Ing. Javier Jironda

Las consecuencias del pasado

 

>> Por Ing Javier Jironda Cuba
Jironda@entelnet.bo

 
 

Sin duda alguna que hoy todos los bolivianos estamos pagando una factura bastante onerosa, ya que nos falta gas para el consumo interno, además que no tenemos infraestructura para un abastecimiento mayor en el sur y el altiplano.  En forma constante somos testigos de la falta de diesel y gas licuado de petróleo.

 

También tenemos que pagar una factura que nos impide mejorar nuestros ingresos por el IDH de las importaciones de gas natural, ya que la producción de gas natural en la actualidad no puede abastecer a las exportaciones, por lo tanto estamos incurriendo en incumplimientos de contratos y dejando de ganar mas plata.

 

Tenemos una YPFB desconfigurada, en pañales y carente de elementos técnicos idóneos, mas bien ocupada en dotar cargos a los partidarios, contaminándola de elementos políticos que poco van a aportar a este gran desafío como es el de relanzar YPFB.

 

Este estado de las cosas no corresponde la inmediato pasado, sino que tiene connotaciones que datan de 10 años atrás, aquí todos los gobiernos de turno tuvieron algo que ver, con esto estamos absolutamente convencidos que la ingerencia política es la que mató a la gallina de los huevos de oro.

 

Hoy y como dice el título del artículo, todos los bolivianos tenemos que pagar la factura de la improvisación, de la falta de políticas, falta de visión, etc., etc.  Pero el tema no termina con que debemos pagar la factura y aguantarnos con las consecuencias.

 

El tema es que hoy el mundo está atravesando por el pico de mayor desarrollo económico, pero nunca debemos olvidar que esto responde a un ciclo y que en cualquier momento 1 o dos años, la economía del mundo comenzará a enfriarse, con todas las consecuencias que esto acarrea sobre todo a los países pobres que viven de exportar materias primas.

 

Como van las cosas, este año y los siguientes, contaremos con una mayor inversión petrolera en exploración, producción, transporte, infraestructura para poder procesar la mayor producción planificada y hacer frente a nuestros compromisos internos e internacionales.

 

Pero como siempre estamos atrasados y agarramos las colas de todos los acontecimientos, es muy posible que cuando la economía se enfríe, Bolivia cuente con mayores reservas y estará preparada para encarar o cumplir los negocios pactados.  Y es aquí donde seguiremos pagando la factura, ya que para entonces los precios del petróleo no serán tan altos como los actuales y por consiguiente en nuestro mejor momento es muy posible que no podamos obtener todas las ganancias previstas.

 

Es aquí donde el modelo petrolero en Bolivia puede hacer aguas frente a una posible bajada drástica de los precios del petróleo, ya que los altos niveles impositivos actuales con los bajos precios, aniquilarán a las empresas contratistas y otra vez bajará el nivel de las inversiones y es muy posible que para atraer las inversiones se tenga que modificar el nivel impositivo actualmente vigente.  Y como siempre los bolivianos seguiremos pagando las facturas.

Personalmente quisiera estar equivocado en mi análisis, es mas deseo estar equivocado, pero de lo que estoy seguro es que nosotros seguiremos saldando las facturas, postergando nuestro desarrollo.

 

Seguiremos como exportadores de materias primas y con muy poca inversión en procesos de transformación de las materias primas que aporten un mayor valor agregado, que es lo que debiéramos hacer para hacer frente cuando la bonanza mundial ponga freno de mano.

 

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