Christian Inchauste Sandoval

El Anillo Boliviano de la Industrialización  

Junio 2005     

 

Bolivia, corazón geográfico del continente está rodeado por un anillo de países consumidores. Pero en Bolivia, país del gas, los consumidores locales no tienen acceso a la gigantesca riqueza boliviana.

 

En la nota “El señor de los anillos” demostramos que es poco probable ignorar a un país que hoy por hoy exporta más de 30 millones de metros cúbicos al día por tres gasoductos. Los días de corte de gas de la Argentina a Chile y Uruguay, Bolivia se convierte en el primer exportador de gas de la toda Sudamérica. Sin embargo el proceso de integración energética, donde cada uno de los integrantes del anillo de consumidores empieza a buscar soluciones para el sector energía, parece estar en marcha con el lanzamiento oficial en Chile, por la estatal ENAP para una planta de re-gasificación de GNL para Santiago. Paraguay ha empezado un programa de exploración de gas y petróleo cerca de la frontera con Bolivia. Es legítimo que nuestros vecinos busquen equilibrar su cada vez más creciente demanda energética. Lógicamente nosotros debemos empezar a hacer lo mismo internamente y luego recién ver el mercado exterior.

 

Empezar la industrialización en casa....

 

Los volúmenes de gas boliviano exportado contrastan con la capacidad liliputiense de los gasoductos que conectan los campos de gas del Chapare, Chuquisaca y Tarija a la parte occidental del país, donde habita la mitad de la población boliviana. 40 millones de metros cúbicos disponibles para la exportación, frente a medio millón de metros cúbicos para la parte andina. Ochenta veces menos. En el Alto y La Paz seguimos usando la famosas garrafitas amarillas de gas propano. Es urgente desarrollar las conexiones de gas natural a toda la urbe paceña (dos millones de habitantes). Eso liberaría el GLP para exportar a los mercados de la región y bajaría los costos de la energía para todos los ciudadanos.

 

Es imposible pensar en aumentar el ingreso per cápita del país sin energía para los bolivianos. Energía para empresas, ciudadanos, urbanos o rurales. Por otro lado, hoy por hoy se da el increíble caso de la ciudad de Tarija que siendo la capital del departamento del gas no genera electricidad a partir de este insumo (usa diesel) y tampoco está conectada al Sistema Interconectado Nacional. La licitación para interconectar el nodo de Punutuma con Tarija ha sido lamentablemente pospuesta, pero al menos ya se está trabajando en la solución para que Tarija reciba energía del SIN, y que obviamente luego de unos años Tarija se convierta lentamente en el mayor proveedor de energía eléctrica de Bolivia (electricidad generada a boca de pozo en el Chaco). Ni que decir del aislamiento energético de ciudades como Trinidad o Cobija y peor aún de Riberalta y Guayanamerín, las que están a algunos kilómetros del emporio hidroeléctrico del Madera-Mamoré. Eso en lo geográfico. Veamos lo que pasa en la industria, la minería y el campo.

 

- En la industria, la primera referencia es El Alto y La Paz. Mi ciudad de origen suma con la pujante urbe alteña dos millones de habitantes y consumidores. El Alto de La Paz produce más de un tercio de las manufacturas que se consumen y exportan en Bolivia y podría ser una fabulosa zona industrial con proyección obvia al norte chileno, al sur peruano y al Océano Pacífico. Sin embargo El Alto depende, como Oruro, del minúsculo gasoducto que llega desde Cochabamba. Está claro que existe un problema mayor de logística y distribución de gas. La solución debe ver además que el polo localizado entre El Alto y Patacamaya es el lugar ideal para instalar en un futuro no muy lejano una planta de petroquímica (Metanol to Oleofins, MTO) o una planta de DME; el substituto del GLP que en este momento hace furor en el Japón. Las ciudades de Santa Cruz y Cochabamba por su parte, están en ese sentido mejor servidas por el gas natural. El peso específico que se dio al desarrollo del gas y petróleo, nos empieza a pasar la factura ya que existen desequilibrios regionales incontestables.

 

- Por ejemplo, en la minería se estuvo a punto de cometer el absurdo de importar electricidad para el proyecto San Cristóbal. Hoy se están construyendo las líneas de transmisión para proveer de energía a este fundamental proyecto minero, el que a partir de 2007 exportará más de 500 millones de dólares anuales de minerales. Como vendrán luego otros proyectos mineros en Potosí, Oruro y La Paz urge construir un nuevo gasoducto de proporciones acordes con la proyección del país para la región occidental desde Tarija. El que existe es simplemente inadecuado. Esta inversión deberá hacerla YPFB buscando algún mecanismo de asociación con privados. Idealmente si el gasoducto llega a Uyuni se abrirá un inesperado mundo de posibilidades de proyectos dadas las reservas de sal, litio y oro que cuenta el Gran Salar. En el lado oriental de Bolivia, el proyecto de hierro y reducción directa de acero del Mutún creará un nuevo polo de desarrollo con proyección al Océano Atlántico a través de Puerto Busch. Mutún tiene el gas a unos metros por el gasoducto al Brasil y deberá además contar con una cantidad colosal de energía eléctrica boliviana para el proceso de reducción directa.

 

      - En el campo, poco han variado las estadísticas sobre el uso de combustibles con excrementos animales o especies vegetales, algunas amenazados con la extinción como la Yareta o el árbol de Queñua. Eso es inaceptable. Inaceptable también es que la industria boliviana de la soya y el transporte del país deban importar diesel contaminante cuando existe la tecnología, los inversores, los recursos y los proyectos para industrializar el gas con la tecnología Gas a Líquidos (GTL).

