La hora de YPFB

 

Opinión 322

04/12/2006     

 

Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco
 

La llamada nacionalización de los hidrocarburos es un proceso de toma de control del Estado de las diferentes actividades de la industria petrolera que todavía no ha concluido. Hasta la fecha YPFB es la segunda accionista más grande de: CHACO S.A., ANDINA S.A. y TRANSREDES S.A., todavía no la mayoría, participa en los directorios e inclusive tiene sus propios síndicos en esas empresas. Esta a punto, tan pronto el legislativo apruebe, de contar con 44 contratos de operación con las mismas empresas que ejercían 71 contratos de riesgo compartido. Además por el decreto 28701 de nacionalización ya debe haber recibido casi 200 millones de dólares por concepto de la tasa adicional del 32% de los ingresos que se impuso a los campos, San Alberto y San Antonio de donde se origina el 70% del gas exportado al Brasil, por que la ley 3058 se olvido destinarle fondos y solo le asigna un sin numero de responsabilidades. Le falta además lograr el control de las refinerías y la compañía logística.


Indudablemente la etapa  fundamental consistía en  mantener la producción y exploración bajo los enunciados nacionalizadores y las normas de la ley 3058. Eso se ha logrado con la firma de los contratos y es a raíz del contenido de esos documentos que la Hora de YPFB  ha llegado.


En forma muy resumida. Los contratos son con las mismas áreas y compañías  anteriores y casi todos por los próximos 30 años. Toda la producción es entregada a YPFB en un lugar convenido en la superficie. De ahí en adelante YPFB dispone destinos y conviene precios, pagando el transporte de los hidrocarburos hasta los mercados. Del total de los ingresos por ventas YPFB destina el 50% para el pago de regalías, participaciones y el impuesto directo a los hidrocarburos (IDH). Con el 50% restante, una porción o total, YPFB paga los Costos Reembolsables de la compañía productora. Debiendo existir un saldo, de esa porción YPFB paga una retribución a la empresa y el último saldo entra a sus arcas.


En ese proceso YPFB es responsable de todo,  debe aprobar que pozos se perforan para tener producción y cuanto pueden o deben costar. Una vez lograda la producción debe supervisar que los volúmenes que se le  entregan son los correctos y obtenidos con sanas prácticas de operación de campos. YPFB al pagar los fletes de esa producción hasta los mercados, tiene que supervisar ese proceso. Ahora viene lo importante, la distribución de los ingresos para el Estado. El valor ($$) de su 50% depende no solo de una estricta supervisión de los volúmenes entregados si no también de los precios de venta y condiciones de pago que YPFB hubiera acordado. Los montos que se paguen a las empresas de los gastos realizados para lograr la producción (Costos Reembolsables) deben ser aprobados por YPFB siguiendo un meticuloso procedimiento detallado en los anexos de los contratos. La parte mas sencilla es el último pago a las empresas que es fruto de un cálculo sobre los datos supervisados anteriores, y naturalmente el saldo final,  ese saldo  para YPFB.


No es el propósito de estas líneas entrar en discusión de cual será el porcentaje para el país. La intención, que para ahora ya debe ser obvia, es mostrar que la responsabilidad y el poder de YPFB serán enormes.


En tal sentido algunas observaciones, YPFB tendrá que aprender a fiscalizar empresas petroleras modernas, con servicios tercia rizados a precios de mercado. Esas empresas le plantearan aprobar planes y presupuestos despojados de propósitos políticos. Nada de pozos en cada efeméride departamental. Debe presenciar  procesos de decisiones técnico - económicas delicados e importantes. En síntesis al supervisar el funcionamiento de las empresas para el efecto de aprobar sus Costos Reembolsables estará sometiendo su personal a una especie de entrenamiento en el trabajo. Aspecto que no debe preocupar y menos ofender, sino pregunten a sus cercanos amigos de PDVSA como ellos nacionalizaron el petróleo en Venezuela y cuanto les costó.


Ahora algunas advertencias. YPFB no debería intentar actividades operativas por si sola en los primeros años. Realizar exploraciones, perforar pozos, operar plantas, es mejor  que lo hagan quienes vinieron para eso, de los cuales se debe aprender.


Lo anterior lleva a la recomendación que se proteja a YPFB del Estado. YPFB no debe ser utilizado para dar “pegas” o canongías, si no  como decía un agudo observador amigo: YPFB tendrá  regimientos de correligionarios munidos de “Lap Tops” y  sellos en el bolsillo,  por que esos funcionarios ejercerán sus labores entre picantes y cervezas para no mencionar otros lugares mas pecaminosos.


Final, lo anterior requiere un  apoyo y protección no partidariamente interesado del gobierno, cualquiera  que sea, por que el tema es  por 30 años. Final de finales, todo lo anterior recomienda contar con un ente regulador con suficiente independencia y personalidad que pueda prevenir excesos de YPFB y del gobierno de turno.

 

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