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Para comenzar con este tema, diremos que en los tiempos
en los que se aprobaba la nueva ley de hidrocarburos
fuimos bastante críticos de dos temas.
En el primer tema
criticamos el estado en que quedaba YPFB, descuartizado
antes de nacer, con todas sus vicepresidencias y
gerencias diseminadas en el país, considerábamos y
seguimos considerando que YPFB debe estar aglutinada en
La Paz con todo su plantel ejecutivo, al mando de una
presidencia de carácter político y una gerencia general
técnica e institucionalizada para abajo.
El otro tema en el que
no estábamos de acuerdo, era la distribución de los
recursos del IDH, el mismo que fue a dar a las regiones
productoras y no productoras, y a todos los estamentos
del país que se aprovecharon del caos para obtener una
tajada. Se logró un sustancial incremento en el IDH que
otra ves se pulveriza y sirve para un gasto corriente en
proyectos departamentales de salud, educación caminos,
pero que de ninguna manera constituirán proyectos de
envergadura generadores de riqueza nacional.
Por supuesto que ambos
temas se generaron en un clima convulsionado y el
parlamento no tenía otra alternativa que atender todos
los requerimientos que tenían como sustento “ahora me
toca a mi y para conseguirlo hago paros y bloqueos”
Nuestra propuesta en el
momento en el que se promulgó la Ley de Hidrocarburos,
era la de mantener el IDH para todas las regiones e
instituciones de acuerdo al volumen que se exportaba en
esa fecha y para futuros nuevos negocios o incremento en
las exportaciones, los recursos del IDH deberían
traspasarse al tesoro, con el único objeto de generar
riqueza a través de grandes proyectos de inversión y
caminos en todo el país.
Al no haberse incluido
esta propuesta en la Ley de Hidrocarburos, ahora nos
encontramos frente a las regiones que reclaman todo el
IDH debido al incremento de los precios y volumen a la
Argentina.
Yo creo que es hora de
pensar en el futro de Bolivia y para esto, las regiones
y las instituciones que se benefician con el IDH, deben
entender que una de las pocas esperanzas para que
Bolivia genere riqueza es a través del IDH, para esto es
el Estado el que debe canalizar los recursos excedentes
del IDH, para obras de infraestructura en salud,
educación, caminos e industrialización del gas natural
con una visión nacional y de largo plazo.
Lo mas razonable ahora,
es hacer un replanteo de la Ley de Hidrocarburos,
corrigiendo varios artículos que también los menciones
en su momento, pero focalizando los cambios a la
estructura que debería tener YPFB y que los excedentes
de los recursos del IDH por incremento en volúmenes de
exportación y nuevos negocios deberían pasar al tesoro
de la Nación y transparentar su uso en temas
específicos.
Las regiones y
entidades públicas que se benefician con el IDH, deben
entender que la visión de ellos es local y que deben
pensar que el IDH debe servir para ser parte del motor
de un desarrollo nacional.
Sería una aberración
que todo el IDH generado vaya a un gasto regional, sin
visión nacional……
esto debe corregirse.
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