Christian Inchauste Sandoval

La Re-Evolución del Gas  

Enero 2006     

 

Evo Morales Ayma llega a la presidencia de Bolivia marcado por el signo del gas natural. Desde la Puerta del Sol de Tiwanaku, símbolo boliviano del conocimiento y la energía, inicia su mandato para que Bolivia repare los equilibrios sociales y humanos después de décadas de neo-colonialismo. Las mismas, marcadas por la explotación y expoliación de los recursos naturales de nuestro país, salida al mar, reservas de cobre y salitre incluidas. Bolivia no logró hasta ahora acumular capital, reinvertirlo y diversificarlo. La cruda radiografía de exclusión étnica y económica que el Presidente esbozó en el discurso de inauguración valen varias tesis sobre el tema. Nuestro rol en la economía mundial ha sido pasivo y en general incipiente a la imagen de la poco audaz burguesía boliviana. Creó a lo mucho enclaves de modernidad dentro de un mar de miseria. Ni siquiera el magnate Patiño, cuya fortuna sería equivalente en dólares de hoy a la de un George Soros o un Steve Jobs, logró modernizar al país.


Por lo mismo la única manera en que el Presidente, los nuevos prefectos y los equipos de gobierno lograrán sacar adelante al país es mediante la industrialización y la diversificación de
la economía. Por muco tiempo he venido insistiendo sobre la necesidad de dar prioridad absoluta a los proyectos de valor agregado del gas para luego sembrarlo: electricidad, GTL, fertilizantes para el agro e insumos para la minería boliviana. Desde el inicio postulé, incluso cuando era un tema casi tabú (en particular cuando se discutía la fallida exportación de gas a Norteamérica), la reformulación de YPFB como una empresa moderna para ser el brazo actuante del Estado de Bolivia. Siempre, mantuve que el hacedor de precios de gas natural para la región era nuestro país. En particular cuando se lanzó desde Chile (junio del 2005) la fallida idea de un anillo del gas que convertía al Perú en proveedor de último recurso de este energético para la región mantuve que Bolivia tuvo la carta ganadora en la energía en la región frente a jugadores de póker con el bluff en la mano que era el de excluirnos.


Hoy por hoy es absolutamente urgente transformar la carta ganadora del 18 de diciembre en un triunfo para el país. Primero porque para cambiar la radiografía de la pobreza de Bolivia se tiene que poner gas y electricidad para los 10 millones de bolivianos antes del final de este mandato presidencial. Los primeros beneficiarios del gas natural y la energía deben ser los que llevaron a Evo Morales al poder. Coco Manto me contaba una vez que en Llallagua vino un idea un geólogo a mostrarles algunas piedras en las que se encontraba el estaño en su forma mineral. Nadie (fuera de los trabajadores) acertó  a ver cual era el “metal del diablo” .

 

Que no nos pase lo mismo que con los socavones que saquearon los pulmones de nuestra gente, dejaron pueblos fantasmas en La Paz, Oruro y Potosí. El gas y la energía deben ser de y para Bolivia y por lo mismo deben llegar hasta el último cantón del país.


Segundo acto de apropiación del gas es
la industrialización. Se debe empapar a toda Bolivia mediante una adecuada comunicación desde las radios rurales y las escuelas de que se acabó la era del gas barato para la exportación. Que también empezó la era de crear valor agregado con la energía. Dando gas y electricidad a la minería, industria y agricultura del país. Lanzando la punta de lanza de los proyectos de valor agregado del gas. El primero de ellos siendo la planta de gas a líquidos para fabricar diesel y nafta  a partir del gas. Qatar inaugura su planta de 35,000 barriles al día en unas semanas más, mientras prepara 4 plantas de 100,000 barriles del día hasta fines del 2010. Trinidad y Tobago, el otro espejo para Bolivia hace lo propio. En paralelo al GTL se deben lanzar las plantas de urea (fertilizantes) y nitrato de amonio (para acompañar el renacimiento de la minería de Bolivia). Esta toma de conciencia permitirá a su vez que los bolivianos empecemos a pensar en cómo dar valor agregado a todos y cada uno de nuestros recursos y productos.


Tercero, luego del marco conceptual viene la definición de los entes ejecutores. YPFB tiene que carburar a toda máquina porque el país ha perdido 10 años de presencia regional y mundial en la industria del gas y petróleo. YPFB debe ser una empresa con presencia en los nueve departamentos. Planificando, diseñando y supervisando. Debe tener a los mejores hombres y mujeres del país, simplemente porque los hidrocarburos son junto con los yacimientos de agua y los bosques de Bolivia, los recursos naturales más preciosos que tenemos. Los hidrocarburos mueven al mundo, mueven los intereses regionales, mueven a las empresas más grandes del planeta y son obviamente el caldo de cultivo perfecto, cuando se descontrolan las partes en juego, de tremendos conflictos. Debe ser una empresa de jóvenes, porque el país es joven y rescatará a los mejores profesionales mayores de
la antigua YPFB. Entrará de lleno en asociaciones con empresas nacionales en otros países, sean estas públicas o privadas.


Síntesis de todo lo anterior,
la Política Energética de Bolivia velará conjuntamente por el gas, el petróleo y la electricidad. Gas y electricidad son una dupla simbiótica. La generación térmica a partir del gas natural y la generación hidroeléctrica (Bolivia tiene la posibilidad de hacer junto con Brasil en los departamentos de Beni y Pando un emporio hidroeléctrico con esclusas en los ríos Madera y Mamoré. Las mismas nos darían salida al océano por el Amazonas) deben tener el mismo norte.


Solo así, y una vez que Bolivia haya hecho la tarea de reordenar la casa, empezaremos nuevamente, y en un plazo razonable a consolidar el rol de centro energético y de valor agregado del gas de Sudamérica. Bolivia es esencial para el equilibrio de un Cono Sur sediento de gas y electricidad. Bolivia puede equilibrar la región, pero la región deberá pagar el precio que la realidad mundial de la energía impone hoy por hoy. Las reservas de hidrocarburos han llegado en esta década a su cumbre histórica y a partir de ahora comenzarán lenta pero inexorablemente a declinar, mientras que el crecimiento mundial continuará. Los hidrocarburos y la energía serán cada día más y más valiosos.


La Re-evolución del Gas, será
la Revolución Boliviana del Siglo XXI una vez que demos estos tres pasos. La acumulación de excedentes debe ser reinvertida en desarrollar industrias y sacar de la pobreza a todos los bolivianos, empezando de inmediato con la niñez boliviana.

 

No creo que en los triunfos fáciles, porque en la vida como en el fútbol, el partido acaba cuando el árbitro señala el centro del campo. Será difícil. Muy difícil. Habrá que pelear y construir cada proceso. Cada proyecto. Cada línea de electrificación rural o industrial. Esta Revolución tendrá sus Jacobins, Girondins y Cordeliers. Y obviamente sus Chouans esperando dar el golpe para intentar la restauración monárquica.


Y ojalá que Eduardo Galeano no se haya equivocado en
la plaza San Francisco de La Paz cuando volteó simbólicamente la página de las que fueron “las venas abiertas de Bolivia”, frente a la desazón de los discípulos de Alcides Arguedas, Carlos Montaner, Vargas Llosa hijo (y ahora lamentablemente padre también).


Difícil, muy difícil, casi imposible. Tanto como que un humilde niño aymara pastor de llamas del pueblito de Orinoca sea un día Presidente de la República de Bolivia.

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