El mapa energético del Cono Sur cambiará antes del 2015. Primero por
el alza galopante de la demanda de energía. Luego por la
nacionalización de los hidrocarburos de Bolivia y las fusiones de
empresas europeas del sector presentes en la región. Finalmente por
la llegada de nuevos proyectos y tecnologías en el sector.
La energía es una preocupación
estratégica. En Argentina, se consumen hasta 120 millones de metros
cúbicos al día, cortando las exportaciones a Chile y a Uruguay. Los
7 millones de metros cúbicos diarios que puede enviar Bolivia son
un bálsamo y permiten exportar una fracción de los 22 millones de
metros cúbicos al día que entregaba a Chile antes del 2004. Virtual
o real, la triangulación de gas boliviano existe y es inevitable al
tener Argentina 6 gasoductos que conectan con Chile. Ante la caída
en las reservas de gas, la Argentina deberá cerrar un acuerdo global
de electricidad y gas con Bolivia y tanto la demanda como la
triangulación son factores para llevar el precio del gas al alza
(más de $US 5 por MMbtu). En el Brasil, la demanda de gas seguirá
creciendo; los 30 millones de metros cúbicos diarios que llegarán de
Bolivia, serán completados por otros 30 con la producción de las
cuencas de Santos y Mejillones de Petrobras. Aún así faltarán otros
30 millones diarios para el 2015, los que tendrán que venir de
Bolivia (acompañados por electrones), de ultramar vía GNL, o lo más
probable, de ambos. En el norte chileno, se requieren 1,500MW
adicionales de generación eléctrica para el 2015, debido a la
expansión de la minería del cobre. Otro mercado más para Bolivia,
que mediando un arreglo final a la demanda marítima, puede
significar exportar electricidad y gas de manera inmediata y a
precios altos (7 dólares por MMBtu o 70 dólares por Megawatt). Por
todo ello el precio del gas en la región se indexará al Henry Hub,
incluso antes de la finalización de la planta de gasificación de
Quintero en Chile (que importará vía GNL, 7 millones de metros
cúbicos día).
En el juego del capitalismo
mundial, actores europeos, modificarán también el mapa regional. Por
algo la Unión Europea puso sus ojos en la nacionalización boliviana
(a la par de las sinceras felicitaciones del Presidente de Francia,
Jacques Chirac). Además de Petrobras, los socios inversores del país
son europeos (BG, BP, Repsol y Total). Luego porque la alemana E.ON
está a punto de comprar a la española Endesa por más de 30,000
millones de euros, mientras que la estatal del gas de Francia, GDF
aspira a fusionar con la privada de la energía y el agua Suez frente
a la mirada atenta de la italiana ENEL que no ha dicho su última
palabra. Con esta fusión, GDF aspira a comercializar a nivel
mundial, la friolera de 250 millones de m3 de gas natural por día
para 2015 (10 veces nuestras exportaciones). Endesa y Suez tienen
fuerte presencia en Argentina, Brasil, Chile y Perú. Bolivia será
proveedora de gas y electricidad de estos gigantes. La llegada de
Jindal puede además prefigurar el arribo de gigantes como Gazprom
(Rusia) o Shengli (China).
Finalmente, llegan iniciativas que
generarán más demanda y cambios. En Argentina se prepara un plan de
fortalecimiento de la oferta eléctrica (en base a gas natural) por
más de 1,000 MW. Brasil estudia el proyecto binacional con Bolivia
del río Madera por más de 4,000MW. En Bolivia, la adjudicación del
proyecto de acero de Mutún y el comienzo de San Cristóbal el 2007
generarán inversiones para 500MW adicionales. Las plantas de GTL de
Bolivia, cambiarán también el mercado de diesel. En Chile se está
desarrollando el proyecto de importación de GNL, mientras varias
plantas carboníferas de 200 MW están en desarrollo. Chile planea
lanzar la generación eólica (inversiones alemanas y españolas) y su
potencial geotermal (que Bolivia también posee en Sol de Mañana en
Potosí). Así mismo Chile tiene un desarrollo de 3,000MW en el
extremo sur (Aysén). Argentina y Brasil planean expandirse en el
controversial sector nuclear, al igual que Chile. Lo nuclear está a
unos 10 años de concretarse, pero no debe dejarse de lado.
Comentario aparte merece el Gran Gasoducto del Sur, proyecto
demasiado costoso y complejo que sigue siendo una interrogación. Por
su parte, Paraguay y Uruguay seguirán negociaciones directas con
Bolivia por gas, líquidos y electricidad.
Todo lo anterior llevará al Cono
Sur hacia mercados más complejos, con nuevos actores e
inevitablemente conectados entre sí. Como siempre Bolivia al medio
de todo ello.
• Christian Inchauste Sandoval es
representante Adjunto del BNP Paribas para el Cono Sur. Sus notas
reflejan su opinión personal.