El advenimiento del año, cuyo primer mes nos aprestamos
a concluir, parece mostrar en lontananza el rumbo que
los bolivianos anhelamos para el país, particularmente
quienes creemos que el sector de los hidrocarburos puede
ser un agente catalizador de la economía y el desarrollo
nacional en las próximas décadas.
Las señales en el
sector de los Hidrocarburos son buenas, pues las 12
empresas petroleras que firmaron 44 Contratos de
Operación, tendrán protocolizados los mismos por parte
del Notario de Gobierno hasta el 1ro. de Febrero, con lo
que podrán comenzar a trabajar sin sobresaltos, por los
próximos 20 años.
También son buenas
señales la firma de acuerdos de suministro de gas, por
parte de cuatro petroleras (Chaco, Pluspetrol, Vintage
y Don Wong), con YPFB para el mercado interno y la
exportación a Argentina, lo que según sabemos asegura el
suministro al vecino país hasta el año 2009, en
volúmenes que alcanzarán los 7,7 MMmcd.
A esta percepción
también se suma la buena nueva que, desde Argentina, se
anuncia la próxima licitación del Gasoducto del Nordeste
Argentino (GNA), emprendimiento que permitirá a Bolivia
lograr importantes recursos por concepto de exportación
de gas a ese país en volúmenes que, desde 2010, estarán
en el orden de los 27,7 MMmcd.
Por eso titulamos
nuestro editorial A todo gas, en alusión al dicho
popular “a toda marcha”, reflejando el ritmo con el que
está operando la petrolera estatal en este primer mes de
2007.
Por otro lado sabemos
que con Brasil vendrán sucesivas y arduas negociaciones
para establecer un nuevo precio para el gas, que sea
satisfactorio tanto para el país como para nuestro
vecino, y con esta definición ataremos dos grandes
mercados para las próximas décadas, el argentino y el
brasileño.
Hemos escuchado decir
al presidente de Petrobras José Sergio Gabrielli, que la
expansión del Gasoducto Bolivia - Brasil será un hecho
en los próximos meses, lo que sin duda representa una
buena noticia, a la que se agregan las declaraciones del
Ministro de Hidrocarburos y Energía, Carlos Villegas,
quien dijo que la estatal brasileña está dispuesta a
retomar el polo petroquímico de la frontera, un proyecto
que involucra a Petrobras, Braskem, Repsol YPF e YPFB.
En este contexto, vemos
a un YPFB imbuido de una mentalidad innovadora que,
esperando no equivocarnos, sea una constante en la
relación con la sociedad, a través de los medios de
comunicación, con quienes su Presidente viene impulsando
intercambios de opiniones que consideramos señal
inequívoca de una mentalidad acorde a los tiempos que
vive un negocio tan dinámico y de tanta sensibilidad en
nuestra sociedad como lo es el de los hidrocarburos.
Y es que hace un año,
ni el más optimista de los bolivianos, creía que todo el
proceso de realizaciones que ahora nos toca observar en
el sector petrolero, fuera una palpable realidad, aunque
con imperfecciones e incógnitas aún no resueltas, pero
subsanables, pues observamos una férrea voluntad de
avanzar en este proceso.
Consideramos un buen
augurio las palabras del presidente de la Cámara
Boliviana de Hidrocarburos, José Magela Bernardes, quien
en una entrevista concedida a El Deber decía: “Vemos una
relación duradera”, cuatro palabras que pueden resumir
el sentir de todo un sector, cuyo papel es determinante
para el futuro del país.
Finalmente, revisando
las primeras líneas, queremos creer que a partir del 1°
de febrero, una vez protocolizado los contratos con las
empresas, se iniciará un nuevo capítulo en las páginas
del sector petrolero boliviano.
El camino para
consolidar todo este proceso será largo y las
inversiones que se requieren para concretarlo no se
realizarán de la noche a la mañana, sin embargo es
previsible que estas se irán materializando, a medida
que se cumplan plazos y necesidades. Las ecuaciones
empiezan a despejarse desapareciendo incógnitas que
antes jugaban en contra: incertidumbre, falta de
mercado, precios de exportación deprimidos, problemas
políticos y sociales por demás de inquietantes. Hoy,
salvando barreras en un permanente caminar, se empieza a
hablar en otro tono y con un espíritu positivo y de
esperanza… todos debemos sumarnos a esta corriente.