|
Libertad para la libertad de expression
La libertad de
prensa es la existencia de garantías con las que los ciudadanos tengan el
derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos
contenidos no estén controlados por los poderes del Estado.
En Bolivia éste derecho está garantizado por la
Constitución Política del Estado; sin embargo, durante sucesivos gobiernos que,
por supuesto, no eximen al actual, el libre ejercicio de esta prerrogativa
constitucional ha sido objeto de duros cuestionamientos por los atropellos de
que son objeto los periodistas en su trabajo cotidiano, principalmente en la
cobertura de la información que esta ligada al aparato gubernamental.
Es en ese escenario que el Día Mundial de la
Libertad de Prensa viene a recordarnos a todos -gobiernos, organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales y sociedad civil- el papel decisivo
que desempeña la libertad de prensa en el fortalecimiento de la democracia y el
fomento del desarrollo en todo el mundo.
Este Día, que fue proclamado por la Asamblea
General de las Naciones Unidas en 1993, se ha venido celebrando desde entonces
cada 3 de mayo.
Su celebración en nuestro país ha tenido este
año un sabor muy especial por el reconocimiento, a través del denominado “Premio
Libertad 2007”, en la persona del Cardenal Julio Terrazas, a la defensa de la
libertad de expresión, puesto que en momentos críticos y, cuando el Gobierno
demostrando una conducta autoritaria quiso desvirtuar el ejercicio de este
derecho, fue la palabra, mesurada y atinada, del Cardenal Terrazas, la que fijo
una posición para que prime el entendimiento y el libre derecho a informar que
tienen los medios de comunicación.
Este reconocimiento, en su primera versión, ha
sido instaurado por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), institución de la
cual nos honra formar parte, y es un justo homenaje a la autoridad religiosa
pero, de igual manera, es un reconocimiento a todos aquellos, hombres y mujeres,
que a diario construyen, a través de su silenciosa labor, el camino para que los
bolivianos sean ciudadanos bien informados.
“Deseamos seguir trabajando por la paz y la
libertad, para que la libertad sea un orgullo y así poder frenar las
imposiciones”, es la frase vertida por el Cardenal Julio Terrazas después de
recibir tan justo reconocimiento. Creemos, sin equivocarnos, que en tan pocas
palabras se encierra un mensaje que cada uno de nosotros deberá interpretar a
cabalidad.
Todavía resuenan los ecos de lo que planteaba
hace 25 años por el Informe MacBride, que descubría la lógica de funcionamiento
de los medios masivos: la falta de pluralismo de las fuentes informativas, su
concentración vertical y horizontal, la trasnacionalización... Sin embargo, a la
par de esta cultura creció otra: la de los nuevos medios, con su propias
desigualdades pero más descentralizada, participativa y reticular.
Decía el informe MacBride que “la comunicación
es un intercambio permanente entre interlocutores iguales o al menos
recíprocamente responsables. La comunicación basada en un intercambio y un
diálogo libres, no solamente es más auténtica y más humana, sino que además
constituye una mejor salvaguarda de la armonía social”.
Cerrar Ventana
|