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Por: Ing. Javier Jironda Cuba
jironda@entelnet.bo
Vemos
con mucha pena y desazón los hechos que se vienen
descubriendo en torno a los Contratos de Operación
petrolera, y lo mas lamentable es que esta noticia esta
recorriendo el mundo y estamos quedando como los chicos
malos que nos dedicamos a falsificar las cosas. Este
tema, tan bien llevado y con tan buenos logros, se ve
completamente empañado y deslucido.
Todos
fuimos testigos de las explicaciones de tres autoridades
del Gobierno, que supuestamente con toda seriedad
analizaron el caso.
Pero,
para esto ocurra, pasaron varios meses y nadie dio la
cara, todo eran rumores en torno al tema y cuando se
destapa el escándalo es que recién las personas que
deberían haber hecho estas aclaraciones, lo hacen, pero
en esta oportunidad casi obligados y no con la soltura
con la que hubieran aclarado estos temas cuando era mas
oportuno.
Como
es posible que nos digan que los contratos petroleros
que estaban en el Internet no son los válidos, esto
significa que están jugando con los 8 millones de
habitantes de este país, significa que todos nuestros
análisis no valen y que por supuesto el tema carece de
transparencia.
¿Cómo
es posible que las fotocopias legalizadas de los
contratos tengan discrepancias con el original y sólo en
el anexo “D”?. Al final y, por casualidad, el Senado
aprobó el anexo “D” duro y ahora es el que vale, pero de
otra manera se hubiera aprobado el anexo “D” blando. Es
que un país no puede permitirse estos lujos de
equivocaciones.
Las
preguntas que nos hacemos son: ¿cuál era la necesidad de
llegar a estos extremos? ¿porqué permitir tanto desgaste
del Gobierno, para que a última hora, cuando las papas
queman, se tengan que hacer las aclaraciones? ¿porqué
llegar a que esta noticia de la vuelta al mundo y
Bolivia quede tan mal en el contexto internacional?. Sin
duda alguna, estos daños pudieron y debieron haberse
evitado, se deben encontrar a los responsables de los
malos manejos administrativos y a los que no aclararon
estos problemas a su debido tiempo.
¿O es
que el tema se manejaba con un alto secreto?; entonces,
¿de qué transparencia nos hablan?
Consideramos que este tema es de gran seriedad y el
manejo desprolijo debe ser castigado, ya que no podemos
tolerar errores de transcripción (los menores y errores
infantiles) y peor si existen adulteraciones con
relación a los contratos firmados, (hechos premeditados
o equivocaciones infantiles).
Por
la salud del sector petrolero y por la imagen
internacional de Bolivia, consideramos que este tema
debe ser debatido y solucionado al más alto nivel y sin
recurrir al estribillo de que unos son los salvadores de
la patria y los otros no tienen derecho a opinar por su
pasado, los hechos tan contundentes ameritan tomar más
tiempo en la solución de estos problemas y tampoco se
puede recurrir al hecho de que la oposición está
retrasando las inversiones, porque al final, es el mismo
Gobierno que se está colocando zancadillas, ya perdimos
mucho tiempo y perder otro tanto es un precio que todos
los bolivianos vamos a pagar fruto de la improvisación,
que hasta el final no quiso ser aceptada.
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