Christian Inchauste Sandoval

El Capitalismo Amazónico-Andino de Bolivia frente al mundo  

Marzo 2006     

 

“Una situación que no me preocupa es la de Evo Morales. Elegido por una clara mayoría, confirma una vuelta positiva en la política de América Latina.”

 

Con esta frase Carlos Fuentes, el autor de “Tiempo Mexicano” esboza su visión del gobierno del Presidente Morales. Como Fuentes tengo pocas dudas del éxito (veremos qué pasa en la Constituyente…) de este proceso y de su legitimidad. La pregunta es la de la cómo se adecuará del modelo del gobierno del MAS frente a los movimientos de concentración del capital internacional en sectores estratégicos para nuestro país. En lo económico, habiendo dado un giro de 180 grados se acentuará una línea económica neo-keynesiana bajo la etiqueta de capitalismo “andino-amazónico” boliviano.


Por ende, la política de hidrocarburos surgirá de todo el proceso que partió en El Alto y marcará el retorno de YPFB (marcando una tendencia mundial según The Economist). Es posible que en el ámbito minero veamos el resurgimiento de la Comibol. En la confluencia de gas, electricidad y minería se encuentra obviamente el proyecto de hierro y acero del Mutún. Gas y hierro a acero son otro paso ineluctable al cambio de modelo en Bolivia, para enterrar definitivamente los siglos de haber sido país mono-productor de materias primas, creador de un Estado anémico, un puñado de millonarios, decenas de pueblos y ciudades - fantasma (Potosí, Siglo XX, Catavi, Camiri, Cachuela Esperanza) y de millones de compatriotas pobres.


Mientras tanto en Norteamérica y Europa se libran hoy sendas batallas bursátiles en estos ámbitos.


En el acero la empresa de la India (registrada en Holanda), Mittal Steel lanzó una Oferta Pública de Adquisición (“OPA”) sobre el líder europeo del acero Arcelor (por un monto de 25,000 millones de euro, juntas pesarían en capitalización bursátil 50,000 millones de euro). En una batalla de OPA y contra-OPA de más de 60,000 millones de euro, en España los gigantes E.On y Gas Natural se pelean por Endesa (que es en América Latina el principal operador de energía en países que nos interesan como Argentina, Brasil, Chile y Perú). La gigante italiana de la energía ENEL se despierta y coquetea con la privada francesa Suez que tiene activos de gas y electricidad en Chile y Perú a lo cual responde el Gobierno Francés creando esta semana una mega-compañía de gas y electricidad de más de 70,000 millones de euros al fusionarla con la estatal Gaz de France. En Estados Unidos y Canadá se gesta la fusión de Barrick Gold y Placer Dome para crear el primer productor mundial de oro. Juntas pesarán más de 30,000 millones de dólares de capitalización.


Todos los anteriores se disputan reservas de materias primas, producción física de acero y acceso a más mercados.


Lo descrito tendrá influencia directa sobre nosotros porque…

• Mittal está interesada en el Mutún.


• Suez tiene presencia en Bolivia (Aguas del Illimani, ¿cómo se verá que el nuevo socio de

   Suez sea GDF una empresa del Estado de Francia?)


• Endesa se interesa en comprar electricidad boliviana para el norte de Argentina.


• Suez tiene el control del gasoducto Norandino que conecta Argentina con Chile y tiene

  generadoras de electricidad en el norte chileno, mientras que Endesa es accionista en el

  segundo gasoducto del norte chileno, Gas Atacama.


• Endesa es también operador de electricidad en Brasil (quien a su vez nos compra gas vía

   Petrobras) y ENEL tiene un par de plantas de electricidad en Chile.


• En el Perú Suez es accionista del proyecto de Camisea y de la distribución de gas y

  generación de electricidad en Lima quien también compite con Endesa.


• E.ON de Alemania necesita crecer y la compra de cualquiera de estos nombres la pondría

  en América Latina.

En el campo de los hidrocarburos los analistas bursátiles comienzan de nuevo a barajar fusiones y adquisiciones. Especialmente se mencionan algunos nombres de empresas presentes en Bolivia. Y aunque esto ha sucedido en los últimos años (las últimas fusiones cambiaron de socio mayoritario a dos de los inversores estratégicos de las capitalizadas a fines de los 90) es muy probable que veamos un nuevo ciclo de consolidación de empresas en los meses que vienen.


Por lo tanto, el gobierno tiene que comenzar a seguir de cerca lo que está pasando con estas fusiones en el mundo financiero porque al haber escogido la vía del capitalismo, tendrá forzosamente que interactuar con todos estos nombres y procesos. Ya no se trata sólo de negociar con las petroleras presentes en Bolivia. Se trata de anticipar y prever los movimientos de estas empresas, que tarde o temprano, por su peso en el mundo y en Sudamérica, serán o socios, o clientes, o competidores de YPFB, Comibol, ENDE y las nuevas entidades mixtas que se quiere crear con el capitalismo amazónico-andino de Bolivia.


Bolivia dio un ejemplo mundial con el tema de los hidrocarburos, en el que el actual Presidente de Bolivia tuvo mucho que ver. En ese aspecto, no deben preocupar los famosos “anillos energéticos” (lamentable iniciativa que al buscar el aislamiento de nuestro país sólo acentuó más la situación casi-monopolística de gas de Bolivia en la región) o los giga-gasoductos (que contrariamente a lo que se dice y por sus costos faraónicos, lo único que harían es acabar de poner el precio del gas sudamericano indexado al “Henry Hub”…o por las nubes).


Sin embargo el país no se puede dormir en sus laureles. Si realmente aspira a construir una sociedad más justa, más próspera y equitativa a través de un capitalismo social de mercado, pues debe empezar a leer con detenimiento todos los movimientos que se vienen en los ámbitos de la energía, acero, minería a hidrocarburos. Especialmente acero y energía donde se requerirá tarde o temprano la capacidad de financiamiento de todas estas empresas. La inevitable concentración del capital afectará para bien o para mal, el camino que Bolivia encara hoy para controlar, utilizar e industrializar sus recursos naturales y hacer que el país rompa la dependencia y desencante a la pobreza.

 

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