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Luis Carlos Kinn |
La demanda
está en franco crecimiento al expandirse la actividad agrícola, es uno de los
principales elementos que salta a la vista. La economía ha mostrado cierta
estabilidad y algunos índices de repuntes como en el sector de la construcción,
pero no hubo ninguna producción adicional de petróleo, que pueda compensar el
aumento de demanda de diesel.
La única
alternativa que tenemos en este momento es importar, lo que significa que somos
un país dependiente, aunque importemos desde Venezuela, desde Brasil o
Argentina, somos un país sin seguridad energética, por lo tanto nuestra economía
está permanentemente en riesgo.
La
alternativa a mediano plazo es producir nuestro propio diesel, es decir
biodiesel. La segregación de líquidos, la conversión vehicular a GNV, son
medidas que ayudan a paliar este problema, pero no son la solución definitiva.
La única alternativa para ello es el GTL.
Esta es
una alternativa que por un lado resuelve el problema de la seguridad energética
y por otro lado nos potencia como país exportador de diesel ecológico.
La
importación del diesel venezolano, nos ayuda a no depender de un solo país para
importar diesel, y nos desligamos de un serio problema. Sin embargo no deja de
ser una alternativa subsidiada con efectos negativos.
PROYECTO DE GTL
Por otro
lado, Kinn indicó que el proyecto para la instalación de plantas de GTL está en
proceso de tramitación para que en corto tiempo pueda comenzar la producción. Ya
contamos con las condiciones necesarias bajo la actual Ley de Hidrocarburos.
Desde el punto de vista jurídico y económico, este proyecto ya tiene todo el
respaldo.
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