Edición 354 - 23/07/2007

 

Editorial

Mutún, la punta del iceberg

De un iceberg sobresale del agua sólo una octava parte de su volumen total, por lo que estas masas gélidas constituyen un peligro para la navegación, ya que pueden alcanzar dimensiones enormes. En otras palabras, el navegante sólo observa la punta del iceberg, porque el resto está debajo del agua.

Valga la analogía para comparar un iceberg con la importancia que, a partir de ahora, tendrá el colosal yacimiento del Mutún, gigante de hierro que por siglos ha dormido para despertar y rugir anunciando la buena nueva que va a significar para la provincia Germán Busch, el departamento de Santa Cruz y toda Bolivia su explotación.

Decimos que es la punta del iceberg, porque todavía no estamos viendo la cadena de proyectos paralelos que vendrán tras de él, independientemente de estar vinculados el uno con el otro. Proyectos que harán de la zona el Polo de Desarrollo del Sudeste que por tantas décadas vieron postergado los hijos de aquella región de inconmensurable belleza natural.

Comencemos a enumerar: Complejo Minero Siderúrgico para la producción de 5.000.000 de toneladas métricas de pellets; 2.000.000 de toneladas métricas de hierro de reducción directa y 1.730.000 toneladas métricas de acero.

Polo Petroquímico para la producción de 600.000 toneladas de polietileno, un proyecto que involucra a Braskem, Petrobras, Repsol YPF e YPFB con una inversión de 1.500 millones de dólares.

Planta de producción de Biodiésel, un reto del Grupo Gravetal, que sólo aguarda las condiciones necesarias para ser implementado.

Planta Termoeléctrica para la generación de electricidad, proyecto liderado por Pan American Energy.

Planta de producción de Urea, con capitales chinos y bolivianos y una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares.

No estamos hablando del boom chino, nos estamos refiriendo a lo que seguramente será una pronta realidad a partir de la firma del contrato entre la Empresa Siderúrgica del Mutún y la empresa Jindal Steel Bolivia S.A., acuerdo que obliga a la compañía india a cumplir un cronograma de inversiones, cuyo plan será presentado en un plazo de 90 días después de protocolizado el acuerdo, y comenzará a producir acero a partir del quinto año de ejecución del proyecto minero.

Nos alegra saber que Bolivia participará en toda la cadena productiva, es decir, desde la exploración, explotación minera, concentración, peletización, reducción directa, aceración, industrialización y comercialización de productos metalúrgicos y siderúrgicos obtenidos del hierro.

Pero también somos cautelosos al asumir conciencia que todos esos proyectos tendrán como combustible el gas natural, energético cuya producción debe crecer para satisfacer la demanda de los mismos. Se habla de la expansión del Gasbol (ver nuestras páginas centrales) para satisfacer dicha necesidad, pero también debe quedar claro que la inversión para que ello suceda precisa de condiciones favorables, que bien sabemos cuales son.

En ese contexto, que estamos seguros será superado, surge un anuncio que también es una buena nueva, nos referimos a la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), que acaba de anoticiarnos sobre su proyecto de generación para contribuir al Sistema Interconectado Nacional y al proyecto Mutún. Una buena noticia que no nos extraña venga de una compañía emblemática que estamos seguros llegará a convertirse en lo que un día soñó nuestro dilecto amigo Juan Carlos Antelo, una Corporación Energética.

Si señores, no nos equivocamos al decir una vez más: Mutún, la punta del iceberg.

 

Cerrar Ventana