Los vaivenes de YPFB

 

Editorial 330

05/02/2007     

 

Recientemente ha sido posesionado el tercer presidente de la Corporación Petrolera Estatal YPFB, en apenas un año de gestión de la actual administración Gubernamental. Esta designación recayó en la persona de Manuel Morales Olivera, militante del Movimiento al Socialismo (MAS), quien presenta un perfil mucho más político que técnico, a quien se le atribuye una participación directa en la formulación de la Ley 3058, asesor principal de todo el proceso de “nacionalización” del sector de hidrocarburos, además de haber liderado el equipo que negoció los contratos suscritos  con las empresas petroleras.
Se entiende, por lo trascendido, que el Señor Morales ocupa el cargo en forma interina, lo que presupone que en un periodo no muy largo, se nombrará al cuarto presidente de la estatal, en vista que el actual no reúne los requisitos exigidos por ley para desenvolverse como presidente de la Estatal.


Los desafíos a corto plazo del flamante presidente de YPFB son, continuar con el proceso de nacionalización, asegurar los contratos de abastecimiento de gas para el mercado interno y los mercados de exportación a Brasil y Argentina, fiscalizar los contratos petroleros recientemente renovados, continuar con el proceso de refundación de YPFB, con la participación de esta en las empresas capitalizadas del sector como ser Andina, Chaco y Transredes, además de recuperar para el Estado la empresa CLHB y las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz, para permitir que  YPFB participe en forma directa en toda la cadena productiva de los hidrocarburos,  renegociar los precios de exportación a Brasil, además de incrementar las cantidades a exportar a este país y, finalmente, iniciar el largamente anunciado proceso de industrialización del gas en territorio nacional -  ¡Interesante agenda, para un presidente interino u oficial!


Esta nueva estructuración de  la cúpula ejecutiva de YPFB nos recuerda los vaivenes y sobresaltos sinusoidales con que se inició, en el actual gobierno, las definiciones de políticas en el sector. Ya pasamos por todas, y se vivió un veranito esperanzador con la firma de los contratos y la apertura del mercado argentino, que esperamos no se rompa, y se logre continuar con este trabajo iniciado, donde quedaron en el camino, personalidades de diversos matices.


Se entiende que el Gobierno intenta darle a las actuaciones de YPFB un tinte muy Estatal, para lo cual tendrá que adecuar las reglas que  definen estas actuaciones, empezando por los cambios y/o adecuaciones a la ley 3058 que el actual ministro del ramo, Carlos Villegas pretende realizar, buscando para ello, los consensos con los distintos sectores y regiones, que pretenden mantener algunos contrasentidos de esta ley como lo referido a la participación de los pueblos originarios o el desmembramiento técnico - gerencial que se hace a YPFB, repartiéndolo por toda la geografía nacional, amén de otros.


Pero lo que más preocupa, sin duda, es la causal del alejamiento del anterior presidente, Juan Carlos Ortiz, quien pretendió aplicar criterios modernos en el manejo de la empresa, los que no son compartidos con sectores dentro del Gobierno, especialmente en lo que a contratación de personal  se refiere. Esta lucha al interior del Gobierno fue ganada por estos, logrando la sustitución de Ortiz y posesionando a Morales a la cabeza de YPFB.


Ya se escucha en todos lados la inquietud ciudadana, que se pregunta si volverán los tiempos en que YPFB era la caja del Gobierno de turno, lo que originó el resquebrajamiento de la empresa, motivando la capitalización de YPFB junto a otras empresas del Estado.


Estamos en un proceso de cambio, que duda cabe. Lo que no está claro, es el norte que el Gobierno  ha trazado para YPFB, y  mucho menos, como se piensa llegar. En contrapartida, está muy claro que lo que se baraja es mucho, pues gran parte del futuro económico del país se juega en este sector. La incógnita si volverán las injerencias políticas a YPFB preocupa a más de uno. Esperamos que las aguas revueltas decanten una vez más.

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