Ya llevamos un año y 6 meses del nuevo
Gobierno y vemos que aún falta desarrollar
varios desafíos pendientes, que hacen a la
nueva política petrolera. Aunque en realidad
entendemos que no existe una política clara,
sino mas bien existen hitos que el gobierno
se ha propuesto cumplirlos y que no forman
parte de un plan que sea conocido y
entendido por la población.
Escuchamos varias estribillos como el de
recuperar, nacionalizar, nuestra dignidad,
nuestra soberanía, etc, pero nada
relacionado a una visión a corto mediano y
largo plazo del sector petrolero, en
realidad creo que nos gustaría escuchar que
Bolivia quiere insertarse en los mercados
internacionales, que Bolivia pretende ser
uno de los actores mas importantes en Cono
Sur, que dentro de 10 años ya no deberíamos
importar mas diesel, y que para esa época
tendríamos excedentes de gas licuado de
petróleo (GLP) para exportar, que se
pretende duplicar nuestras reservas probadas
de gas natural y petróleo en comparación a
las reservas del año 2003, que para dentro
de 10 años el consumo de gas natural en
Bolivia debería duplicarse, que deberíamos
hacer exploración en áreas no tradicionales,
que YPFB debe convertirse dentro de 5 años
en una empresa reconocida a nivel
internacional, etc, etc.
Lamentablemente, nada de lo anterior sucede,
y lo que hacemos es dar pasos lentos y
dubitativos, que son el fruto de la carencia
de un plan estratégico, que a mi entender
debería ser lo primero que debemos
desarrollar, ya que un plan bien concebido
nos obligaría a cumplirlo en los tiempos
previstos
Pero hasta que esto no suceda, debemos
continuar analizando y sugiriendo temas que
se relacionan con la coyuntura actual, que
es de corto plazo.
Ya lo dijimos en varias oportunidades, que
los procesos de cambio en el sector son
beneficiosos para el país y que los mismos
están fundamentados en los buenos precios
del petróleo y que de seguir con esta
tendencia en los precios, deberíamos pensar
que tenemos buenos tiempos para rato.
No tenemos un plan mediático para hacer
frente al compromiso de exportación de gas a
la Argentina, YPFB debe extremar los
esfuerzos con las empresas contratistas para
viabilizar el compromiso del Estado
Boliviano, de igual manera se debe encarar
en incremento en el consumo interno de gas.
Aún no se cuenta con la mayoría accionaria
en las empresas capitalizadas, por lo tanto
no se podrán implementar los planes del
Estado.
Si el Estado pretendía recuperar toda la
cadena, aún falta la compra de las plantas
de almacenaje de combustibles en el país.
Nos estamos contentando con una mayor
importación de diesel y ahora GLP y Jet
fuel, esto no debe ocurrir, ya que nos puede
provocar un acostumbramiento a la fácil
importación, sin analizar el costo de la
subvención, que ahora por la buena salud de
las finanzas del Estado no se un tema
crítico.
En resumen dentro de los hitos señalados por
el Gobierno, aún falta concretar varios
puntos.
Insistimos en que ahora es cuando deberíamos
contar con un plan establecido que nos fije
las metas y objetivos, que junto a los hitos
pendientes, podrán relanzar el sector
petrolero en los niveles esperados por la
población.