A todo gas

 

Editorial 329

29/01/2007     

 

El advenimiento del año, cuyo primer mes nos aprestamos a concluir,  parece mostrar en lontananza el rumbo que los bolivianos anhelamos para el país, particularmente quienes creemos que el sector de los hidrocarburos puede ser un agente catalizador de la economía y el desarrollo nacional en las próximas décadas.


Las señales en el sector de los Hidrocarburos  son buenas, pues las 12 empresas petroleras que firmaron 44 Contratos de Operación, tendrán protocolizados los mismos por parte del Notario de Gobierno hasta el 1ro. de Febrero, con lo que podrán comenzar a trabajar sin sobresaltos, por los próximos 20 años.


También son buenas señales la firma de acuerdos de suministro de gas, por parte de cuatro petroleras (Chaco, Pluspetrol,  Vintage y Don Wong), con YPFB para el mercado interno y la exportación a Argentina, lo que según sabemos asegura el suministro al vecino país hasta el año 2009, en volúmenes que alcanzarán los 7,7 MMmcd.


A esta percepción también se suma la buena nueva que, desde Argentina, se anuncia la próxima licitación del Gasoducto del Nordeste Argentino (GNA), emprendimiento que permitirá a Bolivia lograr importantes recursos por concepto de exportación de gas a ese país en volúmenes que, desde 2010, estarán en el orden de los 27,7 MMmcd.


Por eso titulamos nuestro editorial A todo gas, en alusión al dicho popular “a toda marcha”, reflejando el ritmo con el que está operando la petrolera estatal en este primer mes de 2007.


Por otro lado sabemos que con Brasil vendrán sucesivas y arduas negociaciones para establecer un nuevo precio para el gas, que sea satisfactorio tanto para el país como para nuestro vecino, y con esta  definición ataremos dos grandes mercados para las próximas décadas, el argentino y el brasileño.


Hemos escuchado decir al presidente de Petrobras José Sergio Gabrielli, que la expansión del Gasoducto Bolivia - Brasil será un hecho en los próximos meses, lo que sin duda representa una buena noticia, a la que se agregan las declaraciones del Ministro de Hidrocarburos y Energía, Carlos Villegas, quien dijo que la estatal brasileña está dispuesta a retomar el polo petroquímico de la frontera, un proyecto que involucra a Petrobras, Braskem, Repsol YPF e YPFB.


En este contexto, vemos a un YPFB imbuido de una mentalidad innovadora que, esperando no equivocarnos, sea una constante en la relación con la sociedad, a través de los medios de comunicación, con quienes su Presidente viene impulsando intercambios de opiniones que consideramos señal inequívoca de una mentalidad acorde a los tiempos que vive un negocio tan dinámico y de tanta sensibilidad en nuestra sociedad como lo es el de los hidrocarburos.


Y es que hace un año, ni el más optimista de los bolivianos, creía que todo el proceso de realizaciones que ahora nos toca observar en el sector petrolero, fuera una palpable realidad, aunque con imperfecciones e incógnitas aún no resueltas, pero subsanables, pues observamos una férrea voluntad de avanzar en este proceso.


Consideramos un buen augurio las palabras del presidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos, José Magela Bernardes, quien en una entrevista concedida a El Deber decía: “Vemos una relación duradera”, cuatro palabras que pueden resumir el sentir de todo un sector, cuyo papel es determinante para el futuro del país.


Finalmente, revisando  las primeras líneas, queremos creer que a partir del 1° de febrero, una vez protocolizado los contratos con las empresas, se iniciará un nuevo capítulo en las páginas del sector petrolero boliviano.


El camino para consolidar todo este proceso será largo y las inversiones que se requieren para concretarlo no se realizarán de la noche a la mañana, sin embargo es previsible que estas se irán materializando, a medida que se cumplan plazos y necesidades. Las ecuaciones  empiezan a despejarse desapareciendo incógnitas que antes jugaban en contra: incertidumbre, falta de mercado, precios de exportación deprimidos, problemas políticos y sociales por demás de inquietantes. Hoy, salvando barreras en un permanente caminar, se empieza a hablar en otro tono y con un espíritu positivo y de esperanza… todos debemos sumarnos a esta corriente.

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