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Los gigantes
petroleros regresarán a Irak, 36 años después de
haber sido echados por Saddam Hussein. |
Irak decidió abrir su mercado petrolero a inversores
extranjeros por primera vez después de casi 40 años, en
un intento por impulsar el principal motor de ingresos
de su economía. La decisión ha despertado el interés de
compañías petroleras de Estados Unidos, Asia y Europa.
Es que bajo tierra iraquí yace la tercera reserva de
crudo del mundo con 115 mil millones de barriles, según
divulgó la AFP.
Actualmente la producción de crudo está en su punto más
alto desde la invasión norteamericana de 2003, con poco
más de dos millones de barriles de petróleo por día. Sin
embargo, las sanciones internacionales impuestas al
régimen de Saddam Hussein tras la guerra del Golfo en
1991 impidieron al país modernizar su red de producción
y distribución. Los cinco años de devastación por el
actual conflicto tampoco ayudaron e Irak necesita de
ayuda extranjera para incrementar la producción de sus
pozos petroleros más grandes. Se espera que con la
licitación de esos yacimientos se llegue a una
producción de 2,9 millones de barriles diarios, para
fines de 2009
El ministro del Petróleo iraquí, Husayn al Shahristani,
reveló la lista de los seis campos petrolíferos que
serán abiertos para la explotación por empresas del
exterior en base a contratos a largo término. El
ministro dijo que los campos petroleros a ser licitados
serán los de Rumayla, Zubayr, West Qurna Phase 1, en las
regiones meridionales. En el sureste, a lo largo de la
frontera con Irán, serán los campos de Maysan (que
comprende los de Abu Ghurab, Buzurgan y Fakah). Y al
norte, los de Kirkuk y Bai Hasan.
Al Shahristani agregó que un total de 35 empresas
petroleras podrán participar en la licitación. Pero si
bien días atrás, el vocero del Ministerio de Petróleo
iraquí, Assim Jihad, había señalado a la AFP que estaba
prevista la firma de contratos entre el gobierno iraquí
y las compañías Shell, BP, Exxon Mobil, Chevron, Total y
el consorcio que reagrupa a Anadarko, Vitol y Dome de
Emiratos Arabes Unidos, ayer Al Shahristani ignoró las
ofertas de estas multinacionales. Estas grandes
petroleras eran accionistas de la Iraq Petroleum Company,
que tuvo el monopolio de los recursos iraquíes de 1925 a
1961.
“No llegamos a un acuerdo con ellos”, informó en rueda
de prensa Al Shahristani. Queríamos la ayuda de expertos
para consultas y apoyo técnico para nuestros equipos. La
rechazaron porque querían participación en nuestro
petróleo, pero nosotros no compartiremos nuestro
petróleo , aclaró. Las voces más críticas de la guerra
siempre manifestaron que el real objetivo de Estados
Unidos, con respaldo de Gran Bretaña, en la invasión a
Irak fue apropiarse del petróleo iraquí. Ayer, Al
Shahristani subrayó que los nuevos contratos no son de
reparto de la producción, sino contratos de servicios. Y
siguió: No tenemos necesidad de compartir nuestro
petróleo con nadie. El petróleo pertenece a los
iraquíes.
Estos seis campos constituyen la espina dorsal del
sistema nacional, pero algunos de ellos sufren de la
usura del tiempo y contribuyen a la caída de la
producción, dijo Al Shahristani, quien enfatizó que le
corresponde ahora a las compañías extranjeras modernizar
las plantas de extracción. Antoni Brufau, presidente de
la petrolera Repsol YPF, otra de las candidatas, explicó
en Madrid que hay que aclarar muchas cosas antes de
firmar un compromiso en ese país y no será cuestión de
semanas.
Las empresas foráneas tienen dos meses para hacer
conocer su intención antes de un período de seis meses
para ultimar su oferta. Según Al Shahristani, el
ministerio comenzará en mayo (de 2009) a analizar las
ofertas y la firma de los contratos comenzará en junio
de ese año. Estos contratos permitirían a los gigantes
petroleros regresar a Irak, 36 años después de haber
sido echados por Saddam Hussein, tras la nacionalización
decidida en 1972.