 

Dichos proyectos gas a líquidos son fundamentales. Por ejemplo, de haberse hecho hace 4 años la planta de 10,000 barriles día de diesel a partir del gas natural, se estaría ahorrando actualmente 100 millones de dólares al estado Boliviano en subsidios al diesel y cerca de 150 millones a la balanza de pagos del país. El proyecto se habría amortizado completamente en dos años. Duplicando la misma planta de Gas a Líquidos y exportando diesel al Cono Sur o a California (que es comprador absoluto del diesel ecológico producido a partir del GTL), Bolivia estaría exportando, a precios actuales, sólo en este concepto 580,000 dólares al día (220 millones al año) con un solo proyecto. YPFB debe tomar la batuta de inmediato. El anillo boliviano debe ser el anillo de la industrialización del gas.

 

Volviendo al agro, Bolivia debe tener lo antes posible un proyecto de fabricación de urea, fertilizante artificial que se utilizaría, una vez más en la producción de soya, pero sobretodo y ante todo para bajar los costos y aumentar la productividad del Altiplano y Los Valles de Bolivia.

 

Bajo cualquier escenario de integración regional, Bolivia debe primero concentrarse en proveer gas y energía eléctrica a 100% de su población y sus empresas. La energía eléctrica es la industria “industrializante” por excelencia. Como decíamos, Bolivia cuenta además con la generación potencial de 3,000 a 4,000MW en la cuenca del Río Madera-Mamoré conjuntamente con el Brasil. Bolivia debe industrializar su gas. Ese proyecto, que será un “nuevo Itaipú”, compartido por Brasil y nuestro país abre además las puertas del sueño del beniano Nicolás Suárez y de su amigo Fitzcarraldo : navegar al Océano Atlántico desde el Beni.

...y lanzar la Propuesta del Anillo de la industrialización

 

Una vez resueltas las necesidades locales, Bolivia puede ayudar a la integración energética del Cono Sur. Es una contradicción hablar de integración energética, poniendo en “cuarentena” energética a Bolivia. Conceptualmente no entiendo como se puede pensar en la integración regional sin el dínamo boliviano.

 

Si una vez más se va a pensar a Bolivia solamente como proveedor de gas natural sin industrializar creo que es mejor parar ahora el debate. Con el actual flujo de exportación, Bolivia ya ha comprometido al menos 15 de los 60TCFs que potencialmente tiene en los próximos años. ¿Vale la pena comprometer más reservas a la región si a cambio no vamos a poder hacer productos de valor agregado? La respuesta es no. Siempre hemos mantenido que Bolivia puede continuar proveyendo nuevos contratos de gas natural, siempre y cuando vayan casados con proyectos industriales.

 

Si se desea exportar, exportemos energía eléctrica y diesel ecológico. Argentina, Brasil, Perú, Paraguay son mercados para los generadores bolivianos y obviamente el norte chileno, mediando la solución del problema marítimo.

 

La contrapropuesta Boliviana del Anillo de la Industrialización se puede resumir en el siguiente enunciado:

 

1)                                      Bolivia accederá a satisfacer nuevos proyectos de exportación de gas natural y de energía eléctrica a la región de manera conjunta. Si es posible con una equivalencia de 50% en gas natural y su equivalencia calorífica en gas transformada en energía eléctrica y vendida desde territorio boliviano.

2)                                      El precio del gas natural de cualquier nuevo contrato de exportación no podrá ser inferior al del actual contrato de venta al Brasil y deberá tener cláusulas de ajuste con referentes regionales e internacionales.

3)                                      En cada nuevo proyecto de integración energética, las contrapartes bolivianas que representarán los intereses del país serán YPFB y ENDE, respectivamente acompañadas eventualmente de los actores privados bolivianos en las industrias de gas y petróleo, ductos y de generación, transmisión eléctrica.

4)                                      Cualquier nuevo proyecto de exportación de energía deberá tomar en cuenta los resultados de la voluntad popular boliviana, expresada democráticamente mediante referéndum en mayo del 2004, incluyendo la demanda marítima boliviana.

5)                                      Bolivia no pondrá en ningún caso a disposición de la región reservas de gas y petróleo que pongan en peligro su consumo de energía interno y su programa de industrialización del gas natural.

 

 

Si se cumplen esos 5 postulados, Bolivia ofrece a cambio comprometer parte de sus reservas y mantener sus compromisos de exportación de hidrocarburos, que hoy por hoy, desde los primeros barriles exportados en los años 60, es intachable. Bolivia, "el Señor de los Anillos", debe difundir la contrapropuesta a la región. En la medida en que Bolivia encare la provisión de energía para su mercado interno, empiece la industrialización y negocie un nuevo contrato de exportación de materia prima a un precio adecuado y con participación de YPFB/ENDE (el Gasoducto de Noreste Argentino por ejemplo), no tenemos porque tener dudas existenciales. Si otros países encuentran reservas ello puede obviamente debilitar nuestra posición, pero es absolutamente legítimo que cada país optimice sus intereses. Por lo tanto, primero lo primero, usar el gas y la electricidad en casa e industrializar.

 

Para concluir, si se mira un mapa de Sudamérica, si bien no todos los caminos del gas llevan a Camisea, está claro que la mayor parte de ellos pasan por Bolivia.


 

 

 

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