La Paz, entre la centralización y el desarrollo

Opinión 302

17/07/2006     

 

La disyuntiva de elegir entre la centralización y el desarrollo es un tema vital en la agenda del Departamento de La Paz, que el pasado 16 de Julio conmemoró los 197 años de la gesta libertaria de 1789 que promovió Pedro Domingo Murillo, protomártir de la independencia de Bolivia.


Energy Press no ha querido estar ausente en este aniversario y vio la mejor manera de contribuir al crecimiento del departamento, haciendo conocer algo de lo que tiene para alcanzar, como región, su desarrollo y progreso regional.


Las páginas que se han preparado (4,5,6,10,11) pretenden, en este sentido, dar a conocer las potencialidades que tiene La Paz como departamento: riqueza petrolera y minera, claro está sin obviar el resto de las actividades económicas que complementan el aparato productivo regional y nacional.


El Departamento de La Paz tiene una superficie de 133.985 kilómetros cuadrados y 2,595,607 habitantes y está dividido en 18 provincias.


La Paz, como departamento, está administrado por el Prefecto que es el representante del poder ejecutivo y encargado del cumplimiento de las leyes, mantenimiento de caminos y bienestar de los habitantes en general. En orden de jerarquía le sigue el Alcalde Municipal, encargado de proporcionar los servicios básicos a la capital y municipios. Las provincias tienen como administrador al Subprefecto y en los cantones está el Corregidor.


A pesar que aloja en su seno a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, La Paz es uno de los departamentos más deprimidos económicamente y tiene los niveles más elevados de pobreza urbana y rural del país.


La sede de Gobierno ocupa, además, el primer lugar en lo que respecta a presión tributaria. El promedio está por el orden del 19,97% seguida de Santa Cruz con el 14,3% y Cochabamba con el 7,1%.


Por lo tanto, La Paz se constituye en el primer contribuyente del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) con cerca del 30%, después se encuentra Santa Cruz con el 23% y Cochabamba con el 17%.


Esto significa que de 100 bolivianos recaudados por la administración tributaria, 47 se originan en el departamento de La Paz, lo que constituye un importante ingreso para el Tesoro General de la Nación (TGN).


El índice de pobreza en La Paz, también es alarmante. Información oficial difundida por el Ministerio de Hacienda señala que la región concentra aproximadamente el 66,2% del total nacional, frente a Santa Cruz que tiene el 38% y Cochabamba cerca del 55%.


La pobreza marca agenda en el departamento que sintetiza Bolivia, debido a que tiene pisos ecológicos que van desde el altiplano, pasando por los valles, hasta llegar al trópico.


Como parte de la faja polimetálica que se extiende a lo largo y ancho de la cordillera occidental y parte de la cordillera oriental, La Paz tiene riqueza mineral que tiene al oro y estaño como sus máximos exponentes.


Hacia el Norte, la región tiene grandes posibilidades además de hallar reservas importantes de gas y petróleo.


La producción agrícola y las inmensas riquezas forestales, complementan un escenario propicio para que La Paz pueda sentar, finalmente, su desarrollo regional, alejada de la influencia del poder central sobre su presente y futuro.


En el referéndum vinculante del pasado 2 de julio, referido a la vigencia o no de las autonomías departamentales, La Paz decidió, sin embargo, seguir ligado al vientre del Poder Ejecutivo. Parece ilógico pensar que la población decida ir contra su propio desarrollo, pero sucedió lo que menos se esperaba, perdió el SI y ganó el NO.


El Prefecto del Departamento de La Paz, José Luis Paredes, advirtió que con el resultado perdió la región y postergó, por un tiempo más, su desarrollo y progreso local.

 

 

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