Javier Jironda Cuba

Gas para nuestro vecino de occidente, una quimera?  

Julio 2005     

 

El problema marítimo boliviano desde mi perspectiva es una tara que nos ha impedido, por mucho tiempo, mirar de frente al futuro, creo firmemente que la posición de Bolivia es frustrante, ya que condiciona el progreso del país a tener una salida soberana al Pacífico.

 

Este es, y ha sido un tema que cada gobierno utilizó para provecho y para crear falsas expectativas.

 

Concuerdo con el hecho de que Bolivia no puede dejar de lado su aspiración a una salida soberana al Pacífico, pero no debemos olvidar que esta salida la perdimos fruto de una guerra (justa o injusta) en valores absolutos es una guerra perdida.

 

Por lo tanto la aspiración de Bolivia debe ser enfocada con otra perspectiva y desechar el chauvinismo de “que hasta que no tengamos una salida soberana al Pacífico nuestras relaciones con nuestro vecino se mantendrán en un perfil muy bajo casi inexistente”

 

Si partimos de la premisa de que el Litoral se perdió por una guerra y que nos guste o no nos guste existen tratados que ratifican este hecho, entonces podremos partir con una mente mas amplia en diseñar una estrategia, que, como perdedores nos permita obtener una salida al Pacífico, dentro de las limitaciones políticas y geopolíticas existentes.

 

Para esto debe haber un consenso nacional en torno a este tema, por lo tanto creo que debe ser abordado con toda amplitud para sincerar este tema entre los bolivianos.

 

Para colmo en el Referéndum de Julio de 2004, colocamos otro candado que no nos permite enfrentar el futuro.  Condicionando a que la venta de gas a Chile debe pasar por la obtención de una salida soberana al pacífico (no vale la pena hablar en detalles de que tipo de territorio o cualidades del mismo).

 

Lamentablemente este candado es fruto de una votación mayoritaria de los bolivianos, que a mi juicio optaron por el sí, debido al momento de exacerbación social y porque sobre todo hemos recibido, desde muy niños señales negativas sobre nuestro vecino.

 

Respetando nuestro marco democrático, lo que ahora resta es, a mi juicio promover una nueva visión de nuestro viejo conflicto, partiendo para esto de una reubicación en el nuevo orden global del mundo, donde se vislumbra que en un tiempo mas, es posible que no existan fronteras, salvo la nuestra con nuestro vecino.

 

Si no comenzamos a romper este trauma Boliviano, ponemos en serio riesgo el crecimiento y futuro de Bolivia.

 

Por lo tanto debemos comenzar a rediseñar nuestra política, estableciendo elementos que nos permitan en futuras negociaciones con Chile, por ejemplo,  incrementar en nuestro favor la balanza comercial, que hasta ahora es negativa y no se ha movido un ápice.

 

Que quiere decir esto?, muy sencillo, debemos fortalecer nuestra presencia económica en el sector, para crear una dependencia, que como se vé es muy posible. ( ver cuadro de balanza comercial, donde por ejemplo con el Brasil ahora es muy positiva por la exportación de gas natural y la de Argentina que estaba negativa, ahora con la exportación del gas vuelve a ser positiva). Del análisis del cuadro vemos que nuestra balanza puede ser positiva con todos los países excepto Perú que cuenta con medianas reservas de gas natural y la pregunta es porque no lo hacemos, que nos pasa?

 

Para esto, nuestro gas se convierte en nuestra carta bajo el brazo, por lo tanto, debemos intentar llegar con nuestro gas a esta región geográfica, para su exportación al mundo y a Chile, con lo que nuestra balanza comercial será positiva y de esta manera podremos conversar con nuestro vecino con mayor fortaleza.

 

Esta actitud de salir al pacífico, necesariamente será seguida por otras actividades económicas que encontrarán una gran salida a los mercados, como el LNG (gas natural licuado).

 

De llegarse a este punto, con relaciones mas amigables (una política de Estado invariable en cuanto a la recuperación marítima), y con una posición económica dominante en la región, es posible tocar el tema neurálgico, con mayores probabilidades de tener éxito.

 

Debemos recordar que hasta el momento no hemos avanzado ni un milímetro por la vía diplomática y menos por la vía de las armas, por lo tanto lo mas inteligente es cambiar de estrategia y seguir los pasos (de manera muy inteligente) a la propuesta de Chile de que primero se deben reanudar las relaciones diplomáticas.

 

Ya comenzamos a escuchar voces que manifiestan su desacuerdo con la vieja y ancestral posición boliviana y creo firmemente que se debe formar una nueva corriente de pensadores que promuevan un cambio de nuestra política exterior, siempre bajo el encuadre democrático.

 

No hacerlo, será mantener la postergación de nuestro país, que pudiendo tener en la región de conflicto una posición hegemónica con el gas, mas bien ahora es un invitado  dentro del anillo energético en la región.

 

Creo que vale la pena repensar en este tema.

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