|
El Estado y los
contratos petroleros
Sin duda alguna que todo proceso de negociación debe dar
como resultado la complacencia de ambas partes (win to
win), y al parecer tanto Gobierno como petroleras han
llegado a un acuerdo, enmarcado a cabalidad en la nueva
Ley de Hidrocarburos y con algunas variaciones al
Decreto de Nacionalización 28701, que corresponden a
tratamientos variables, en función a características
particulares de cada campo.
En términos de
rentabilidad para los bolivianos, diremos que en todos
los contratos de operación, el 50% de las utilidades se
quedan para el Estado boliviano, esto se aplica para
megacampos y campos pequeños. Pero también debemos
puntualizar que todas las inversiones ejecutadas por las
transnacionales serán recuperadas en su totalidad y
adicionalmente obtendrán sus utilidades en función a la
producción de hidrocarburos. Por lo tanto, el panorama
para las transnacionales es muy prometedor, ya que sus
utilidades solo responderán a su capacidad de producción
de hidrocarburos, y ahora frente al desafío del nuevo
contrato con Argentina, no podían ser mejores noticias
Por otro lado, diremos
que el mal llamado Decreto de Nacionalización hace
diferencias en los porcentajes adicionales (32%),
dependiendo que tratemos de un megacampo o de un campo
pequeño, o de un campo recién descubierto.
Para el caso de nuevos
campos declarados comerciales, parte de este 32% será
utilizado para el resarcimiento de todos los gastos
efectuados, en un tiempo prudencial, para luego y
dependiendo de la producción ir disminuyendo este 32% y
destinarlo al Estado boliviano, hasta alcanzar el 82% o
mas.
Vemos ahora que el
papel que juega YPFB, es de vital importancia, ya que se
convierte en supervisor de todas las operaciones,
debiendo autorizar los planes de exploración,
perforación, producción, los presupuestos de gasto y su
ejecución, además deberá contar con personal en todas
las operaciones de cada campo, con el fin de supervisar
las operaciones, los presupuestos, las inversiones, los
gastos corrientes, etc, etc. Entendemos que ahora YPFB
deberá duplicar esfuerzos para hacer este seguimiento,
ya que de ello dependerá el buen cumplimiento y
ejecución de los contratos de operación. Si vamos a
devolver todas las inversiones ejecutadas por las
transnacionales, entonces nosotros estamos haciendo el
gasto a cuenta del gas que se encuentre y en este punto
YPFB debe ser muy cauteloso, porque es nuestra plata.
Si bien los titulares
de los contratos son los que definen las políticas a
ejecutar en cada contrato, la tecnología a utilizar, las
inversiones y todo lo concerniente al contrato, YPFB
deberá supervisar y autorizar los mismos.
Queda claro que toda la
producción de hidrocarburos neta es de propiedad del
Estado, quedando YPFB en nombre del estado como único
comercializador de la producción, y es aquí donde YPFB
vuelve a jugar un rol muy importante, ya que dependerá
de la habilidad para negociar la venta de nuestros
recursos a los diferentes mercados limítrofes y mas
alejados, por lo tanto YPFB deberá proyectar una imagen
seria al mundo, brindando confianza tanto a inversores
como a los compradores, entendemos que esto se logra con
un personal idóneo, de larga trayectoria y elevada
moral, para lo cual se debe eliminar la injerencia
política en estos niveles de definición, ya que a nivel
de los mercados internacionales las reglas de juego, se
basan en negociaciones de mutuo beneficio basadas en un
comportamiento ético, y sin interferencias políticas.
El nuevo contrato de
abastecimiento a la Argentina y la firma de los
contratos de operación, ya son cosa del pasado y por
supuesto fueron valoradas en su exacta magnitud, ahora
corresponde continuar el camino para la hacer un
desarrollo sustentable del sector.
Creo que es momento de
dejar trabajar al sector, sin injerencias políticas, que
no hacen otra cosa que añadir elementos que contribuyen
a generar incertidumbre. Es hora de enviar señales
claras y alentadoras al mundo sobre nuestra política
petrolera y obtener los mejores réditos para el estado.
La función del sector
petrolero, es la de generar recursos para el estado, lo
que se hace con los recursos IDH, regalías, etc, no
compete al sector, ya que eso es parte de la política
del actual gobierno, por lo tanto el Ministerio de
Hidrocarburos, YPFB y la Superintendencia de
Hidrocarburos, deben dedicarse a hacer un estricto
control de los contratos de operación, hacer buenos
negocios, compartiendo con las empresas transnacionales,
en una ámbito de seguridad legal y financiera.
|