Christian Inchauste Sandoval

Lloyd Aéreo Boliviano: cielos abiertos versus re-ingeniería  

Abril 2006     

 

Bolivia está a punto de perder una de sus empresas más emblemáticas. El cómo se llego a esta situación parece ser la mezcla más horrenda de errores en la capitalización (que fue precipitada), mala administración y mala fe de los actores (administradores, reguladores y también empleados) que tuvieron a cargo al LAB todos estos años. Por lo tanto es casi infantil endilgarle la responsabilidad de 10 años de descalabro del Lloyd Aéreo Boliviano al gobierno actual. Seis administraciones precedentes dejaron que la empresa pierda activos, se haga saquear flujo de caja, turbinas y repuestos, venda una parte del valioso paquete accionario de SITA y ampute sus posibilidades de crecimiento como empresa. Sólo el trabajo de los delegados Virreira y Zaratti alertó a la opinión pública sobre este tema (aunque sin acciones reales de parte de gobiernos y AFPs que se supone garantes de las acciones de las empresas capitalizadas de los bolivianos de más de 21 años al 31 de diciembre del 96).

 

Partiendo del principio que el LAB aguantó diez años de saqueo y mala administración en medio de los peores años de la aviación civil (septiembre 11, subida de los precios de los carburantes) es obvio que la empresa es un activo que genera un flujo de caja constante y que bien administrado podría ser rentable y facturar mucho más de los aproximadamente US$200,000,000 anuales que generaba antes de esta crisis.


Queda la posibilidad de quebrar al Lloyd Aéreo y que Bolivia tenga una política de cielos abiertos como es el caso hoy en Perú. Obviamente se tendría la oportunidad de que entren otros operadores a cielos bolivianos y aprovechen la situación central del aeropuerto de Viru Viru y el Jorge Wilsterman para convertirlos en “hubs” activos de carga y de pasajeros. Los candidatos más obvios son la chilena LAN, la centroamericana TACA y la brasileña Gol. Son empresas con flotas modernas (Airbus 319/320 o B737-800 para sus aviones de mediano alcance y B767 y Airbus 340 en el caso de LAN que tiene aeronaves de largo alcance.) y bien administradas. Por ejemplo, LAN factura unos US$2,500,000,000 al año, tiene un margen EBITDA (flujo de caja) de 10% y una rentabilidad neta de 7% al año. La Brasileña GOL factura por su parte US$1,000,000,000 al año con un margen EBITDA parecido. GOL es la más exitosa historia de empresas “Low Cost” de la región.


Cielos abiertos, es una solución de facilidad que llevaría a perder lo poco que queda de la empresa, esperando que una parte de estas aerolíneas recontrate a los 2,000 cesantes del LAB y a renunciar para siempre a uno de los mayores logros que tuvo Bolivia. En suma el país recupera la conectividad por vía aérea, pero renuncia a perpetuidad a los flujos financieros futuros de las actuales rutas del Lloyd Aéreo que serán traspasados a una o varias empresas de la región. Con cielos abiertos, es probable que la caída del Lloyd se lleve bajos sus alas al operador privado Aerosur quien no cuenta con las espaldas necesarias para tolerar una competencia de este nivel.


Frente a lo anterior, prefiero la salida consensuada entre las partes (Trabajadores del Lloyd en primer lugar, AFPs, administración saliente del Lloyd) bajo la tutela del gobierno nacional para considerar las soluciones planteadas en horas recientes. Las que incluyen la reprogramación de la deuda del Lloyd con el Estado y las AFPs, la dotación de un crédito puente por el Estado y/o las AFPs para seguir operando, la contratación de un operador internacional de alto nivel, quien por razones históricas y de prestigio, bien puede ser Lufthansa Consulting.


En conjunto pienso que cualquier re-ingeniería del Lloyd Aéreo deberá atacar los problemas siguientes:


1. Conservación de las fuentes laborales salvando a la empresa: en primera instancia es

    posible que los trabajadores deban aceptar esfuerzos salariales importantes por un 

    tiempo a determinarse. Es lo mínimo que se puede pedir a cambio de salvar la empresa.

    Reducción de salarios para mejorar los flujos operativos a cambio de mantener los

    empleos. No olvidemos que el Lloyd tiene 2,000 empleados para 12 aeronaves y por ende

    una baja productividad. En todo caso en una alternativa mejor a perder el empleo o estar

    cuatro meses sin salarios como es el caso ahora. Se podría incluso proponer “stock

    options” (participación accionaria en la empresa) como parte del paquete de recursos

    humanos.


