Estas fueron las palabras del Presidente de YPFB, Lic.
Juan Carlos Ortiz Banzer, al referirse a las
perspectivas de YPFB, luego de las medidas dictadas por
el Gobierno, en la conferencia que sobre el particular
ofreció en la UPSA, dentro del programa de Formación de
Líderes, con cuya observación estamos muy de acuerdo.
Y es que el sector es
de futuro, pues está íntimamente ligado al sector de la
energía y la petroquímica, ambos de demanda creciente en
todo el mundo, y se presenta con futuro, pues las
medidas y cambios que se introdujeron al sector,
permiten proyectar su funcionamiento en el país en las
próximas décadas, con un marco aceptable de seguridad
legal, técnica y financiera. Si se logra introducir, en
el corto plazo, los cambios que requiere la actual Ley
3085, llenando los vacíos que observan los expertos, se
tendrá un marco esperado para que todos los actores se
sientan amparados por una regulación adecuada y el país
experimente los beneficios que se han logrado con las
medidas tomadas.
Y es que el sector
logró sobrevivir, a lo largo de la última década, los
peores embates producto de políticas circunstanciales,
en situaciones especiales y cuyos alcances fueron
ampliamente informados y analizados en nuestras
ediciones semanales. Se vivieron dramáticos momentos
cuando la ciudadanía reacciona contra estas políticas y
contra sus creadores, induciendo cambios de políticas y
de actores, originándose situaciones encontradas entre
las empresas que venían actuando en el sector y el
Gobierno, forzando a estas a tomar partido por las
nuevas políticas que querían introducir.
Esta situación llevó al
país y muy especialmente al sector, a vivir el periodo
de mayor inseguridad e incertidumbre sobre el futuro
inmediato de esta actividad de fundamental importancia
para el desarrollo del país. Luego de intensas
negociaciones, se impuso la necesidad nacional y
regional de continuar con la explotación de nuestras
reservas de gas y se lograron acuerdos entre las partes,
para definir el marco legal de las actuaciones futuras
de todos los actores que intervienen en las distintas
operaciones del sector. Hoy con una Ley que solo precisa
de algunas modificaciones y con los contratos de
operación firmados y ratificados por el Legislativo, se
define el marco de actuación para todo el sector,
tantas veces requerido por esta columna editorial.
De esta manera, se
logra incrementar los ingresos tributarios para el país
en forma significativa, a la vez que se minimizan los
riesgos de inversión para las empresas petroleras,
asegurándoles la restitución del capital de riesgo
puesto en juego, proyectando utilidades promedio
aceptadas entre las empresas del sector en todo el
mundo. Este milagroso desenlace en las negociaciones
tuvo como pilares de sustentación cuatro factores:
primero, el cambio de actores en la negociación en ambas
partes, segundo, el precio pactado para el gas de
exportación con Argentina, tercero, la siempre
creciente demanda por el gas de parte de nuestros
vecinos y cuarto, las importantes reservas de gas en
nuestro territorio.
En este escenario, el
“decreto de nacionalización”, corrige la omisión en la
designación de recursos para YPFB, otorgándole el
oxigeno para potenciar su crecimiento, además de
convertirla en supervisora de todas las operaciones del
sector, sentándola en la mesa de los directorios de las
empresas capitalizadas del rubro, persiguiendo
materializar la posesión del 50 % más uno de las
acciones de estas empresas e intentar ser socio de otros
emprendimientos que se puedan consolidar en el sector.
Todo esto ya es
historia. De aquí en adelante hay que labrar el futuro
que se le presenta muy promisorio al sector en general y
a YPFB en particular. La premisa debe ser dejar trabajar
al sector sin injerencias políticas y liberarlo de
incertidumbres y temores. Esperar que las empresas
petroleras desempeñen a plenitud su importante rol.
Confiar en que YPFB podrá desempeñar su histórico papel
para generar recursos para el Estado en forma
transparente y continuada, además, de coadyuvar en la
consolidación de una política de integración energética
regional. Aceptar que es fundamental la convivencia y
mutuo beneficio entre las Empresas y el Estado.
Si… el sector es de
futuro y con futuro!!!