No solo venta de gas…integración!!

 

Editorial 333

26/02/2007     

 

Los feriados del carnaval nos alejaron del análisis de la situación energética del país, pero las ultimas negociaciones de precios y condiciones de venta del gas boliviano a nuestro buen vecino, Brasil, dejan espacio en el tiempo para el análisis de los resultados obtenidos.

Entendemos que el viaje del presidente Morales a Brasilia, precedido por una delegación técnica nacional fue un éxito, pero no por haber logrado  algún  reajuste de precio en el contrato GSA que abastece de gas boliviano a Sao Paulo, sino por que fundamentalmente, se logró distender las relaciones entre ambos países y terminar con las discusiones que sobre este particular, despertaba la solicitud de Bolivia de aumentar el precio del gas exportado al Brasil.

En el tema de precios, lo que se logró fue que las autoridades brasileñas acepten pagar un adicional (compensación), por los líquidos que se van en la corriente del gas exportado, por no tener a la fecha en territorio nacional, una planta que permita separar estos líquidos del gas exportado.  Mientras no se realice este proceso de separación, y se siga mandando los líquidos asociados al gas que se exporta, el país recibirá adicionalmente, la cantidad de 100 MM de dólares en forma anual.

La otra distorsión corregida, se refiere al precio que se le cobraba a la termoeléctrica “Pantanal Gobernador Mario Covas”, de Cuiaba, en virtud de un contrato entre privados, de 1.09 a 4.30 $us/MM de BTU. Aún nos cuesta entender, como este precio se mantuvo inalterable todo este tiempo. Este incremento, significa una suma adicional de 48 MM de dólares por año.

Así las cosas, terminó una controvertida visita del presidente Morales, quien junto al ministro de Hidrocarburos y Energia, Carlos Villegas, sellaron un acuerdo, que permite al país, recibir un importante incremento, en conjunto por estas exportaciones, de una  suma global de 144 millones de dólares en forma anual. Esta lectura final, le acredita al gobierno una indiscutible gestión  positiva.

Pero ya es hora que Bolivia, encare una política que permita convencer a nuestro vecino de realizar una verdadera integración entre ambas naciones, y nosotros trabajar en función de este objetivo. Para ello es imperioso mantener una diplomacia activa y consciente de los requerimientos de nuestro vecino y de las necesidades de nuestro país.

El gas es parte de la solución, pero no solo tenemos que vender nuestro gas, sino fundamentalmente, buscar la integración entre ambos países, encontrando y desarrollando aquellos proyectos de mutuo interés.

Cerrar Ventana