“Perspectiva Económica
en América Latina”
Con el auspicio del Banco BISA, llegó a
Bolivia el periodista de CNN en español
Alberto Padilla para realizar dos
presentaciones, en Santa Cruz de la Sierra y
La Paz, abordando el análisis del
crecimiento sostenido y nunca antes visto de
América Latina en los últimos cuatro años.
Sin embargo, como el oropel no todo lo que
brilla es oro, y Padilla debió hacer énfasis
en que dicho crecimiento es mediocre y nos
conduce a un futuro incierto si es que no se
aplican los correctivos necesarios.
En ese contexto, cabe mencionar que al
culminar 2006, América Latina y el Caribe
completaron su cuarto año consecutivo de
crecimiento económico y las proyecciones
para 2007 anticipan que persistirá esta
tendencia, aunque en forma más moderada, con
lo que se llegaría a un lustro de cifras con
signo positivo. La estabilidad de este
desempeño económico durante varios años
seguidos eleva su repercusión favorable en
los resultados del mercado de trabajo de los
países de la región.
No obstante, y acá coincidimos con Padilla,
pese a esta evolución favorable, se
mantienen importantes brechas en los
principales indicadores del mercado laboral
por sexo y por edad, mientras que la
informalidad sigue alta y la cobertura de la
protección en salud y pensiones de los
trabajadores en la región es todavía
deficiente.
Con el crecimiento del producto interno
bruto de la región de 5.1% en 2006, la
economía ha tenido un incremento de 4.4% en
promedio anual entre 2003 y 2006. Este
dinamismo, inédito en años recientes, como
lo destacó Padilla, caracterizados por la
volatilidad del crecimiento y la presencia
de crisis cíclicas, se explica por tres
factores. En primer lugar, es atribuible al
aumento de la demanda externa .en especial,
de China y Estados Unidos., lo que además
influye en los mejores precios de los
commodities que exporta la región; en
segundo término, por la recuperación de la
actividad interna en las economías
latinoamericanas y caribeñas, sustentada en
bajas tasas de interés y aumento del gasto
público; por último, por los equilibrios
macroeconómicos que los países de la región
.en particular, en materia fiscal y de
precios. han podido lograr en un contexto
externo favorable.
Debido al buen desempeño económico, Alberto
Padilla manifestó que los principales
indicadores del mercado de trabajo han
evolucionado positivamente durante 2006. La
tasa de desempleo urbano regional cayó desde
9.5% en los tres primeros trimestres de 2005
a 9.0% en similar período de 2006, en un
contexto de 0.3 puntos porcentuales de
aumento de la oferta de la mano de obra y
una expansión de 0.6 puntos porcentuales de
la demanda laboral. Siendo muy positiva esta
nueva baja del desempleo, se requieren
mayores avances y falta recorrer un trecho
importante para, por ejemplo, lograr la tasa
de 7.3% que hubo a comienzos de los años
noventa.
En suma, se puede apreciar que América
Latina y el Caribe han logrado en la
coyuntura económica y laboral de 2006
avances en indicadores esenciales, aunque
todavía está lejana la meta del bienestar y
la equidad. Estos avances requieren de
políticas económicas y sociales para generar
más trabajo decente.
Según el analista financiero de CNN, todo lo
anterior, si bien es un indicador
destacable, ingresa en contraposición porque
es un “crecimiento mediocre” e incierto que
abre muchas interrogantes a futuro. Las
causas, es la pregunta que Padilla ha
dejado, pero también citó como génesis la
ruptura del modelo de los años 90.
Buen comportamiento económico, sí. Pero
incierto a futuro frente a megaeconomías
mundiales que, como la China, rompen
cualquier equilibrio.
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