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Todos conocemos las causas por las que
los precios del petróleo están en valores nunca pensados
hace tres años, también conocemos que la demanda está
ligeramente por encima de la oferta y que el mercado del
petróleo está pasando por una crisis que parece va a ser
de largo plazo.
El consumo diario de petróleo del mundo
está oscilando entre los 85 millones de barriles por día
(MBD), la producción de la OPEC para noviembre de 2005
alcanzó a los 35 (MBD), esto nos dice que
aproximadamente un 40% del petróleo mundial proviene de
la OPEC, las previsiones indican que la producción
mundial de petróleo de los países no OPEC comenzará a
declinar y se espera que la OPEC pueda cubrir la demanda
con una mayor producción. Esta situación favorecerá a la
OPEC, porque seguirá controlando el nivel de los precios
en función a su producción.
Se espera que para el 2030 la demanda de
petróleo sea de 110 (MBD) y para entonces la OPEC
estaría entregando 47 (MBD) casi el 43 %, esto confirma
la dependencia mundial de la OPEC. Por otro lado la
demanda mundial de energía total (gas, líquido, carbón y
otros) crecerá en un 50% para el año 2030 impulsado por
el crecimiento económico y poblacional.
Si bien la producción y la demanda de
gas natural crecerán a un ritmo mayor que el de los
líquidos, no por esto debemos descuidar el petróleo
líquido.
Desde hace muchos años existe un déficit
de destilados pesados (diesel) en latinoamérica y se
estima que este déficit se mantendrá por buenos años
mas, esta situación agrava nuestra posición como
importadores de diesel, ya que los precios de
importación son a precios internacionales y además
tenemos escasés de los mismos.
Si bien el gas natural será muy
importante para los próximos años, los líquidos seguirán
siendo importantes, por lo tanto la producción de
petróleo debe seguir siendo impulsada.
En Bolivia tenemos por lo menos un 90%
de áreas con potencial petrolero sin haber sido
exploradas, esto significa que podemos estar viviendo
sobre un terreno muy rico en hidrocarburos, tal como ya
sucede con el gas natural.
Por lo tanto se requiere un impulso muy
grande para la exploración petrolera, para esto
precisamos contar con socios que nos aporten nueva
tecnología en exploración petrolera y capitales frescos,
nuestras extensas áreas potenciales en petróleo son, sin
duda alguna, un atractivo para las inversiones.
Los beneficios de una masiva campaña de
exploración petrolera nos podrán incrementar nuestras
reservas tanto de líquidos como de gases, con lo que se
podrán plasmar los proyectos de industrialización, la
masificación del consumo, la exportación del mismo y por
último podremos abastecer al consumo interno de
líquidos, evitando la importación de combustibles.
En este punto el uso de tecnología de
punta es vital para el éxito, y es aquí donde
verdaderamente nos transformamos en país dependiente de
esta. Para aminorar el impacto de la transferencia
tecnológica, se debe recurrir no solo a las empresas
transnacionales, sino a gobiernos que tienen muy
desarrollada su industria petrolera, en este caso si se
trata de gobierno a gobierno, se espera que el costo de
la transferencia tecnológica sea más conveniente a
nuestros intereses.
Creo necesario elaborar un plan nacional
hidrocarburifero que se plasme en una política nacional,
en la cual la exploración petrolera debe ser uno de sus
pilares mas importantes, este punto es el único que
podrá dar una sostenibilidad de largo plazo al sector y
de esta manera podremos asegurar la energía y riqueza
para las futuras generaciones.
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