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Por: Ing. Javier Jironda Cuba
jironda@entelnet.bo
El tema de la integración con Chile fue un tema que lo
abordé con bastante frecuencia, sobre todo porque
debemos adoptar una nueva propuesta comercial con este
país hermano, y dejar de lado nuestro chauvinismo
fanático de retorno al mar, como un discurso que lo
tenemos desde niños y no ha hecho otra cosa que crear
rechazo a nuestro vecino.
Y es que ahora debemos
ser atrevidos en nuestro pensamiento y debemos dejar de
lado el falso discurso vacío de retorno al mar solo
porque debemos retornar al mar. Llevamos décadas con
este discurso y no hemos conseguido avanzar ni un solo
milímetro, entonces es imprescindible cambiar la
estrategia, porque la anterior no sirvió de nada, para
lo cual tenemos el beneficio de la duda de qué nos podrá
pasar con una nueva estrategia.
Sin dejar de lado
nuestro anhelado retorno a las costas del Océano
Pacífico, consideramos que la única forma por la cual
podremos tener mayores oportunidades de acceder al mar,
es por el camino de la integración económica, cultural,
de los pueblos, etc, etc y romper el mito de que primero
el mar y lo demás viene por añadidura (que es primero,
¿el huevo o la gallina?).
No podemos entender
como nuestro vecino esté efectuando grandes inversiones
para regasificar gas natural líquido (LNG) proveniente
de los mercados internacionales, a precios mas caros y
con el objetivo de asegurar la provisión de energía para
su desarrollo en el largo plazo. ¿Cómo es que en estas
circunstancias de gran demanda de Chile, este país ni
por si acaso piensa que Bolivia pueda ser su proveedor
natural de gas?. Pero, lamentable esta es nuestra
realidad y ahora debemos partir de este punto y ver como
avanzamos.
Por añadidura tenemos
el candado del referéndum que nos dice que el tema es
gas por mar, si o sí. Que nos pasa?
Estamos dejando pasar
nuestra mejor oportunidad de convertirnos en el centro
de distribución energética en el cono sur. Acordémonos
del famoso anillo energético promovido por Chile, donde
en un principio no fuimos tomados en cuenta.
Por todos los
antecedentes mencionados, considero imprescindible
retomar los vínculos comerciales y multilaterales con
Chile de manera efectiva, para esto tenemos varias
opciones dentro del campo de la energía, podemos vender
gas natural (Candado del referéndum), o podemos vender
energía eléctrica con generación térmica (gas natural),
además de hidroelectricidad.
Por supuesto que esto
no es fácil, ya que se requieren de inversiones, pero lo
mas importante es convencer a Chile que Bolivia puede
ser su aliado energético, confiable, y de largo plazo,
que si bien nunca dejaremos de lado nuestra demanda
marítima, por lo menos esperamos que una integración sin
restricciones, nos podrá abrir mejores oportunidades de
acceso al mar.
Para esto, primero
debemos arreglar la casa. Lo cual quiere decir que
debemos contar con políticas de estado coherentes y de
largo plazo, que deban ser cumplidas por todos los
gobiernos de turno, de manera que podamos cambiar la
forma como nos ven desde afuera, un país altamente
inestable, lleno de conflictos, que no respeta las
inversiones, etc, etc.
Realmente lo que nos
falta es mucho, pero debemos rescatar que la firma de
los contratos petroleros y el contrato de venta de gas a
la Argentina, son verdaderos puntos de inflexión que nos
permitirán mejorar la imagen en el exterior. Lo mas
importante son las señales de seriedad en los negocios,
bajo un marco legal que asegure el largo plazo de los
negocios.
Sin lugar a dudas que
debemos hacer camino al andar, pero creo que esto es
mucho mejor que seguir soñando con un retorno al mar,
porque así nos dijeron desde niños, pero ahora ya
grandes vemos que nada sacamos con eso. Creo que es hora
de cambiar, este gobierno dice ser de cambio, y vemos
algunos atisbos de acercamiento con Chile. Alentamos
estas acciones y esperemos que sean atrevidas, ya que
debemos cambiar nuestra estrategia en 180 grados.
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