación a los mercados circundantes.


Mientras tanto, y honrando la gente que dio su vida en la cada vez más admirada Ciudad de El Alto, Bolivia ha empezado lentamente a retomar la posición de eje energético del continente. No en el modo que los expertos que propusieron el famoso anillo (de consumidores) lo plantearon (o sea aislando a Bolivia), por el contrario...
Primero, que desde Brasil se espera mayor consumo de gas natural de Bolivia poniendo fin a las profecías agoreras de que “Bolivia perdió mercados”. De confirmarse las primeras conversaciones, nuestro país estaría comprometiendo entre 10 y 30 millones de metros cúbicos adicionales al día para 2010, sumándose a los casi 30 millones que bombea hoy en día un gasoducto a casi 100% de su capacidad. En términos de reservas, eso quiere decir que además de San Alberto y San Antonio uno de más de los otros dos mega-campos bolivianos (Itaú o Margarita) deberá entrar paulatinamente en funcionamiento. Lo que quiere decir que a Bolivia le queda un mega campo (unos 10TCF sin contar Incahuasi) para consumo interno, industrialización y reservas estratégicas. Este punto no es menor y debe tomarse en cuenta para cualquier negociación de nuevos contratos. La misma que deberá contener un porcentaje elevado de venta de producto acabado hecho en Bolivia a partir del gas (electricidad, diesel de GTL, úrea y petroquímica), además de reflejar la tendencia mundial al alza de los precios del gas (mientras el Henri Hub cotiza a 15USD por MMBtu frente a los 3.2USD por MMBtu que se paga en Brasil dejando un “netback” de unos 2USD por MMBtu a Bolivia).


Segundo que el anillo de consumidores “reconoció” al fin en Santiago en el Segundo Congreso De la Integración Energética lo que veníamos diciendo. Que Bolivia es “el Señor de los Anillos del gas” y que ningún proyecto de integración se puede hacer sin nuestro país. El analista de la mundialmente famosa Standard and Poor´s Pablo Lutereau fue más lejos y dijo algo muy familiar para nosotros: que el arreglo de la reintegración marítima de Bolivia con Chile es clave para lograr la integración energética. ¿Energía por mar? Tal vez la idea no es tan mala después de todo. Todo dependerá del precio, la magnitud de venta de producto acabado boliviano y de las reservas de gas que disponga el país en ese momento.


Ojalá que ambas noticias, victorias bolivianas que merecen ser destacadas, hagan reflexionar a todos nuestros conciudadanos. Como en el juego del cacho, Bolivia le ganó al anillo, con un “apaga luz”. Sin embargo en el campo de la demanda interna, estamos con el marcador abajo, como lo demuestra el tema del GLP o la propia escasez de gas natural en Oruro y La Paz a falta de un nuevo gasoducto que de construirse, le caerá a más de tres millones de bolivianos, como anillo al dedo.
 

* Christian Inchauste Sandoval es Representante Adjunto del BNP Paribas para el Cono Sur. Sus notas reflejan su opinión personal.

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