Edición 364 - 01/10/2007

 

Editorial

Pese a todo

Sí, pese a todo, sobre todo a la adversidad que en los últimos tiempos viene acuñando nuestro país y, particularmente, la región como moneda común, Santa Cruz volvió a demostrar que ahora más que nunca está unida para expresar su fe en un destino mejor para todos y cada uno de los bolivianos.

Harto ya cansados del doble discurso de oficialistas y opositores, quienes cual canto de sirenas, pretenden arrastrarnos a esquemas radicales que tanto daño le hacen al país, ora discursos de unidad y progreso, ora críticas destructivas a quienes no comparten su pensamiento, sabemos que la política de ambos bandos sólo pretende llevar agua al molino de cada uno de ellos.

Pero no, hoy la mentalidad del boliviano que cree en el progreso a partir del trabajo mancomunado, ya no permite promesas que no se van a cumplir, porque de ellas estamos empapados hasta el “coto”.

Y si ejemplos nos piden, que mejor que aquellos que irradian desde la llanura oriental, tierra de oportunidades para hombres avenidos de todas partes, hombres que han encontrado la mejor razón para establecerse y contribuir al progreso del país.

Y es que en pocos años Santa Cruz se ha transformado no solo en el motor de la economía nacional, sino, y así lo creemos, en una opción de vida que, lastimosamente, contrasta con la incertidumbre que de a poco se apodera de otras regiones del país, donde pretender invertir se hace tan riesgoso como querer jugar a la “ruleta rusa”. Para avalar esto simplemente remitámonos a las estadísticas que registran cifras desalentadoras.

En ese contexto, acaba de concluir la Expocruz 2007, cuyos resultados los conoceremos a fondo en los próximos días, pero no cabe la menor duda que su 32ª versión ha vuelto a ser una inyección de optimismo para, pese a todo, seguir creyendo en el país y en las posibilidades que nos ofrece. Pero necesitamos las condiciones internas para poder canalizar cualquier iniciativa que contribuya al desarrollo, y claro, la fundamental será el respeto a la democracia.

No puede haber democracia si ésta no está ligada al desarrollo. Desarrollo que tanto ansía  nuestro país. Esa democracia debe ser protegida por todos nosotros en el marco de la Constitución Política del Estado, pero también es importante vincularla con el progreso, para que nuestro pueblo sienta que la democracia produce bienestar, que sin democracia los beneficios del desarrollo son más difíciles de conseguir. 

Muchos definen el desarrollo con simples sumas de cifras, que sin lugar a dudas son importantes, pero nuestro reto para el futuro es la vinculación de lo económico con lo social y lo ambiental, ya que no podemos pensar más en progresos basados únicamente en cifras económicas sino también basados en avances sociales y ambientales; en resumen en un verdadero desarrollo sostenible, donde lo económico, lo social, y lo ambiental interactúen como uno sólo.

Pero también es importante estar conscientes que nuestro progreso no sólo deberá depender de la cooperación de los países más desarrollados sino, también, y sobretodo, de nuestra capacidad de poner en práctica políticas económicas basadas en la solidaridad y en un justo intercambio comercial con todo el mundo. Por ello la importancia de la Expocruz y su significado para la región y el país en su conjunto.

Siempre vamos a aplaudir todas aquellas iniciativas que contribuyan a fortalecer el espíritu emprendedor del boliviano que tiene fe en su destino y en el su país, porque, pese a todo, sabremos hacer frente a la adversidad.

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