“Una situación que no me preocupa es la de Evo Morales.
Elegido por una clara mayoría,
confirma una vuelta positiva en la política de América Latina.”
Con esta frase Carlos Fuentes, el autor de “Tiempo Mexicano” esboza
su visión del gobierno del Presidente Morales. Como Fuentes tengo
pocas dudas del éxito (veremos qué pasa en la Constituyente…) de
este proceso y de su legitimidad. La pregunta es la de la cómo se
adecuará del modelo del gobierno del MAS frente a los movimientos de
concentración del capital internacional en sectores estratégicos
para nuestro país. En lo económico, habiendo dado un giro de 180
grados se acentuará una línea económica neo-keynesiana bajo la
etiqueta de capitalismo “andino-amazónico” boliviano.
Por ende, la política de
hidrocarburos surgirá de todo el proceso que partió en El Alto y
marcará el retorno de YPFB (marcando una tendencia mundial según The
Economist). Es posible que en el ámbito minero veamos el
resurgimiento de la Comibol. En la confluencia de gas, electricidad
y minería se encuentra obviamente el proyecto de hierro y acero del
Mutún. Gas y hierro a acero son otro paso ineluctable al cambio de
modelo en Bolivia, para enterrar definitivamente los siglos de haber
sido país mono-productor de materias primas, creador de un Estado
anémico, un puñado de millonarios, decenas de pueblos y ciudades -
fantasma (Potosí, Siglo XX, Catavi, Camiri, Cachuela Esperanza) y de
millones de compatriotas pobres.
Mientras tanto en Norteamérica y
Europa se libran hoy sendas batallas bursátiles en estos ámbitos.
En el acero la empresa de la India
(registrada en Holanda), Mittal Steel lanzó una Oferta Pública de
Adquisición (“OPA”) sobre el líder europeo del acero Arcelor (por un
monto de 25,000 millones de euro, juntas pesarían en capitalización
bursátil 50,000 millones de euro). En una batalla de OPA y
contra-OPA de más de 60,000 millones de euro, en España los gigantes
E.On y Gas Natural se pelean por Endesa (que es en América Latina el
principal operador de energía en países que nos interesan como
Argentina, Brasil, Chile y Perú). La gigante italiana de la energía
ENEL se despierta y coquetea con la privada francesa Suez que tiene
activos de gas y electricidad en Chile y Perú a lo cual responde el
Gobierno Francés creando esta semana una mega-compañía de gas y
electricidad de más de 70,000 millones de euros al fusionarla con la
estatal Gaz de France. En Estados Unidos y Canadá se gesta la fusión
de Barrick Gold y Placer Dome para crear el primer productor mundial
de oro. Juntas pesarán más de 30,000 millones de dólares de
capitalización.
Todos los anteriores se disputan
reservas de materias primas, producción física de acero y acceso a
más mercados.
Lo descrito tendrá influencia
directa sobre nosotros porque…
• Mittal está interesada en el
Mutún.
• Suez tiene presencia en Bolivia
(Aguas del Illimani, ¿cómo se verá que el nuevo socio de
Suez sea GDF una empresa del Estado
de Francia?)
• Endesa se interesa en comprar
electricidad boliviana para el norte de Argentina.
• Suez tiene el control del
gasoducto Norandino que conecta Argentina con Chile y tiene
generadoras de electricidad en el
norte chileno, mientras que Endesa es accionista en el
segundo gasoducto del norte
chileno, Gas Atacama.
• Endesa es también operador de
electricidad en Brasil (quien a su vez nos compra gas vía
Petrobras) y ENEL tiene un par de
plantas de electricidad en Chile.
• En el Perú Suez es accionista del
proyecto de Camisea y de la distribución de gas y
generación de electricidad en Lima
quien también compite con Endesa.
• E.ON de Alemania necesita crecer
y la compra de cualquiera de estos nombres la pondría
en América Latina.
En el campo de los hidrocarburos
los analistas bursátiles comienzan de nuevo a barajar fusiones y
adquisiciones. Especialmente se mencionan algunos nombres de
empresas presentes en Bolivia. Y aunque esto ha sucedido en los
últimos años (las últimas fusiones cambiaron de socio mayoritario a
dos de los inversores estratégicos de las capitalizadas a fines de
los 90) es muy probable que veamos un nuevo ciclo de consolidación
de empresas en los meses que vienen.
Por lo tanto, el gobierno tiene que
comenzar a seguir de cerca lo que está pasando con estas fusiones en
el mundo financiero porque al haber escogido la vía del capitalismo,
tendrá forzosamente que interactuar con todos estos nombres y
procesos. Ya no se trata sólo de negociar con las petroleras
presentes en Bolivia. Se trata de anticipar y prever los movimientos
de estas empresas, que tarde o temprano, por su peso en el mundo y
en Sudamérica, serán o socios, o clientes, o competidores de YPFB,
Comibol, ENDE y las nuevas entidades mixtas que se quiere crear con
el capitalismo amazónico-andino de Bolivia.
Bolivia dio un ejemplo mundial con
el tema de los hidrocarburos, en el que el actual Presidente de
Bolivia tuvo mucho que ver. En ese aspecto, no deben preocupar los
famosos “anillos energéticos” (lamentable iniciativa que al buscar
el aislamiento de nuestro país sólo acentuó más la situación
casi-monopolística de gas de Bolivia en la región) o los
giga-gasoductos (que contrariamente a lo que se dice y por sus
costos faraónicos, lo único que harían es acabar de poner el precio
del gas sudamericano indexado al “Henry Hub”…o por las nubes).
Sin embargo el país no se puede
dormir en sus laureles. Si realmente aspira a construir una sociedad
más justa, más próspera y equitativa a través de un capitalismo
social de mercado, pues debe empezar a leer con detenimiento todos
los movimientos que se vienen en los ámbitos de la energía, acero,
minería a hidrocarburos. Especialmente acero y energía donde se
requerirá tarde o temprano la capacidad de financiamiento de todas
estas empresas. La inevitable concentración del capital afectará
para bien o para mal, el camino que Bolivia encara hoy para
controlar, utilizar e industrializar sus recursos naturales y hacer
que el país rompa la dependencia y desencante a la pobreza.