Bolivia y la opción chilena

 

Editorial 322

04/12/2006     

 

En forma continuada durante las últimas ediciones, hemos analizado e informado con respecto a las negociaciones y proyectos energéticos que se están estudiando para  la región del norte grande de Chile, necesitada de energía para desarrollar los múltiples proyectos mineros que se encuentran en fase de implementación, como también para cubrir las actuales deficiencias en los envíos de gas contratados desde la República Argentina que alimentan a las generadoras de electricidad que trabajan en la zona.


Entre las varias opciones que se analizan está la posibilidad de enviar gas boliviano como materia prima para alimentar las generadoras con centrales térmicas a gas (Gas Atacama y Edelnor), y producir electricidad. Como alternativa a esta opción, se presenta la posibilidad de enviar electricidad generada en suelo boliviano. Esta segunda opción va ganando terreno y se conocen de estudios concretos realizados por empresas nacionales que, inclusive, ya cuentan con el respaldo de las autoridades nacionales del sector.


Se analiza inclusive la posibilidad de usar la infraestructura de transporte que se origina en territorio argentino (Gasoducto Atacama) y llega al puerto de Mejillones y la Central Taltal en las costas del pacífico, interconectándolo con un ramal que se originaría en los campos bolivianos, ofreciendo la ventaja de reducir los costos para una operación de exportación de gas boliviano al mercado del Norte Grande de Chile. También se cuenta con estudios previos de ingeniería para el tendido de un gasoducto, entre Margarita (Bolivia) y el puerto de Mejillones (Chile).


Pero como alternativa al gas o electricidad proveniente de Bolivia, Chile también avanza en los estudios de las opciones que se le presentan recibiendo gas de ultramar (LNG), presentando a la fecha un estudio muy avanzado para construir un segunda Terminal de recepción, almacenamiento y regasificación de LNG en territorio chileno, esta vez en el puerto de Mejillones, lo que le permitirá contar con el energético necesario para cubrir la  creciente demanda de energía de esta región que concentra la actividad minera del país vecino.


Esta alternativa, le permite a Chile romper la actual dependencia del gas argentino, con el que se prevé más limitaciones de despacho en el futuro, y también elimina la incertidumbre que se tiene para definir cualquier opción con Bolivia.


El momento actual es crucial para abrir un nuevo mercado, si es que realmente estamos interesados en trabajar con Chile en alguna de las opciones que se presentan. Los empresarios privados de ambos países, están trabajando en forma decidida para concretar proyectos de exportación de energía generada en nuestro territorio. Por su parte desde el otro lado de la cordillera, se escuchan voces de aceptación para seguir adelante con este cometido, pues se entiende que esta sería la mejor opción - técnica económica - para alimentar adecuadamente de energía a todo el Norte Grande de Chile en una proyección de largo plazo.


Se está en el momento preciso de tomar decisiones y brindar el apoyo político a esta muy buena opción de integración energética entre ambos países, que serviría de puntapié inicial, para desarrollar toda una política de integración y complementación económica, entre dos regiones que tienen mucho para intercambiar, brindando a ambos Estados, la posibilidad de encontrar denominadores comunes de mutuo entendimiento. Desde ambas fronteras, los respectivos Gobiernos han manifestado su interés de conversar sobre las diferencias que los separan, partiendo de esta integración.


Bolivia debe decidir y actuar en consecuencia. Chile no tiene tiempo, debe clarificar su panorama y satisfacer su creciente demanda energética, y de seguro procederá a desarrollar la opción más segura. Y si decide construir esta segunda Terminal de regasificación, Bolivia habrá perdido una invalorable posibilidad de vender energía a un importante mercado, con las implicaciones geopolíticas que conlleva, a favor o en contra, cualquier decisión al respecto.

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