Editorial

 Edición 398 - 02/06/2008

 

<-- Volver atrás

El dólar y el petróleo

 

La rápida subida del precio del petróleo y la marcada depreciación del dólar son dos de los acontecimientos sobresalientes que han marcado el año. El precio del petróleo aumentó un 85% en los últimos doce meses, de 65 a 120 dólares el barril. Durante el mismo período, el dólar cayó un 15% en relación al euro y un 12% frente al yen. Para muchos observadores, la combinación de la caída del dólar y el aumento de los precios del petróleo parece ser más que una coincidencia. Ahora bien, ¿cuál es la relación entre ambos? ¿El precio del petróleo habría aumentado menos si estuviera cotizado en euros en lugar de en dólares? ¿La caída del dólar causó el aumento del precio del petróleo? ¿Y cómo afectó la subida del precio del crudo al movimiento del dólar?


Como el mercado petrolero global, siendo su precio en diferentes lugares prácticamente idéntico, la cotización refleja tanto la demanda mundial total de petróleo como la oferta total de todos los países productores. La principal demanda de crudo es como combustible para transporte, a la vez que se utilizan cantidades menores para calefacción, energía y para industrias petroquímicas como la del plástico. Por ende, la creciente demanda del petróleo de parte de todos los países, pero especialmente de aquellos pertenecientes a mercados emergentes de rápido crecimiento, como China e India, ha sido y seguirá siendo una fuerza importante que empuje el precio global hacia arriba.


El mercado hoy está en equilibrio con el precio del petróleo a 120 dólares. Esto se traduce en 75 euros al tipo de cambio actual de aproximadamente 1,60 dólares por euro. Si se acordara que el petróleo, en cambio, estuviera cotizado en euros, el precio de equilibrio de mercado seguiría siendo 75 dólares y, por tanto, 120 dólares. Cualquier precio más bajo en euros causaría una excesiva demanda global de petróleo, mientras que un precio por encima de 75 euros no crearía suficiente demanda como para absorber todo el crudo que los productores querrían vender a ese precio.


Por supuesto, el índice de incremento del precio en euros durante el pasado año fue inferior que el índice de incremento en dólares. El precio en euros del petróleo en mayo de 2007 era de 48 euros, 0,56% por debajo de su precio actual. Pero eso también sería válido si el crudo hubiera estado cotizado en euros.


La coincidencia de la caída del dólar y el aumento del precio del petróleo sugiere a los ojos de muchos observadores que el retroceso del dólar provocó el incremento del crudo. Eso sólo es válido siempre que pensemos en el precio del petróleo en dólares, ya que éste ha caído en relación a otras divisas importantes. Pero si el tipo de cambio del dólar-euro se hubiera mantenido en el mismo nivel que estaba en mayo pasado, el precio del crudo en dólares habría aumentado menos.


El punto clave aquí es que la cotización del petróleo en euros habría sido la misma que hoy. Y su cotización en dólares habría subido un 56%. El único efecto de la caída del dólar es que cambia el precio en dólares en relación con el precio en euros y otras monedas.

 

CopyRigth © 2007 PRADCOM