Christian Inchauste Sandoval

El país posible, el probado y el imposible  

Marzo 2005     

 

Bolivia “no es un país para principiantes” según The Economist. Nuestro compatriota Humberto Vacaflor encontró que estamos en el imposible reino de “Zozobria” (probablemente situado en la antípoda de la “Utopía” de Tomas Moro), mientras que otro boliviano, Francisco Xavier Iturralde, desglosa el “volcán boliviano” del que habla el diario español La Vanguardia. Por su parte, Gunter Holzmann, ese visionario alemán que vino hasta “más allá de los mares”, definía a Bolivia como “el país donde lo posible es imposible, y lo imposible es posible”.

 

Partiendo de estas percepciones, pienso que “La Bolivia del Gas”, es el país posible. Hoy estamos viviendo el final de los años del “país probado”, el segundo más pobre del continente. En estos meses de transición histórica tenemos un vistazo de lo que es el país “imposible”. El país imposible se da el lujo de bloquearse a sí mismo durante casi un mes por una posición fiscal maximalista sobre el tema hidrocarburos frente a otra posición, también maximalista, de querer exportar gas a toda costa, sin pensar, ni antes, ni después en la industrialización. Es el “empate histórico” traducido a los hidrocarburos, del que hablaba Zavaleta Mercado, años atrás y mucho antes de que Bolivia descubra, y se descubra a sí misma como el país del gas natural.

 

Del País Probado...

 

            El “país probado” es precisamente el del “empate histórico”. El mecanismo del empate es un movimiento pendular que ha llevado a la nación boliviana desde los experimentos fallidos de la izquierda socializante hasta la violencia de la extrema derecha. En esta fase de transición que le toca manejar al Presidente Mesa, se repite el péndulo que incorpora por un lado al etnocentrismo andino y neo-indigenista chocando casi de frente con su “alter ego” el etnocentrismo oriental y neo-liberal. En el vértice queda golpeado el país de la “mayoría silenciosa”, con unos 70 trillones de reservas de gas entre probadas, probables y posibles. El movimiento pendular, al debilitar al Estado Boliviano y al desgastar a nuestra sociedad, impide a Bolivia definir una visión conjunta de destino común, de desarrollo, de distribución de riqueza equitativa, de crecimiento harmonioso de cada uno de los 9 departamentos, sin olvidar nuestras prioridades en la geopolítica regional (centro articulador y energético del Mercosur y la demanda marítima).

 

El resultado del empate es el mismo : Bolivia está estancada hace décadas en sus 1,000USD de PIB per cápita, sigue “exportando” mano de obra calificada (primero Argentina, luego Estados Unidos y Brasil y ahora España) y su pirámide de distribución de la riqueza sigue según economistas del Banco Mundial, igual o peor que en los 90, peleando el primer lugar del país donde peor se reparte el excedente económico a Brasil y Chile, los otros dos “líderes” actuales. De seguir en este tren, al país probado le seguirá el advenimiento del país imposible. Aquel que se quedará eternamente encadenado a la “obligación de perder”, como llama Eduardo Galeano a esta especie de maldición que pesa sobre nosotros.

 

 

...al país Posible : industrializar y exportar gas

 

            En cambio el país posible existe por encima de estos movimientos pendulares. El país posible parte de la necesidad mundial y sobretodo de la inmensa demanda regional de energía e hidrocarburos. El precio del crudo sube cada día y el planeta reclama al gas natural mediante LNG o transformado en electricidad o en diesel mediante GTL como la alternativa inmediata y al oro negro. Entre 50 y 100 años de reservas de hidrocarburos le quedarían al planeta a los ritmos de consumo actuales. En la vecina Argentina se habla de sólo 15 años de reservas. El momento del gas no puede ser más propicio y en la región su precio se acercará más temprano que tarde al del “Henry Hub”.

 

Siguiendo la lógica binaria que nos caracteriza, siempre se presentó la exportación del gas como una condición indispensable para industrializar. Más grave aún se sugirió en muchos foros que la industrialización era un “obstáculo” para la exportación. Y obviamente que no es así ya que ambos procesos pueden coexistir y en la práctica son absolutamente simbióticos. Tomo una vez más los ejemplos de Trinidad Tobago y Qatar, los países del gas. Ambos exportan y transforman el gas.

 

- Conocida por el proyecto de exportación de gas Atlantic LNG, la pequeña isla caribeña de Trinidad y Tobago industrializa el gas haciendo electricidad, metanol, fabrica urea para fertilizantes, produce acero mediante reducción directa y está en planes de exportar aluminio aunque no tenga yacimientos de bauxita (que importaría como materia prima desde Surinam y reexportaría como producto acabado al tener electricidad competitiva gracias al gas natural). Eso es básicamente lo que deberíamos estar diseñando para el hierro del Mutún. Trinidad planea también para esta década plantas de GTL y de Metanol a Oleofinas (MTO, proceso de petroquímica en base al metano), tecnologías que alguna gente en nuestro país dijo que no existían.

 

- Qatar por su parte, pretende ser “La capital mundial del GTL” con una planta de 35,0000 barriles al día (“bbd”) a punto de concluir en el 2005 (el proyecto Oryx GTL) y nada menos que 5 otros proyectos de 150,000bbd en camino. Este pequeño país tiene en Ras Laffan, Messaieed y Dukhan polos petroquímicos que por su tamaño y avance tecnológico son dignos de compararse con los planetas industriales que se muestran en la saga de ciencia ficción de la “Guerra de las Galaxias”. Ras Laffan, el puerto de LNG más grande del mundo, es a su vez una gigantesca ciudad de industrialización del gas ¡¡de más de 106 kilómetros cuadrados de superficie!!

