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Análisis petrolero 2006
y que esperamos de 2007
Sin duda alguna que el sector petrolero ha tenido en
2006 un comportamiento muy interesante, fruto de varios
movimientos sociales que desde hace varios años han
pedido estos cambios, con saldos muy lamentables de
personas que ofrendaron sus vidas para esto, por lo
tanto rendimos un homenaje a todas estas personas que en
el anonimato gestaron los resultados que hoy todos los
bolivianos podemos comenzar a disfrutar.
El año comenzó con una
tarea encomendada por la nueva ley de hidrocarburos y
una clara victoria en las urnas del MAS.
Hemos visto, en los
primeros meses, un gobierno al que le costo generar
resultados, fruto de la inexperiencia del nuevo personal
que tomó las riendas del negocio. Pudimos ser testigos
de una variedad de discursos de distinto calibre, que lo
único que generaba era una mayor desconfianza en el
sector, tratando a las transnacionales como si fueran el
propio demonio.
También vimos como YPFB
no pudo hacer frente a la distribución de combustibles,
fruto de improvisaciones que poco a poco tuvieron que ir
mejorando, hasta el momento, consideramos que la
logística de YPFB en cuanto a la importación de diesel
es insuficiente, para el desafío de una agroindustria
cruceña que requiere este combustible como motor del
sector.
Para Mayo nos
presentaron una decreto muy mal llamado de
nacionalización, porque no es otra cosa que un decreto
que en base a la ley de hidrocarburos modifica el
régimen de distribución de los recursos generados por
las exportaciones y el mercado interno y una muy sutil
invitación a las empresas petroleras capitalizadas a que
cedan un porcentaje de sus acciones para que YPFB tome
el control de las empresas y otra muy sutil invitación
para que las empresas que compraron activos como plantas
de refinación y plantas de almacenaje, también puedan
ceder (venta) sus acciones, para que YPFB obtenga el
control. En resumen diremos que YPFB toma un papel
protagónico, pero no absoluto, en la industria
petrolera,
Después del famoso de
Decreto de Nacionalización, vimos que YPFB y en general
el sector no pudieron afrontar este desafió y
deambulaban de un lado para el otro con múltiples
promesas de todo calibre, en resumen no se avanzo nada.
Hasta que vimos como la
primera autoridad de YPFB se desmoronaba, pese a la
férrea defensa del poder ejecutivo en el afán de
defender algo indefendible, que aunque no hubiera
llegado a consumar un delito, el solo hecho de una
suposición, requería una renuncia inmediata, que fue
dilatada y que ocasionó un desgaste del sector muy
importante.
Después le llegó la
hora al ministro que en su afán de generar cambios muy
drásticos, optó por el camino de la confrontación con
Petrobrás, en una acción a mi juicio muy anticipada, ya
que no se habían cumplido pasos previos, debemos
resaltar la valiente actitud del ex ministro en una
renuncia de carácter ético.
Esta crisis muy
profunda del sector, provocó un cambio de rumbo del
ejecutivo hacia una actitud mas conciliadora, con nuevas
autoridades con visiones mas progresistas acorde a lo
que es el mundo petrolero.
Las nuevas autoridades
junto al Vicepresidente, tomaron el timón de una nave
extraviada y muy extremista, y en una acción muy
eficiente firmaron el contrato de venta de gas a la
Argentina, que significaba duplicar nuestra capacidad de
producción de gas natural, un desafío por demás
interesante, que se constituyó en al anzuelo para que
las empresas transnacionales puedan firmar los nuevos
contratos de operación con el Estado.
La firma de los 44
contratos petroleros y la posterior homologación por el
Congreso Nacional, cerraron esta cadena de aciertos y
desaciertos.
En el resumen diremos
que los aciertos metieron mas goles y el Estado gano
este partido. No tenemos comentarios para una oposición
que sin rumbo alguno, se perdió en sus contradicciones y
no aportó nada.
Lo que quedó para el
2007, es sin duda alguna muy importante, ya que se deben
administrar los contratos de operación, y es aquí donde
queremos llamar la atención del ejecutivo, ya que el
desafío de la exportación de gas a la Argentina,
significa una gran inversión de exploración y desarrollo
de campos, nuestras reservas probadas de gas natural,
nos permiten afrontar el desafío argentino con seguridad
de que podremos llegar al nivel de exportaciones
previsto.
El punto mas importante
y el que nos permitirá convertirnos en un polo de
exportación energética, se refiere a que debemos
incrementar el nivel de nuestras reservas de gas
natural, ya que los acontecimiento mundiales (que los
analizaremos en próximos artículos) nos hacen pensar que
el gas natural se constituirá en el principal energético
mundial, por lo tanto, trabajar en la exploración
petrolera debe ser para el 2007 a mi juicio la acción Nº
1 que debe encarar el ejecutivo.
La compra de las
acciones de las Capitalizadas y las empresas de
refinación y almacenaje, completarán el Decreto de
Nacionalización, que debería ser la acción nº 2.
La administración de
los contratos de operación debe ser la acción Nº 3, ya
que para cumplir la exportación a la Argentina se
requieren de inversión en pozos de producción y plantas
de tratamiento y gasoductos para su transporte.
Otro tema muy
importante y que no fue encarado el 2006 hace referencia
a YPFB, que requiere un reestructuración eficiente para
hacer frente a los desafíos del 2007, vuelvo a insistir
que YPFB debe ser despolitizada y que basta con una
presidencia de carácter político y las distintas
gerencias técnicas con personal idóneo y sin favores
políticos, y además ubicadas en la sede de YPFB, para
una mayor efectividad en la toma de decisiones, solo de
esta manera podremos asegurar una YPFB (no se debe
cambiar el nombre) que pueda afrontar los desafíos de
2007.
Debemos seguir
construyendo un sector petrolero, que de la mano de las
transnacionales construya en estado moderno y capas de
afrontar desafíos y generar un clima de seguridad
interna y seguridad externa a todos nuestros posibles
compradores, no existe otro camino y los políticos deben
entenderlo así.
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