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Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco
La llamada nacionalización de los hidrocarburos es un
proceso de toma de control del Estado de las diferentes
actividades de la industria petrolera que todavía no ha
concluido. Hasta la fecha YPFB es la segunda accionista
más grande de: CHACO S.A., ANDINA S.A. y TRANSREDES
S.A., todavía no la mayoría, participa en los
directorios e inclusive tiene sus propios síndicos en
esas empresas. Esta a punto, tan pronto el legislativo
apruebe, de contar con 44 contratos de operación con las
mismas empresas que ejercían 71 contratos de riesgo
compartido. Además por el decreto 28701 de
nacionalización ya debe haber recibido casi 200 millones
de dólares por concepto de la tasa adicional del 32% de
los ingresos que se impuso a los campos, San Alberto y
San Antonio de donde se origina el 70% del gas exportado
al Brasil, por que la ley 3058 se olvido destinarle
fondos y solo le asigna un sin numero de
responsabilidades. Le falta además lograr el control de
las refinerías y la compañía logística.
Indudablemente la
etapa fundamental consistía en mantener la producción
y exploración bajo los enunciados nacionalizadores y las
normas de la ley 3058. Eso se ha logrado con la firma de
los contratos y es a raíz del contenido de esos
documentos que la Hora de YPFB ha llegado.
En forma muy resumida.
Los contratos son con las mismas áreas y compañías
anteriores y casi todos por los próximos 30 años. Toda
la producción es entregada a YPFB en un lugar convenido
en la superficie. De ahí en adelante YPFB dispone
destinos y conviene precios, pagando el transporte de
los hidrocarburos hasta los mercados. Del total de los
ingresos por ventas YPFB destina el 50% para el pago de
regalías, participaciones y el impuesto directo a los
hidrocarburos (IDH). Con el 50% restante, una porción o
total, YPFB paga los Costos Reembolsables de la compañía
productora. Debiendo existir un saldo, de esa porción
YPFB paga una retribución a la empresa y el último saldo
entra a sus arcas.
En ese proceso YPFB es
responsable de todo, debe aprobar que pozos se perforan
para tener producción y cuanto pueden o deben costar.
Una vez lograda la producción debe supervisar que los
volúmenes que se le entregan son los correctos y
obtenidos con sanas prácticas de operación de campos.
YPFB al pagar los fletes de esa producción hasta los
mercados, tiene que supervisar ese proceso. Ahora viene
lo importante, la distribución de los ingresos para el
Estado. El valor ($$) de su 50% depende no solo de una
estricta supervisión de los volúmenes entregados si no
también de los precios de venta y condiciones de pago
que YPFB hubiera acordado. Los montos que se paguen a
las empresas de los gastos realizados para lograr la
producción (Costos Reembolsables) deben ser aprobados
por YPFB siguiendo un meticuloso procedimiento detallado
en los anexos de los contratos. La parte mas sencilla es
el último pago a las empresas que es fruto de un cálculo
sobre los datos supervisados anteriores, y naturalmente
el saldo final, ese saldo para YPFB.
No es el propósito de
estas líneas entrar en discusión de cual será el
porcentaje para el país. La intención, que para ahora ya
debe ser obvia, es mostrar que la responsabilidad y el
poder de YPFB serán enormes.
En tal sentido algunas
observaciones, YPFB tendrá que aprender a fiscalizar
empresas petroleras modernas, con servicios tercia
rizados a precios de mercado. Esas empresas le
plantearan aprobar planes y presupuestos despojados de
propósitos políticos. Nada de pozos en cada efeméride
departamental. Debe presenciar procesos de decisiones
técnico - económicas delicados e importantes. En
síntesis al supervisar el funcionamiento de las empresas
para el efecto de aprobar sus Costos Reembolsables
estará sometiendo su personal a una especie de
entrenamiento en el trabajo. Aspecto que no debe
preocupar y menos ofender, sino pregunten a sus cercanos
amigos de PDVSA como ellos nacionalizaron el petróleo en
Venezuela y cuanto les costó.
Ahora algunas
advertencias. YPFB no debería intentar actividades
operativas por si sola en los primeros años. Realizar
exploraciones, perforar pozos, operar plantas, es mejor
que lo hagan quienes vinieron para eso, de los cuales se
debe aprender.
Lo anterior lleva a la
recomendación que se proteja a YPFB del Estado. YPFB no
debe ser utilizado para dar “pegas” o canongías, si no
como decía un agudo observador amigo: YPFB tendrá
regimientos de correligionarios munidos de “Lap Tops” y
sellos en el bolsillo, por que esos funcionarios
ejercerán sus labores entre picantes y cervezas para no
mencionar otros lugares mas pecaminosos.
Final, lo anterior
requiere un apoyo y protección no partidariamente
interesado del gobierno, cualquiera que sea, por que el
tema es por 30 años. Final de finales, todo lo anterior
recomienda contar con un ente regulador con suficiente
independencia y personalidad que pueda prevenir excesos
de YPFB y del gobierno de turno.
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