 

Ambos países son obviamente líderes mundiales en exportación del gas, pero su fuerte y sus grandes proyectos están en la industrialización.  A eso debe aspirar Bolivia. Ser el líder de la industrialización del gas y el primer exportador de gas de Sudamérica simultáneamente. Esa premisa debería ser un primer punto de consenso para romper los famosos empates. Recordemos que en nuestro vecindario inmediato tanto Argentina, Brasil e incluso Chile, sin ser país productor de hidrocarburos, tienen polos de industrialización del gas, desde ciclos combinados hasta petroquímica y elaboración de metanol. Resignarse a ser país exportador de materias primas es simplemente inaceptable.

 

            El país posible radica entonces en que entendamos que es inevitable que Bolivia exporte más gas natural a la región (es decir mucho más que los 30 millones de metros cúbicos al día actuales), que y se convierta tal vez en el “fijador de precio monopólico” como dice Humberto Vacaflor. Pero debemos estar conscientes que si nos limitamos a exportar sólo gas, y asumiendo que el nuevo gasoducto a la Argentina nos asegure el monopolio regional, perderemos el rol de nodo energético del Cono Sur. Como lo explicaba en una nota anterior, casi dos tercios del gas natural argentino que se consume en Chile se utilizan para generar electricidad y para industrializar el gas convirtiéndolo en metanol. Gas es igual a electricidad. Pero también es igual a diesel (que Bolivia debe importar creando una sangría de divisas anual de unos 80,000,000USD a los precios actuales), urea, jet fuel, oleofinas, amoniaco, metanol y combinando otros procesos y minerales permite hacer acero o aluminio.

 

YPFB en el país posible...

 

La industrialización del gas, y los casos de Trinidad y Qatar son los mejores ejemplos, requiere además una activa presencia estatal. Este es un punto importante ya que la bipolaridad de estos años de crisis contiene una peligrosa tendencia a marginalizar el rol del Estado Nacional en la industria de la energía. El rol del Estado, en los dos ejemplos de esta nota, es el motor en la creación de un círculo virtuoso de crecimiento, desarrollo. El mismo  no excluye que se exporte gas como materia prima.

 

En ambos países las respectivas empresas estatales, National Gas Company of Trinidad and Tobago (NGC) y la Qatar Petroleum (QP) lideran la mayor parte de los procesos de exportación y de industrialización asociándose con las transnacionales. El amable lector que visite las páginas web de estas empresas verá además que ambas están presentes en la mayor parte de la cadena de producción : desde el upstream hasta los proyectos de GTL. Todo este panorama se debería tomar en cuenta  para la refundación de YPFB, una de las más claras propuestas del Referéndum del 2004. Es más, si la Cancillería tiene que invertir en algún momento en nuevas delegaciones, tener presencia boliviana en los dos países líderes de la exportación e industrialización del gas, debería ser prioridad absoluta. Entretanto nada impide que YPFB inicie contactos protocolares con la NGC de Trinidad y QP de Qatar.

 

...o en “zozobria”.

 

¿Qué nos espera de aquí en adelante?

 

- Luego de este período de transición histórica, pienso que acabaremos por romper “la maldición” y hacer del gas natural el principal vector del crecimiento de Bolivia. Existen a pesar de todo signos esperanzadores en el país. Pienso también que las y los bolivianos deberemos dedicar el mismo interés, quizás sin tanta pasión, que se consagró al gas natural estos años a otros sectores de la economía (turismo, minería, otras industrias). La “gasificación de la economía” será positiva mientras logre crear cadenas de valor y a condición de que no eclipse al resto de la economía boliviana. Ante todo seguiremos siendo Bolivia. La Bolivia del Gas. De seguro que nos pareceremos más a Qatar y a Trinidad y Tobago donde el Rol Estratégico de los Hidrocarburos liderado el Estado se mezcla de manera inteligente y equitativa con la participación de los líderes mundiales del sector de la energía. Por ello es muy importante que la nueva YPFB investigue a fondo la experiencia de estos dos países del gas y tal vez, se asocie pronto a sus respectivas empresas estatales de energía.

 

De lo contrario seguiremos navegando en el limbo de los “países imposibles”, los “zozobria” del planeta...


 

La Razón. 20 de marzo de 2005.

Gunter Holzmann quien hallo refugio del nazismo en Santa Cruz, Bolivia, fue el salvador financiero del prestigioso “Le Monde Diplomatique” en 1996.

Si las primeras estimaciones de Incahuasi se confirman...

“La Desigualdad en América Latina”. Francisco Ferreira, Michael Walton. 2005.

Mientras Bolivia vende gas a Brasil hoy a unos 2USD por Mmbtu, el Henry Hub fluctúa entre 5 y 6USD por Mmbtu.

Visitar la página de la Estatal National Gas Company www.ngc.co.tt

Una fundición de aluminio de 1,000,000,000USD será construida mediante una asociación Público-Privado.

Visitar la página de la Estatal Qatar Petroleum : www.qp.com.qa

Cada uno representa 2,000,000,000USD de inversión. Shell, Marathon, Sasol, Conoco y Exxon tienen en estudios proyectos de GTL de 150,000BBD junto con la estatal Qatar Petroleum.

¿Gas a Chile? – Industrializado y amarrado a la solución de la demanda marítima boliviana. Marzo 2005.


 

 

 

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