Edición 367 - 22/10/2007

 

Editorial

“Perspectiva Económica en América Latina”

Con el auspicio del Banco BISA, llegó a Bolivia el periodista de CNN en español Alberto Padilla para realizar dos presentaciones, en Santa Cruz de la Sierra y La Paz, abordando el análisis del crecimiento sostenido y nunca antes visto de América Latina en los últimos cuatro años. Sin embargo, como el oropel no todo lo que brilla es oro, y Padilla debió hacer énfasis en que dicho crecimiento es mediocre y nos conduce a un futuro incierto si es que no se aplican los correctivos necesarios.

En ese contexto, cabe mencionar que al culminar 2006, América Latina y el Caribe completaron su cuarto año consecutivo de crecimiento económico y las proyecciones para 2007 anticipan que persistirá esta tendencia, aunque en forma más moderada, con lo que se llegaría a un lustro de cifras con signo positivo. La estabilidad de este desempeño económico durante varios años seguidos eleva su repercusión favorable en los resultados del mercado de trabajo de los países de la región.

No obstante, y acá coincidimos con Padilla, pese a esta evolución favorable, se mantienen importantes brechas en los principales indicadores del mercado laboral por sexo y por edad, mientras que la informalidad sigue alta y la cobertura de la protección en salud y pensiones de los trabajadores en la región es todavía deficiente.

Con el crecimiento del producto interno bruto de la región de 5.1% en 2006, la economía ha tenido un incremento de 4.4% en promedio anual entre 2003 y 2006. Este dinamismo, inédito en años recientes, como lo destacó Padilla, caracterizados por la volatilidad del crecimiento y la presencia de crisis cíclicas, se explica por tres factores. En primer lugar, es atribuible al aumento de la demanda externa .en especial, de China y Estados Unidos., lo que además influye en los mejores precios de los commodities que exporta la región; en segundo término, por la recuperación de la actividad interna en las economías latinoamericanas y caribeñas, sustentada en bajas tasas de interés y aumento del gasto público; por último, por los equilibrios macroeconómicos que los países de la región .en particular, en materia fiscal y de precios. han podido lograr en un contexto externo favorable.

Debido al buen desempeño económico, Alberto Padilla manifestó que los principales indicadores del mercado de trabajo han evolucionado positivamente durante 2006. La tasa de desempleo urbano regional cayó desde 9.5% en los tres primeros trimestres de 2005 a 9.0% en similar período de 2006, en un contexto de 0.3 puntos porcentuales de aumento de la oferta de la mano de obra y una expansión de 0.6 puntos porcentuales de la demanda laboral. Siendo muy positiva esta nueva baja del desempleo, se requieren mayores avances y falta recorrer un trecho importante para, por ejemplo, lograr la tasa de 7.3% que hubo a comienzos de los años noventa. 

En suma, se puede apreciar que América Latina y el Caribe han logrado en la coyuntura económica y laboral de 2006 avances en indicadores esenciales, aunque todavía está lejana la meta del bienestar y la equidad. Estos avances requieren de políticas económicas y sociales para generar más trabajo decente. 

Según el analista financiero de CNN, todo lo anterior, si bien es un indicador destacable, ingresa en contraposición porque es un “crecimiento mediocre” e incierto que abre muchas interrogantes a futuro. Las causas, es la pregunta que Padilla ha dejado, pero también citó como génesis la ruptura del modelo de los años 90.

Buen comportamiento económico, sí. Pero incierto a futuro frente a megaeconomías mundiales que, como la China, rompen cualquier equilibrio.

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