La disyuntiva de elegir entre la centralización y el
desarrollo es un tema vital en la agenda del
Departamento de La Paz, que el pasado 16 de Julio
conmemoró los 197 años de la gesta libertaria de 1789
que promovió Pedro Domingo Murillo, protomártir de la
independencia de Bolivia.
Energy Press no ha
querido estar ausente en este aniversario y vio la mejor
manera de contribuir al crecimiento del departamento,
haciendo conocer algo de lo que tiene para alcanzar,
como región, su desarrollo y progreso regional.
Las páginas que se han
preparado (4,5,6,10,11) pretenden, en este sentido, dar
a conocer las potencialidades que tiene La Paz como
departamento: riqueza petrolera y minera, claro está sin
obviar el resto de las actividades económicas que
complementan el aparato productivo regional y nacional.
El Departamento de La
Paz tiene una superficie de 133.985 kilómetros cuadrados
y 2,595,607 habitantes y está dividido en 18 provincias.
La Paz, como
departamento, está administrado por el Prefecto que es
el representante del poder ejecutivo y encargado del
cumplimiento de las leyes, mantenimiento de caminos y
bienestar de los habitantes en general. En orden de
jerarquía le sigue el Alcalde Municipal, encargado de
proporcionar los servicios básicos a la capital y
municipios. Las provincias tienen como administrador al
Subprefecto y en los cantones está el Corregidor.
A pesar que aloja en su
seno a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, La Paz es
uno de los departamentos más deprimidos económicamente y
tiene los niveles más elevados de pobreza urbana y rural
del país.
La sede de Gobierno
ocupa, además, el primer lugar en lo que respecta a
presión tributaria. El promedio está por el orden del
19,97% seguida de Santa Cruz con el 14,3% y Cochabamba
con el 7,1%.
Por lo tanto, La Paz se
constituye en el primer contribuyente del Servicio de
Impuestos Nacionales (SIN) con cerca del 30%, después se
encuentra Santa Cruz con el 23% y Cochabamba con el 17%.
Esto significa que de
100 bolivianos recaudados por la administración
tributaria, 47 se originan en el departamento de La Paz,
lo que constituye un importante ingreso para el Tesoro
General de la Nación (TGN).
El índice de pobreza en
La Paz, también es alarmante. Información oficial
difundida por el Ministerio de Hacienda señala que la
región concentra aproximadamente el 66,2% del total
nacional, frente a Santa Cruz que tiene el 38% y
Cochabamba cerca del 55%.
La pobreza marca agenda
en el departamento que sintetiza Bolivia, debido a que
tiene pisos ecológicos que van desde el altiplano,
pasando por los valles, hasta llegar al trópico.
Como parte de la faja
polimetálica que se extiende a lo largo y ancho de la
cordillera occidental y parte de la cordillera oriental,
La Paz tiene riqueza mineral que tiene al oro y estaño
como sus máximos exponentes.
Hacia el Norte, la
región tiene grandes posibilidades además de hallar
reservas importantes de gas y petróleo.
La producción agrícola
y las inmensas riquezas forestales, complementan un
escenario propicio para que La Paz pueda sentar,
finalmente, su desarrollo regional, alejada de la
influencia del poder central sobre su presente y futuro.
En el referéndum
vinculante del pasado 2 de julio, referido a la vigencia
o no de las autonomías departamentales, La Paz decidió,
sin embargo, seguir ligado al vientre del Poder
Ejecutivo. Parece ilógico pensar que la población decida
ir contra su propio desarrollo, pero sucedió lo que
menos se esperaba, perdió el SI y ganó el NO.
El Prefecto del
Departamento de La Paz, José Luis Paredes, advirtió que
con el resultado perdió la región y postergó, por un
tiempo más, su desarrollo y progreso local.