Javier Jironda Cuba

jironda@entelnet.bo

Abril 2007     

Brasil busca independizarse del gas de Bolivia

 

Mientras nosotros nos debatimos en problemas primarios, de firma y protocolización de contratos, para que después recién podamos hacer frente a grandes desafíos como la exploración y explotación, Brasil, fruto del trabajo institucionalizado de Petrobras, esta llevando a cabo sus planes de largo plazo.


Vemos con cierta envidia como Petrobrás, que ya definió la construcción de dos terminales para la regasificación del gas natural líquido (LNG), ahora está encarando las negociaciones para abastecerse de LNG con la empresa Sonatrach, que es la estatal Argelina (África) de petróleo.

 
Esta empresa es la décima segunda en el mundo y la mas importante de África, y acaba de firmar con Petrobras un memoradum de entendimiento que contempla una serie de inversiones en África y en Brasil, además del compromiso de venta de LNG a Petrobras.


Observamos con mucha pena como nuestra posición, que en algún momento pudo haber sido hegemónica en el cono sur, ahora se debilita cada ves mas y ahora debemos competir con el LNG que viene del África.


No nos cabe la menor duda que Brasil ya no apuesta al gas boliviano, ya que la relación con Bolivia es demasiado tormentosa y no permite avizorar un futuro exitoso. Creo que lo máximo que podemos aspirar es a la renovación del contrato de venta de gas al Brasil en los mismos volúmenes que se exportaría al máximo de su capacidad, vale decir 30 millones de metros cúbicos por día (MMM3D).


Brasil requiere en el mediano plazo, por lo menos otros 30 MMM3D y para eso tiene dos opciones el gas boliviano o el gas del mundo globalizado. La inclinación del Brasil por la segunda opción obedece a que en la compra de gas natural,  se debe contar con una certeza en el abastecimiento, además el mismo debe ser seguro en la provisión, sustentable en el tiempo y con precios competitivos y al parecer Brasil ve que Bolivia no cumple estas exigencias


Esto nos debe llamar a la reflexión sobre el destino de nuestra industria petrolera que desde hace décadas no se afirma y por lo tanto no puede despegar.
Esperamos que ahora que se protocolizarán los contratos petroleros, YPFB pueda comenzar a elaborar una estrategia que nos permita recuperar en algo, lo que debería ser nuestra posición en el cono sur como el único abastecedor de gas natural.


Lamentablemente ha pasado tanto tiempo en nuestras peleas internas, que el mundo avanzó a pasos agigantados y con el apoyo tecnológico, vemos ahora que el LNG se convierte en una seria amenaza para los negocios de Bolivia.


Nuestra única alternativa es la de limpiar la casa (YPFB), dotarle de una planta de profesionales idóneos y sobre todo dejarla de manosear políticamente, esto es lo peor que le puede pasar a una empresa petrolera, caer en su totalidad en manos políticas, entendemos el rol político que debe llevar a cabo YPFB, pero no necesariamente debe estar lleno de políticos para alcanzar los objetivos de un gobierno.


Ya no se puede tolerar a presidentes interinos en una empresa que lo menos que necesita es eso y por el contrario requiere una estabilidad y continuidad para su trabajo, por lo tanto es imprescindible dotar a YPFB de autoridades institucionalizadas.

 

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