Javier Jironda Cuba

jironda@entelnet.bo

Enero 2007     

Análisis petrolero 2006 y que esperamos de 2007  

 

Sin duda alguna que el sector petrolero ha tenido en 2006 un comportamiento muy interesante, fruto de varios movimientos sociales que desde hace varios años han pedido estos cambios, con saldos muy lamentables de personas que ofrendaron sus vidas para esto, por lo tanto rendimos un homenaje a todas estas personas que en el anonimato gestaron los resultados que hoy todos los bolivianos podemos comenzar a disfrutar.


El año comenzó con una tarea encomendada por la nueva ley de hidrocarburos y una clara victoria en las urnas del MAS.


Hemos visto, en los primeros meses, un gobierno al que le costo generar resultados, fruto de la inexperiencia del nuevo personal que tomó las riendas del negocio. Pudimos ser testigos de una variedad de discursos de distinto calibre, que lo único que generaba era una mayor desconfianza en el sector, tratando a las transnacionales como si fueran el propio demonio.


También vimos como YPFB no pudo hacer frente a la distribución de combustibles, fruto de improvisaciones que poco a poco tuvieron que ir mejorando, hasta el momento, consideramos que la logística de YPFB en cuanto a la importación de diesel es insuficiente, para el desafío de una agroindustria cruceña que requiere este combustible como motor del sector.


Para Mayo nos presentaron una decreto muy mal llamado de nacionalización, porque no es otra cosa que un decreto que en base a la ley de hidrocarburos modifica el régimen de distribución de los recursos generados por las exportaciones y el mercado interno y una muy sutil invitación a las empresas petroleras capitalizadas a que cedan un porcentaje de sus acciones para que YPFB tome el control de las empresas y otra muy sutil invitación para que las empresas que compraron activos como plantas de refinación y plantas de almacenaje, también puedan ceder (venta) sus acciones, para que YPFB obtenga el control.  En resumen diremos que YPFB toma un papel protagónico, pero no absoluto, en la industria petrolera,


Después del famoso de Decreto de Nacionalización, vimos que YPFB y en general el sector no pudieron afrontar este desafió y deambulaban de un lado para el otro con múltiples promesas de todo calibre, en resumen no se avanzo nada.


Hasta que vimos como la primera autoridad de YPFB se desmoronaba, pese a la férrea defensa del poder ejecutivo en el afán de defender algo indefendible, que aunque no hubiera llegado a consumar un delito, el solo hecho de una suposición, requería una renuncia inmediata, que fue dilatada y que ocasionó un desgaste del sector muy importante.


Después le llegó la hora al ministro que en su afán de generar cambios muy drásticos, optó por el camino de la confrontación con Petrobrás, en una acción a mi juicio muy anticipada, ya que no se habían cumplido pasos previos, debemos resaltar la valiente actitud del ex ministro en una renuncia de carácter ético.


Esta crisis muy profunda del sector, provocó un cambio de rumbo del ejecutivo hacia una actitud mas conciliadora, con nuevas autoridades con visiones mas progresistas acorde a lo que es el mundo petrolero.


Las nuevas autoridades junto al Vicepresidente, tomaron el timón de una nave extraviada y muy extremista, y en una acción muy eficiente firmaron el contrato de venta de gas a la Argentina, que significaba duplicar nuestra capacidad de producción de gas natural, un desafío por demás interesante, que se constituyó en al anzuelo para que las empresas transnacionales puedan firmar los nuevos contratos de operación con el Estado.


La firma de los 44 contratos petroleros y la posterior homologación por el Congreso Nacional, cerraron esta cadena de aciertos y desaciertos.


En el resumen diremos que los aciertos metieron mas goles y el Estado gano este partido. No tenemos comentarios para una oposición que sin rumbo alguno, se perdió en sus contradicciones y no aportó nada.


Lo que quedó para el 2007, es sin duda alguna muy importante, ya que se deben administrar los contratos de operación, y es aquí donde queremos llamar la atención del ejecutivo, ya que el desafío de la exportación de gas a la Argentina, significa una gran inversión de exploración y desarrollo de campos, nuestras reservas probadas de gas natural, nos permiten afrontar el desafío argentino con seguridad de que podremos llegar al nivel de exportaciones previsto.


El punto mas importante y el que nos permitirá convertirnos en un polo de exportación energética, se refiere a que debemos incrementar el nivel de nuestras reservas de gas natural, ya que los acontecimiento mundiales (que los analizaremos en próximos artículos) nos hacen pensar que el gas natural se constituirá en el principal energético mundial, por lo tanto, trabajar en la exploración petrolera debe ser para el 2007 a mi juicio la acción Nº 1 que debe encarar el ejecutivo.


La compra de las acciones de las Capitalizadas y las empresas de refinación y almacenaje, completarán el Decreto de Nacionalización, que debería ser la acción nº 2.


La administración de los contratos de operación debe ser la acción Nº 3, ya que para cumplir la exportación a la Argentina se requieren de inversión en pozos de producción y plantas de tratamiento y gasoductos para su transporte.


Otro tema muy importante y que no fue encarado el 2006 hace referencia a YPFB, que requiere un reestructuración eficiente para hacer frente a los desafíos del 2007, vuelvo a insistir que YPFB debe ser despolitizada y que basta con una presidencia de carácter político y las distintas gerencias técnicas con personal idóneo y sin favores políticos, y además ubicadas en la sede de YPFB, para una mayor efectividad en la toma de decisiones, solo de esta manera podremos asegurar una YPFB (no se debe cambiar el nombre) que pueda afrontar los desafíos de 2007.


Debemos seguir construyendo un sector petrolero, que de la mano de las transnacionales construya en estado moderno y capas de afrontar desafíos y generar un clima de seguridad interna y seguridad externa a todos nuestros posibles compradores, no existe otro camino y los políticos deben entenderlo así.

 

Cerrar Ventana