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Valdrá la pena decir que Bolivia tiene
reservas para un consumo propio de gas natural para 150
años???
La pregunta parece ser muy atrevida, ya
que cualquier conservador diría que Bolivia tiene
asegurado su futuro asegurado por 150 años y que si
nuestras reservas de gas se incrementan, casi
alcanzaríamos la felicidad completa.
Yo creo que este concepto debería ser
debatido, tomando en cuenta las experiencias del pasado
y lo que nos puede deparar el futuro globalizado.
Para comenzar debemos recordar lo que
pasó con el carbón hace como 100 años atrás, en ese
tiempo el carbón era la fuente de energía mas usada y el
mundo tenía reservas para 300 o 400 años, hasta que,
debido al desarrollo tecnológico en la perforación y
producción de pozos petroleros y la posterior
refinación, irrumpieron los combustibles derivados del
petróleo y a precios mucho mas competitivos y con mejor
logística de distribución que el carbón, esta realidad
provocó la caída de los precios del carbón y como
consecuencia las grandes reservas de carbón quedaron
bajo tierra.
Este es un claro ejemplo del impacto que
puede tener un desarrollo tecnológico, que de forma
dramática deprime los precios del carbón convirtiéndolo,
de la principal fuente de energía en ese tiempo, a una
energía secundaria. Todos los consumidores se adecuaron
de forma rápida al petróleo y dejaron atrás la quema
del carbón que significaba una mayor contaminación y un
elemento de difícil manejo y menor eficiencia.
Corresponde, ahora, hacer el análisis
con el petróleo y gas natural y el riesgo de
obsolescencia que se avecina, analizaremos los posibles
gatilladores que pueden generar este fenómeno.
Las consecuencias del grado de
contaminación de la tierra, que se refleja en el
calentamiento global del planeta, son cada día mas
desastrosas y muchos investigadores piensan que los
desastres naturales provocados por el calentamiento del
planeta serán cada vez mas devastadores, cuando esta
situación, se haga insostenible se requerirán acciones
inmediatas que reduzcan de manera casi inmediata el
nivel de contaminación terrestre y esto debiera pasar
por un cambio en la matriz energética mundial, que pase
de los derivados del petróleo, a las energías
alternativas no contaminantes (solar, aeólica,
hidrógeno, nuclear, etc), hasta podrían imponerse
sanciones mundiales a los países que sigan quemando
petróleo o gas natural.
Por supuesto que para cuando se castigue
el consumo del petróleo y gas natural, las energías
alternativas, deberán ser una opción eficiente, con una
óptima logística de distribución y económicamente
viables, en forma personal, no me cabe la menor duda de
que esto puede ocurrir, ya que los países desarrollados
y las grandes empresas transnacionales, están
invirtiendo grandes sumas de dinero en investigación
sobre estas energías alternativas, para hacerlas viables
y no lo duden …. lo van a conseguir.
Cuando llegue el momento en que las
energías alternativas sean viables, competitivas, y los
desastres naturales obliguen a no quemar petróleo, los
precios del petróleo se desinflarán a valores tan bajos
que ya no será rentable la industria petrolera y las
reservas petroleras no valdrán nada. Ocurrirá lo mismo
que pasó con el carbón?????
Sin duda que esta posibilidad en algún
momento se tornará en realidad, la pregunta del millón
es cuando, sin ir mas lejos, la última reunión del G8
sobre energía, anuncia que el mundo seguirá siendo
dependiente de la energía derivada del petróleo, por lo
menos por 5 décadas, esta noticia no hace otra cosa que
confirmar que los tiempos de la era del petróleo están
por terminar.
En realidad no es muy importante saber
cuando va a llegar ese momento, mas importante es
desarrollar nuestra industria del petróleo en forma
dinámica y eficiente, de manera que, con los recursos
que genere el petróleo y el gas natural, el Estado pueda
dotar a los sectores mas deprimidos de nuestra patria de
una educación masiva, eficiente, de infraestructura
sanitaria, vial, de energía, etc, en resumen entregar
todos los servicios con los cuales los sectores mas
deprimidos puedan tener mayores oportunidades de
desarrollo integral, que puedan incorporarse al consumo
y contar con una vida digna.
Vale la pena, que nuestras políticas de
desarrollo, tomen en cuenta esta visión de largo o
mediano plazo, si así fuera, deberíamos tener una
política que nos señale los caminos de la exportación
del gas, su industrialización y de manera muy importante
la exploración petrolera, que es la única fuente que nos
asegurará mayores recursos, en síntesis incorporarnos al
mundo globalizado de los negocios con una imagen seria y
de largo alcance.
No nos olvidemos que el crecimiento de la economía
mundial esta cada día más dependiente de la provisión de
energía y Bolivia en su situación geopolítica se
convierte en una pieza clave para permitir el desarrollo
de la región y de otros mercados lejanos.
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