El primer trimestre de 2007 deja al sector exportador de
nuestro país una sensación de aliento y esperanza. Y es
que según la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (CADEX),
entre enero y marzo, las exportaciones del país
alcanzaron a 849 millones de dólares, lo que significa
un incremento en valor del 10% en comparación a similar
periodo de la gestión 2006.
Nuevamente los
hidrocarburos y los minerales, al amparo de los buenos
precios internacionales, han registrado cifras
favorables para el país.
Sin embargo, las malas
noticias son para Santa Cruz que, de acuerdo a la CADEX,
refleja una caída de 1,95% en las exportaciones de
productos no tradicionales.
La CADEX afirma que una
de las razones, de impacto demoledor en el sector
cruceño es el pésimo estado de las carreteras del país,
como efecto del fenómeno natural de “El Niño”, que
impidió el transporte de mercancías desde los centros de
producción y el normal flujo de la carga de exportación.
Y si ese es el panorama
en el sector de las exportaciones, a 1.000 kilómetros de
Santa Cruz de la Sierra, en La Paz, otro factor
desequilibrante lo es la inseguridad jurídica en el
manejo de temas tan decisorios para la economía del
país, como la suerte de manoseo político de los 44
Contratos de Operación con 12 empresas petroleras que se
han convertido en invitadas de piedra a un escenario
donde senadores y diputados, hoy están jugando a
lanzarse la pelota, sin importar que ese juego puede
originar dilaciones en futuras inversiones que aseguren
el cumplimiento del contrato con Argentina, medida que
compromete la buena fe del Estado.
Mientras eso acontece
en la sede de Gobierno, Argentina y, por rebote, Chile,
comienzan a manifestar su preocupación en sentido de que
Bolivia pueda cumplir con el suministro de gas que en su
curva tope deberá alcanzar los 27,7 millones de metros
cúbicos diarios. Claro, si a Argentina le falta gas, a
Chile también le faltará, puesto que nuestro vecino del
sur priorizará el suministro interno.
Esperemos que la
incertidumbre de paso a hechos favorables para el país,
más aún cuando están por sonar las campanas del primer
año de la Nacionalización de los Hidrocarburos, a través
del Decreto Supremo 28701, sin que hasta ahora se vean
las tan anunciadas medidas, como la refundación de la
estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.