Editorial

 Edición 393 - 28/04/2008

 

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¿Petróleo más caro? ¿subirá más?

 

¿Por qué sube el precio del petróleo? No falta oferta en el mercado internacional. Más o menos ajustada, la oferta cubre la demanda del crudo que necesitamos. La OPEP insiste en que no hay por que incrementar las entregas, pues no es necesario. La AIE (Agencia Internacional de la Energía), contracártel de la OPEP, que defiende-al menos teóricamente- los intereses de los países consumidores de petróleo, reitera que los productores deberían incrementar su bombeo. Y éstos declaran, no sin razón: ¿para que?, si el mercado esta bien aprovisionado Pues ... por si acaso.


En enero preveían que en 2008 el consumo llegaría a los 87.8 millones de barriles diarios: ahora lo han reducido en 600.000 barriles. Algo no encaja en este rompecabezas. Salvo que introduzcamos dos variantes: la citada, del temor-justificado o no- a que pueda fallar el suministro, y la especulación que, al menos a corto, funciona.


La percepción de caro o barato es subjetiva. A nivel de colectivos de millones de personas, países enteros. Si podemos pagar un bien, necesario o superfluo, al precio que esté en el mercado, y queremos adquirirlo, lo compramos, lo pagamos y consumimos. Los precios actuales del petróleo, indudablemente que deben erosionar terriblemente algunas economías nacionales. No tanto a nivel de país, cuanto a escala individual. Ejemplos los tenemos en Irán o Venezuela. Sus ciudadanos, con su poder adquisitivo actual, no podrían afrontar el coste real de los combustibles y sus países se pararían. Pero son productores del-para ellos- carísimo petróleo, precisamente, encargándose el Estado, vía las subvenciones obtenidas a partir de sus exportaciones petroleras, precisamente, de que puedan llenar los depósitos de sus coches a un precio asumible.


Otros países, deficitarios de petróleo, como la emergente China, no goza de esa ventaja y ya comienzan a chirriar los engranajes de su economía. Es uno de los sufridores de los altos precios actuales. O revalúan su moneda frente al dólar, aun perdiendo competitividad, o ralentizar su desarrollo, lo que llevará a reducir sus importaciones de crudo... y a una bajada del precio, al disminuir la demanda. Teóricamente el argumento es impecable, pero comprobamos que con un decrecimiento de la demanda prevista para 2008.


La OPEP ha tirado la toalla. Ha pasado de controlar los precios, en el pasado, a admitir que producen todo el crudo que el mundo necesita para completar la demanda. Sin que tenga la más mínima incidencia en los precios, que siguen subiendo.


Otro tema es considerarlo a medio y largo plazo. Recientes declaraciones rusas y saudíes no han ayudado a, al menos, mantener los niveles de precio. Todo lo contrario. La semana antepasada se dijo que la Federación Rusa posiblemente haya alcanzado el cenit de su producción. El antepasado fin de semana, Arabia Saudita, en el Foro de la Energía de Roma, advirtió que, muy probablemente, paralizará o retrasará sus proyectos para incrementar su capacidad futura de producción, por no ser necesarios. Ambas declaraciones no han ayudado a tranquilizar los mercados. Pero simultáneamente, la segunda petrolera occidental, nos ha dicho que quedan recursos de petróleo para otros 55 años. Casi exactamente lo que pensabamos hace diez años. Son recursos finitos y no renovables pero, aun, enormes. Entonces, ¿por qué cunde el pánico en los mercados?