Huacaya y Petrobrás,
dos buenas noticias
Cuando los medios de comunicación son
portadores de buenas noticias, la sociedad
tiene argumentos para manifestar su
aprobación y complacencia por las buenas
nuevas, más aún si estas son una señal de
augurio de mejores días para un país que,
como el nuestro, vive hoy la voracidad de
los caníbales de la política o de los
oportunistas de turno que se autoproclaman
salvadores de la patria o las regiones que
hacen a este concepto cultural y geográfico
tan heterogeneo llamado Bolivia.
No vamos a descender a los conciábulos de
camarillas para elogiar o reprochar tal o
cual medida propuesta por los nuevos o
viejos demagogos de campanario.
Hoy queremos ser optimistas y hacernos eco
del descubrimiento de Huacaya, una noticia
que, merced a un artículo de opinión de un
distinguido profesional tarijeño, el Ing.
Daniel Centeno, anunciamos en nuestra
Edición 370 - página 9 del pasado 12 de
noviembre, destacando que su descubrimiento,
por parte de Repsol YPF y sus socios,
tendría la magnitud de Margarita, en Tarija,
también atribuible a la hispano - argentina.
Dos éxitos que la enorgullecen, como en su
momento lo hizo Total con Incahuasi.
Claro, con más de ocho millones de expertos
en hidrocarburos, fútbol y física cuántica,
no es de extrañarse que se minimice la
importancia de un pozo que puede ser la
cabecera de playa, no nos referimos a Utah u
Omaha del Día D en Normandía, Francia, sino
a aquella que posibilitará cumplir, se
anuncia en parte, con el mercado argentino
de gas.
Si bien no ahondaremos en los detalles
técnicos del Huacaya X - 1, estamos seguros
que se constituirá en un verdadero megacampo,
portador de frutos para Chuquisaca y el
país.
Otra buena noticia, no cabe duda, es el
anuncio de Petrobrás de invertir en Bolivia
en exploración y producción junto a YPFB, se
habla de más de 750 millones de dólares,
cifra respetable por cierto que puede
permitir el desarrollo de las reservas de
gas para atender sin sobresaltos a Brasil,
Argentina y por ende a Chile.
Se habla también de reactivar el proyecto de
un polo gas-químico en la frontera, donde
Braskem, Petrobrás, YPFB y Repsol YPF serán
sociedad. Claro, su viabilidad estará atada
a mayores volúmenes de gas a través del
Gasoducto Bolivia - Brasil (Gasbol), lo cual
significa la expansión del mismo.
Pero, ¿dónde radica la verdadera importancia
de que Petrobrás decida invertir nuevamente
en Bolivia? Simple y llanamente en que será
un buen ejemplo para otras empresas que sólo
esperan la patada inicial para hacerlo.
Demás está decir que Petrobras es un buen
ejemplo.
Basta de vivir de los dichos, pasemos a
vivir de los hechos. Huacaya y Petrobras son
dos hechos concretos, ora buenas noticias,
ora la antesala de un año 2008 promisorio
para el sector petrolero, aunque esto sea
pecar de demasiado optimismo, ese optimismo
que para unos es tan enervante y para otros
un bálsamo que alivia ver tanta desazón en
un pueblo hastiado de ser el trampolín de
quienes defraudando al Estado y pisoteando
las leyes cimentaron fortunas y hoy se
sienten dueños de nuestro destino…..por
favor.
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