2. Reprogramación de las deudas y crédito puente: el Estado Boliviano y las AFPs pueden

    capitalizar las deudas a cambio de acciones en la empresa y/o reprogramar los pasivos

    adeudados por el LAB. En ningún caso el gobierno debe “nacionalizar la corrupción”. Cada

    centavo de boliviano que deba el Lloyd al Estado o las AFPs debe ser rembolsado con sus

    intereses correspondientes. Un crédito puente debe ser otorgado a cambio de una nueva

    administración. Así mismo se debe concluir cualquier relación con la empresa brasileña

    que empezó con el desastre actual del LAB.


3. Racionalizar las rutas y bajar los costos: El Lloyd debe concentrarse en rutas rentables

    hasta lograr su equilibrio financiero. Junto con el Gobierno definirán cuáles rutas

    nacionales no-rentables (probablemente en prioridad Beni y Pando) deben ser mantenidas

    o eventualmente operadas por otras aerolíneas. El Lloyd debe recuperar y aumentar

    operaciones en las rutas hacia Argentina, España y Estados Unidos, las más rentables de

    la red y probablemente abandonar parte de las rutas sudamericanas donde el índice de

    ocupación sea menor a 50%.


4. Renovar la flota: Luego de reflotar la empresa y ser de nuevo un sujeto de crédito, el LAB

    debe lanzar una licitación internacional para renovar la flota. (este era un objetivo de la

    Capitalización y quedó en nada). Se requieren aviones para operar en altura (para lo cual

    se puede mantener unos años más los B727 que son ideales), pero se debe contar con

    aviones eficientes y última generación para los vuelos sudamericanos (Airbus 319/320 o

    B737-800) y al menos 4 aviones de largo alcance para operar Estados Unidos y Europa

    (Airbus 340 o B767).


5. Optimizar Viru Viru y Jorge Wilsterman : idealmente situado Viru Viru presenta condiciones

    ideales para consolidarse como “hub” internacional del Lloyd (Argentina, Brasil, España,

    Estados Unidos, México) mientras que el aeropuerto cochabambino puede usarse más

    para ser el “hub” hacia los países andinos y para toda Bolivia (vuelos nacionales). Para

    conectar La Paz se dispondría de un puente aéreo entre El Alto y ambos aeropuertos.

    Ambos aeropuertos deben tener una división de carga para sus respectivas zonas. En el

    futuro, una división de carga bien armada (quizás con aviones de tipo Antonov) puede ser

    otra puerta para transportar productos bolivianos de alto valor e importar insumos y así

    romper en parte el encierro marítimo por vía aérea.


6. Ser la puerta de entrada a Bolivia: el Lloyd no ha sido debidamente aprovechado para ser

    la puerta de entrada a Bolivia. Sus campañas publicitarias son pobres y su comunicación

    vía Internet deficitaria. El LAB ha sido el Embajador de Bolivia en toda la región desde hace

    80 años. Una gran parte de la comunicación turística del país se hace con la línea bandera.

    Si se va a salvar el LAB, se debe hacer una empresa que refleje los cambios de visión y

    promoción de Bolivia que se han dado estos años.


7. Proyectarse en Sudamérica: el Lloyd tiene un intangible absolutamente desperdiciado por

    la gente que lo administró. Sus rutas. Bien manejadas, con flota renovada y personal

    motivado deberían hacer que el LAB, por la posición central del país, tome un lugar en el

    crecimiento de empresas bien manejadas como las que cité al principio de la nota (Gol,

    LAN, Taca). Pienso que de lograr su rescate, el LAB debería facturar más de

    US$400,000,000 por año para fines de la década.


El Gobierno actual heredó la crisis del LAB. Al ser un Gobierno de izquierda y de vocación nacionalista, le toca proteger los recursos, empleos y potencial de crecimiento de Bolivia. Existe una posibilidad, aunque pequeña, de salvar al Lloyd Aéreo Boliviano. La alternativa de cielos abiertos es una solución rápida para que Bolivia no pierda su conexión al mundo, pero se daría a cambio de sepultar una empresa, que con una nueva administración y limpia de corrupción es completamente viable y potencialmente rentable. 

 

• Christian Inchauste Sandoval es representante Adjunto del BNP Paribas para el Cono Sur. Sus notas reflejan su opinión personal.

 

 

Cerrar Ventana