Poder Constituido vs Poder Constituyente

 

Opinión 310

11/09/2006     

 

Por: Dante N.Pino Archondo

 

A estas alturas del debate, permítanme plantear algunas verdades:
¿Para qué se convocó a una Asamblea Constituyente?
Para redactar una nueva constitución.

¿Por qué?
Por que el Estado Nacional creado en 1826 y sus posteriores reformas constitucionales, ya no garantizan el pacto social de estabilidad democrática e institucionalidad para que nuestra sociedad pueda vivir en paz y desarrollarse

¿Entonces, la nueva constitución garantizará la estabilidad institucional, democrática y permitirá un desarrollo social?
No. Pero es la única manera de que todos (sociedad) nos pongamos de acuerdo en reglas de convivencia básicas, principios en los que creemos y valores que defendemos como nuestros. Todo bajo el respeto a sostener y hacer cumplir lo acordado.
En realidad si el conjunto social, no respeta lo que se acuerda, ni la constitución ni nadie podrían garantizar nada.
La ciencia social, nos enseña, que para imponer una visión de país, se necesita que exista una hegemonía social y política, capaz de ideo logizar al conjunto social sobre la conveniencia de vivir y desarrollarse de acuerdo a esa visión. Por ejemplo en 1952, se estableció un nuevo contenido del Estado, desalojando a la burguesía minera y latifundista por la burguesía burocrática que aglutinó a obreros y campesinos, al compás de cambios substanciales en la estructura estatal.
En octubre de 2003, no se produjo una revolución, sino un levantamiento que aceptó la continuidad del proceso democrático establecido en las elecciones del 2002. Por tanto no hubo vencedores ni vencidos, lo único que se hizo fue quebrar el orden constitucional y reavivarlo mediante un acuerdo para convocar a un nuevo pacto social mediante la Asamblea Constituyente, partiendo del hecho comprobado por el cual el Estado dejó de tener autoridad para manejar los destinos nacionales.

¿Qué pasa ahora entonces?
Que el Gobierno del MAS cree que es el resultado de una revolución armada, y por tanto puede imponer su visión nacional. Lo cual es un error básico. Al no ser así, existe un conjunto social que le obliga a negociar y pactar una nueva Constitución. Eso implica que no hay visión hegemónica. Lo que tendremos en todo caso será una visión basada en acuerdos. El MAS parece no aceptar esta situación y desea imponer. Imponer cambiando sin cambiar. Es decir, volcando la base que ahora esta arriba, hacía abajo. Los que estaban abajo ahora se encuentran arriba y hacen lo mismo que los anteriores. Eso no es cambio, en el sentido revolucionario. Es modificar lo que se tiene.

¿Qué podemos esperar?
La disolución de la Asamblea Constituyente. No hay posibilidad de pactar y acordar los elementos centrales de una Constitución que respete la visión liberal y globalizadora de unos, con la visión centralizada, socialista y estatal de los otros. Estamos frente a posiciones antagónicas sobre lo que debe ser la visión nacional. Esto se resuelve de una sola manera. Con vencedores y vencidos. La sociedad civil, deberá confrontar sus intereses reales con las posiciones ideológicas que están en juego y tomar parte. No hay espacios para el centralismo. Los que juegan al centro pierden. Porque el centro en las actuales circunstancias no es equilibrio. Se necesita hegemonía. Y no hay un poquito de hegemonía de unos con otro poquito de hegemonía de otros.

¿Tenemos una Asamblea Constituyente soberana o tutelada?
Los partidos políticos y agrupaciones ciudadanas, han sido vehículos para la elección de los constituyentes. Una vez concluido el viaje, debían dejar a estos que caminen con total libertad. Es decir los constituyentes no pueden ni deben aceptar tutelajes de nadie. Deben erigirse como Poder Supremo y defender su soberanía. Lo que no se ha producido ni dejará de existir. Tenemos unos constituyentes sometidos a la voluntad de sus verdaderos mandantes, que no es el pueblo soberano, sino los Jefes de Partido. Constituyentes de esa calidad, no pueden pretender ser rectores de un proceso de reconstitución social e institucional. Por tanto han perdido autoridad moral y social para el ejercicio de sus funciones. Tenemos los constituyentes del MAS, los constituyentes de PODEMOS o de los del MNR. Como se pude ver, son de esos partidos políticos. No se dice los constituyentes nacionales. No asumen ellos ni les permiten tener la cualidad de constituyentes nacionales.
Por eso afirmo que esta Asamblea se disolverá dejando la crisis de Estado en peores condiciones de antes de octubre de 2003.

 

 

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