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Serenidad y cambios de actitud
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Editorial 312
25/09/2006
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No recordamos otro 24 de Septiembre tan importante y de
proyección para el departamento de Santa Cruz, que
lidera, entre otras regiones, una visión de país:
“democrática, esperanzadora y autonomista”, como
afirmábamos en nuestra última entrega, que enfrenta la
avalancha de planteamientos, hechos y acciones que
procuran mantener la visión de país que conserva el
esquema de siempre: centralista y autoritario, hoy con
la intensión de llevar adelante el proyecto indigenista
quechua - aimara, que defiende parte de la actual
administración gubernamental. La delgada línea que
divide las ideas de los enfrentamientos entre quienes
proponen estas visiones, se puede romper en cualquier
momento, si se insiste en posturas y discursos
provocativos, con consecuencias imprevisibles. Pero con
todo, y a pesar de todo, al escribir estas líneas en
vísperas de celebrarse las efemérides departamentales de
Santa Cruz, creemos que prevalecerá la calma y habrá
unión para consolidar entre todos, una sola Patria, pues
los vientos se inclinan por la paz, la integración y la
justicia, y en estas tierras no es otra la aspiración de
sus gentes, que pregona el respeto irrestricto al Estado
de Derecho, y la convivencia pacífica entre todos,
rechazando la cultura y el lenguaje del odio, la
violencia y el enfrentamiento entre las personas.
El desarrollo logrado
en las últimas décadas en estas tierras grigotanas,
construido en el día a día y con mucho esfuerzo, trabajo
y sacrificio de todos, no será desechado por
planteamientos distorsionados de la realidad. La fe en
nuestro propio futuro, se verá fortalecida por la calma
y objetividad que se pueda demostrar en estos días
festivos y de grandes esperanzas. Este el mejor ejemplo
que se puede mostrar a propios y extraños, tanto dentro
como fuera de nuestras fronteras… siempre y cuando la
provocación no sobrepase lo admisible y sobrevenga una
reacción que nadie desea.
Este planteamiento de
dialogo, debe ser el común denominador en todos los
campos y no solo en lo político, sino también y
fundamentalmente, en todo lo relacionado con el tema de
los hidrocarburos. Es prometedora la expectativa
despertada por el nombramiento del nuevo ministro del
ramo Carlos Villegas, que presenta un perfil más
negociador y conciliador que su predecesor en este
ministerio, quien junto al también recientemente
nombrado Presidente de YPFB, Juan Carlos Ortiz, nos
deberán entregar las delimitaciones de actuación y
definición con las empresas petroleras. Es a partir de
este ministerio que se pueden dar los cambios de actitud
del Gobierno en temas de política económica que espera
buena parte de la población, ofreciendo los equilibrios
entre las aspiraciones del pueblo y gobierno boliviano y
las expectativas y posibilidades de las empresas
extranjeras para invertir en el país.
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