Una de cal y una de arena

 

Editorial 340

16/04/2007     

 

El primer trimestre de 2007 deja al sector exportador de nuestro país una sensación de aliento y esperanza. Y es que según la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (CADEX), entre enero y marzo, las exportaciones del país alcanzaron a 849 millones de dólares, lo que significa un incremento en valor del 10% en comparación a similar periodo de la gestión 2006.


Nuevamente los hidrocarburos y los minerales, al amparo de los buenos precios internacionales, han registrado cifras favorables para el país.


Sin embargo, las malas noticias son para Santa Cruz que, de acuerdo a la CADEX, refleja una caída de 1,95% en las exportaciones de productos no tradicionales.


La CADEX afirma que una de las razones, de impacto demoledor en el sector cruceño es el pésimo estado de las carreteras del país, como efecto del fenómeno natural de “El Niño”, que impidió el transporte de mercancías desde los centros de producción y el normal flujo de la carga de exportación.


Y si ese es el panorama en el sector de las exportaciones, a 1.000 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, en La Paz, otro factor desequilibrante lo es la inseguridad jurídica en el manejo de temas tan decisorios para la economía del país, como la suerte de manoseo político de los 44 Contratos de Operación con 12 empresas petroleras que se han convertido en invitadas de piedra a un escenario donde senadores y diputados, hoy están jugando a lanzarse la pelota, sin importar que ese juego puede originar dilaciones en futuras inversiones que aseguren el cumplimiento del contrato con Argentina, medida que compromete la buena fe del Estado.


Mientras eso acontece en la sede de Gobierno, Argentina y, por rebote, Chile, comienzan a manifestar su preocupación en sentido de que Bolivia pueda cumplir con el suministro de gas que en su curva tope deberá alcanzar los 27,7 millones de metros cúbicos diarios. Claro, si a Argentina le falta gas, a Chile también le faltará, puesto que nuestro vecino del sur priorizará el suministro interno.


Esperemos que la incertidumbre de paso a hechos favorables para el país, más aún cuando están por sonar las campanas del primer año de la Nacionalización de los Hidrocarburos, a través del Decreto Supremo 28701, sin que hasta ahora se vean las tan anunciadas medidas, como la refundación de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.

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