Bolivia
dio una lección de democracia al mundo. Tremenda
lección porque en pocos países del planeta un hombre
del pueblo, Evo Morales, que como niño aymara fue
pastor de llamas en el Altiplano de Oruro, logró por
la vía de los votos y luego de una ascendente
carrera política, la primera magistratura del país.
Este triunfo del político orureño, rompió por
primera vez desde los triunfos del MNR en la
Revolución Nacional, el famoso “empate histórico”
con un giro hacia la izquierda y políticas
económicas de inspiración neo-keynesianas.
Es el
final del Primer Acto de esta obra de recomposición
del Estado y la Nación Boliviana. El segundo acto
empieza en enero del 2006 y como en el primero
estará marcado en lo económico bajo el signo del gas
natural y probablemente de nuevo por el “ser
minero”, con un renacimiento de la minería boliviana
alentada por San Cristóbal y proyectos de expansión
de otras empresas nacionales. En lo político, la
Asamblea Constituyente y el tema de las autonomías
comenzarán a dominar la agenda del 2006.
¿Qué
esperar de este Segundo Acto?
- En el
campo energético, luego del fracaso rotundo del
“anillo energético” que anticipé en junio del 2005,
nuestro país debe focalizar la política energética
en cinco ejes principales :
1)Asegurar
la seguridad energética boliviana
: YPFB que más que nunca será el brazo ejecutor del
Estado deberá resolver los temas de escasez y
subsidios del GLP y el diesel. La industrialización
del gas natural debe empezar en enero del 2006 con
las plantas de separación de los licuables
(exportemos gas seco) y con la licitación de las
plantas de GTL para obtener diesel ecológico a
partir del gas. Así mismo se debe planear la
instalación de las plantas de generación de ciclo
abierto a boca de pozo siguiendo los ejemplos
existentes de Bulo Bulo y Valle Hermoso en los
campos de gas del Chapare, tanto para satisfacer el
mercado interno como para la exportación..
2)Exportar
el gas y valor agregado
: Bolivia debe honrar y mantener su trayectoria
impecable de exportación de gas natural, negocio en
el que el país es históricamente uno de los pioneros
a nivel mundial. A todo nuevo contrato de
exportación deberá ir amarrado contratos de
compra-venta de electricidad, diesel de GTL, GLP. De
igual manera se deben lanzar los proyectos
petroquímicos en territorio boliviano
(fertilizantes, nitrato de amonio para la minería
boliviana y regional, polietileno con el Brasil).
3)Obtener
mejores precios internacionales
: los precios de exportación de los productos
energéticos bolivianos deberán tener en cuenta que
el mundo y la región están literalmente hambrientos
de energéticos. Bolivia debe terminar con la era del
gas barato. Lo que implica que se debe también
sincerar los precios de venta al interior del país
para frenar el contrabando de diesel y GLP
(subvención de Bolivia a los 5 países vecinos).
4)YPFB
: todos
los puntos anteriores implican que YPFB tendrá un
rol motor en la economía boliviana, siendo en toda
la cadena el interlocutor estatal con los inversores
extranjeros, Socios Estratégicos del país.
YPFB debe ser pensada como una empresa eficiente
(intensa en calificación de recursos humanos pero
con poco personal), abierta al mundo (deberá buscar
alianzas con empresas como Petrobras de
Brasil, PDVSA de Venezuela, NGC de
Trinidad&Tobago y la Qatar Petroleum) y
abierta al mercado (es aconsejable que una parte del
capital cotice en la bolsa de valores de Bolivia).
5)Optima
utilización de los excedentes
: la renta
del gas por regalías e impuestos debe ser
re-invertida en mejorar la alimentación de los
bolivianos (erradicar la malnutrición), mejorar la
educación (básica, técnica y superior), la salud
(disminuir la mortalidad materno-infantial,
erradicar el Mal de Chagas), mejorar la vías de
comunicación del país (carreteras, ferrocarriles,
puertos en la Hidrovía y en la cuenca del Madera-Mamoré)
y reinvertirse en otros sectores (en relanzar la
exploración minera a través de Comibol, en
fondos de creación de empresas agrícolas, bio-tecnología
(el conocimiento de los Kallawaya de Bolivia
o el cultivo de la Quinoa entran por ejemplo en ese
rubro), industria, turismo y servicios).
Con esos
cinco pilares Bolivia puede aspirar a duplicar los
aproximadamente 1,200 millones de dólares anuales de
exportación de energía (gas y petróleo) del 2005 en
los próximos 3 años. Con energía (electricidad, GLP
y diesel) accesibles a la agricultura, minería e
industrias bolivianas, podremos contribuir a
“desgasificar” la economía y a diversificarla y
lograr la meta de 5,000 millones de dólares anuales
de exportación para fines de la década y tasas de
crecimiento del PIB de más de 7%, que es el mínimo
necesario para salir de la pobreza en una década.
Recordemos
que el gas es la principal palanca de desarrollo del
país, pero no la única. Bolivia tiene que crear
empleos y ellos vendrán de sectores más intensivos
en mano de obra (industrias, minería, agricultura,
turismo). El gas por sí solo no basta, y haríamos un
error trágico en empezar este nuevo ciclo de la
economía boliviana repitiendo el error de crear
enclaves económicos productores de materia prima.
Sólo entonces, el Tercer Acto de la historia de
Bolivia, el país que según The Economist
marca la tendencia en América Latina, será la senda
hacia al mundo de los países avanzados.