Por: Dante N.Pino Archondo
A estas alturas del debate,
permítanme plantear algunas verdades:
¿Para
qué se convocó a una Asamblea Constituyente?
Para redactar una nueva
constitución.
¿Por
qué?
Por que el Estado
Nacional creado en 1826 y sus posteriores reformas
constitucionales, ya no garantizan el pacto social de
estabilidad democrática e institucionalidad para que
nuestra sociedad pueda vivir en paz y desarrollarse
¿Entonces, la nueva constitución garantizará la
estabilidad institucional, democrática y permitirá un
desarrollo social?
No. Pero es la única
manera de que todos (sociedad) nos pongamos de acuerdo
en reglas de convivencia básicas, principios en los que
creemos y valores que defendemos como nuestros. Todo
bajo el respeto a sostener y hacer cumplir lo acordado.
En realidad si el
conjunto social, no respeta lo que se acuerda, ni la
constitución ni nadie podrían garantizar nada.
La ciencia social, nos
enseña, que para imponer una visión de país, se necesita
que exista una hegemonía social y política, capaz de
ideo logizar al conjunto social sobre la conveniencia de
vivir y desarrollarse de acuerdo a esa visión. Por
ejemplo en 1952, se estableció un nuevo contenido del
Estado, desalojando a la burguesía minera y latifundista
por la burguesía burocrática que aglutinó a obreros y
campesinos, al compás de cambios substanciales en la
estructura estatal.
En octubre de 2003, no
se produjo una revolución, sino un levantamiento que
aceptó la continuidad del proceso democrático
establecido en las elecciones del 2002. Por tanto no
hubo vencedores ni vencidos, lo único que se hizo fue
quebrar el orden constitucional y reavivarlo mediante un
acuerdo para convocar a un nuevo pacto social mediante
la Asamblea Constituyente, partiendo del hecho
comprobado por el cual el Estado dejó de tener autoridad
para manejar los destinos nacionales.
¿Qué
pasa ahora entonces?
Que el Gobierno del MAS
cree que es el resultado de una revolución armada, y por
tanto puede imponer su visión nacional. Lo cual es un
error básico. Al no ser así, existe un conjunto social
que le obliga a negociar y pactar una nueva
Constitución. Eso implica que no hay visión hegemónica.
Lo que tendremos en todo caso será una visión basada en
acuerdos. El MAS parece no aceptar esta situación y
desea imponer. Imponer cambiando sin cambiar. Es decir,
volcando la base que ahora esta arriba, hacía abajo. Los
que estaban abajo ahora se encuentran arriba y hacen lo
mismo que los anteriores. Eso no es cambio, en el
sentido revolucionario. Es modificar lo que se tiene.
¿Qué podemos esperar?
La disolución de la
Asamblea Constituyente. No hay posibilidad de pactar y
acordar los elementos centrales de una Constitución que
respete la visión liberal y globalizadora de unos, con
la visión centralizada, socialista y estatal de los
otros. Estamos frente a posiciones antagónicas sobre lo
que debe ser la visión nacional. Esto se resuelve de una
sola manera. Con vencedores y vencidos. La sociedad
civil, deberá confrontar sus intereses reales con las
posiciones ideológicas que están en juego y tomar parte.
No hay espacios para el centralismo. Los que juegan al
centro pierden. Porque el centro en las actuales
circunstancias no es equilibrio. Se necesita hegemonía.
Y no hay un poquito de hegemonía de unos con otro
poquito de hegemonía de otros.
¿Tenemos una Asamblea
Constituyente soberana o tutelada?
Los partidos políticos
y agrupaciones ciudadanas, han sido vehículos para la
elección de los constituyentes. Una vez concluido el
viaje, debían dejar a estos que caminen con total
libertad. Es decir los constituyentes no pueden ni deben
aceptar tutelajes de nadie. Deben erigirse como Poder
Supremo y defender su soberanía. Lo que no se ha
producido ni dejará de existir. Tenemos unos
constituyentes sometidos a la voluntad de sus verdaderos
mandantes, que no es el pueblo soberano, sino los Jefes
de Partido. Constituyentes de esa calidad, no pueden
pretender ser rectores de un proceso de reconstitución
social e institucional. Por tanto han perdido autoridad
moral y social para el ejercicio de sus funciones.
Tenemos los constituyentes del MAS, los constituyentes
de PODEMOS o de los del MNR. Como se pude ver, son de
esos partidos políticos. No se dice los constituyentes
nacionales. No asumen ellos ni les permiten tener la
cualidad de constituyentes nacionales.
Por eso afirmo que esta
Asamblea se disolverá dejando la crisis de Estado en
peores condiciones de antes de octubre de 2003.