Hidrocarburos… de futuro y con futuro

 

Editorial 324

18/12/2006     

 

Estas fueron las palabras del Presidente de YPFB, Lic. Juan Carlos Ortiz Banzer,  al referirse a las perspectivas de YPFB, luego de las medidas dictadas por el Gobierno, en la conferencia que sobre el particular ofreció en la UPSA, dentro del programa de Formación de Líderes, con cuya observación estamos muy de acuerdo.


Y es que el sector es de futuro, pues está íntimamente ligado al sector de la energía y la petroquímica, ambos de demanda creciente en todo el mundo, y se presenta con futuro, pues las medidas y cambios que se introdujeron al sector, permiten proyectar su funcionamiento en el país en las próximas décadas, con un marco aceptable de seguridad legal, técnica y financiera. Si se logra introducir, en el corto plazo, los cambios que requiere la actual Ley 3085, llenando los vacíos que observan los expertos, se tendrá un marco esperado para que todos los actores se sientan amparados por una regulación adecuada y el país experimente los beneficios que se han logrado con las medidas tomadas.


Y es que el sector logró sobrevivir, a lo largo de la última década, los peores embates producto de políticas circunstanciales, en situaciones especiales y cuyos alcances fueron ampliamente informados y analizados en nuestras ediciones semanales. Se vivieron dramáticos momentos cuando la ciudadanía reacciona contra estas políticas y contra sus creadores, induciendo cambios de políticas y de actores, originándose situaciones encontradas entre las empresas que venían actuando en el sector y el Gobierno, forzando a estas a tomar partido por las nuevas políticas que querían introducir.


Esta situación llevó al país y muy especialmente al sector, a vivir el periodo de mayor inseguridad e incertidumbre sobre el futuro inmediato de esta actividad de fundamental importancia para el desarrollo del  país. Luego de intensas negociaciones, se impuso la necesidad nacional y regional de continuar con la explotación de nuestras reservas de gas y se lograron acuerdos entre las partes, para definir el marco legal de las actuaciones futuras de todos los actores que intervienen en las distintas operaciones del sector. Hoy con una Ley que solo precisa de algunas modificaciones y con los contratos de operación firmados y ratificados por el Legislativo, se define el marco de actuación para todo el sector,  tantas veces requerido por esta columna editorial.


De esta manera, se logra incrementar los ingresos tributarios para el país en forma significativa, a la vez que se minimizan los riesgos de inversión  para las empresas petroleras, asegurándoles la restitución del capital de riesgo puesto en juego, proyectando utilidades promedio aceptadas entre las empresas del sector en todo el mundo. Este milagroso desenlace en las negociaciones tuvo como pilares de sustentación cuatro  factores: primero, el cambio de actores en la negociación en ambas partes, segundo, el precio pactado para el gas de exportación  con Argentina, tercero, la siempre creciente demanda por el gas de parte de nuestros vecinos y cuarto, las importantes reservas de gas en nuestro territorio.
En este escenario, el “decreto de nacionalización”, corrige la omisión en la designación de recursos para YPFB, otorgándole el oxigeno para potenciar su crecimiento, además de convertirla en supervisora de todas las operaciones del sector, sentándola en la mesa de los directorios de las  empresas capitalizadas del rubro, persiguiendo materializar la posesión del 50 % más uno de las acciones de estas empresas e intentar ser socio de otros emprendimientos que se puedan consolidar en el sector.


Todo esto ya es historia. De aquí en adelante hay que labrar el futuro que se le presenta muy promisorio al sector en general y a YPFB en particular. La premisa debe ser dejar trabajar al sector sin injerencias políticas y liberarlo de incertidumbres y temores. Esperar que las empresas petroleras desempeñen a plenitud su importante rol. Confiar en que YPFB podrá desempeñar su histórico papel para generar recursos para el Estado en forma transparente y continuada, además, de coadyuvar en la consolidación de una política de integración energética regional. Aceptar que es fundamental la convivencia y mutuo beneficio entre las Empresas y el Estado.
Si… el sector es de futuro y con futuro!!!

Cerrar Ventana